Cubano Erasmo Palomo habla de los retos y cambios realizados en el voleibol de playa

Debido a su gran experiencia, Erasmo no pasa desapercibido en eventos centroamericanos, panamericanos, del Caribe o Mundiales.

El entrenador Erasmo Palomo con sus pupilos tras otro día de prácticas en el gimnasio de voleibol del IND recientemente. Foto Cortesía Bayron Saavedra.

Es lunes, son las seis de la mañana y el entrenador cubano Erasmo Eduardo Palomo Zayas ya se encuentra en la cancha de voleibol playa del Instituto Nicaragüense de Deportes (IND) para preparar a sus pupilos con miras a varios torneos internacionales, que incluyen los Juegos Panamericanos a realizarse en Lima, Perú, en julio del presente año.

Fue en marzo de 2017, cuando Palomo vino a Nicaragua para preparar a la selección nacional con miras a los Juegos Centroamericanos de ese año, desde entonces ha escrito una historia llena de éxitos, provocando que dicha disciplina sea más creíble y visible en el país y que cause más interés en los fanáticos.

“Cuando vine al parecer los atletas se sentían bien con realizar una sesión de entrenamientos, entonces lo primero que hice fue explicarles que en el alto rendimiento actual para los deportes colectivos no era suficiente dos sesiones de entrenamiento de cuatro ni cinco horas. Luego me enfoqué en desarrollar las capacidades físicas como la resistencia y fuerza”, contó Palomo, de 55 años de edad.

En los Juegos Centroamericanos de ese año, Nicaragua retuvo en casa la medalla de oro en voleibol playa por medio de Danny López y Rubén Mora.

Desde entonces el voleibol playa ha ido de menos a más, sobre todo en este 2019, en la que ha conquistado luego de cuatro fechas en el Circuito Norceca (Norte, Centroamérica y el Caribe) dos medallas de plata y una de bronce y van por más porque el 6 de junio será la quinta fecha en La Paz, Baja California, México.

“Los resultados se están viendo, pero no estamos conforme porque siempre aspiramos a más y hacemos hincapié en la voluntad y tesón que deben tener porque a veces enfrentan dificultades pero hay que sobreponerse. Nicaragua puede pasar por primera vez en la historia a comandar la tabla de posiciones en Norceca y todavía ellos no creen”, agregó Palomo, nacido en la ciudad de Cienfuegos e hijo de Lezzie Margarita Zayas Martínez y Erasmo Palomo Ramos (fallecido), quien fue su “mejor fanático por eso jamás lo defraudo”.

Otra de las luchas de Palomo es la forma de pensar de los atletas. “Ha sido y sigue siendo difícil. Les digo que deben pensar como profesionales. En el deporte el profesional no solo es el que gana dinero sino el que hace las cosas bien”, aseguró Palomo, quien aconsejó buscar más material humano sobre todo en femenino.

Sobre él

Fue a los nueve años que Palomo dio sus primeros pasos en voleibol, primero en sala y luego playa. A los 13 años ya empezó a competir. En 1979 ingresó a la Escuela de Perfeccionamiento Atlético (ESPA).

Desde 1981 formó parte de las selección mayor de Cuba. Su vida laboral inicia en la Escuela de Iniciación Deportiva de Provincia de La Habana. Es Licenciado en Cultura Física y Deportes.

Juan Carlos Perdomo Menéndez, hermano de crianzas de Palomo, fue quien lo inspiró a la práctica del voleibol playero y fue el fundador de este deporte en Cuba en el año 1987.

Antes de venir a Nicaragua, trabajó en Colombia y Venezuela.

El cubano le ha sacado brillo no solo a muchas generaciones de atletas de su país sino de otros, como el olímpico venezolano Jesús Villafañe.

Debido a su gran experiencia, Erasmo no pasa desapercibido en eventos centroamericanos, panamericanos, del Caribe o Mundiales.

De su papá Erasmo, el entrenador cubano dice “Ese me adoró y me iba a ver jugar siempre, desde niño, fue quien guardó cada recorte de Periódico en el que yo salía. Lloro de saber como mi padre se sentiría de orgulloso por todo lo que hago en el día a día”.

Uno de los grandes deseos de Palomo es volver a reunirse pronto con su mamá Lezzie en Cuba, a quien cuida y está pendiente con especial cuidado y devoción desde que su papá falleció.