Zona de Strikes: Bill Buckner fue más que un error en la Serie Mundial

Bill Buckner bateó más de 2,700 hits con más de 1,200 remolques, ganó un título de bateo y fue al Juego de Estrella, pero siempre fue recordado por un error

Jonathan Loáisiga

Edgard Rodríguez C.

Bill Buckner era lo que podría llamarse un bateador fino. Selectivo y disciplinado. Una máquina de hacer contacto con la pelota. Disparó más de 2,700 hits, ganó un título de bateo, acumuló más de 1,200 remolques y se afirma que era incluso mejor persona y gran compañero de equipo.

Y sin embargo, Bill Buckner fue siempre recordado por un error cometido ante los Mets de Nueva York en la Serie Mundial de 1986. El roletazo de Mookie Wilson, que se le fue entre sus piernas, lo persiguió desde aquella fría noche de octubre hasta ayer, cuando murió, a sus 69 años.

Posiblemente a Buckner ya ni le importaba o quizá ni lo recordaba. La demencia lo atacó agresivamente hasta recluirlo en un rancho de Idaho, donde debió escapar mucho antes, tras aquel error que hizo un hueco en su perfil y manchó su legado como jugador de Grandes Ligas.

Los Medias Rojas luchaban por acabar con su ayuno sin una corona en el clásico de otoño desde 1918. Y la falla de Buckner permitió la carrera de la diferencia, anotada por Ray Knight en el décimo inning del sexto juego. Luego los Mets fueron a ganar en el séptimo desafío y se adjudicaron la serie.

Todos los dedos acusaron a Buckner. Gran parte de los fanáticos se expresó cruelmente contra él y los medios fueron muy ácidos, al extremo de que Buckner tuvo que salir de Massachusetts junto a su familia. Y aunque hubo una y otra demostración de cariño, nada se suavizó sino hasta en 2008.

Luego de negarse a asistir en el 2006 a la celebración del 20 aniversario del equipo de 1986, Buckner decidió acudir en el 2008 al Fenway Park y ante la más ruidosa ovación que sus oídos escucharon, lanzó la primera bola en la apertura de la temporada de ese año, tras el éxito de Boston en el clásico del 2007.

Buckner bateó .289 en 22 temporadas en las Mayores. Ganó el título de bateo en la Liga Nacional con .324 en 1980, fue al Juego de Estrellas en 1981, tuvo 2,715 hits y 1,208 remolques con 172 jonrones. Se subió a la cerca tratando de impedir sin éxito el jonrón 715 de Hank Aaron por el bosque izquierdo en 1974.

Fue decisivo para el avance de los Medias Rojas a la Serie Mundial de ese 1986, al disparar 18 jonrones y empujar 102 carreras. Incluso se calentó más en septiembre al batear .315 con ocho jonrones y 22 remolques. Bateó siete veces sobre .300 y solo se ponchó 453 en 10,037 turnos en su trayectoria, mientras recibía 450 bases por bolas.

Y sin embargo, desde aquella fría noche de octubre de 1986, hasta este lunes 27 de mayo, su nombre siempre fue asociado a un error.

Sigue a Edgard Rodríguez en Twitter: @EdgardR 

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