La sed de los camoapeños

Camoapa tiene un sistema de abastecimiento de agua cuya fuente está contaminada, el embalse en franco proceso de eutrofización, lleno de sedimentos y lechuga de agua, con agua almacenada putrefacta

Calentamiento Global , Mercado

Son pocas las alternativas para abastecer de agua a los pobladores de Camoapa. Los esfuerzos realizados para resolver esta situación son pocos e ineficientes.

En 1995 se determinó que, para abastecer de agua a los camoapeños, había que construir un embalse en Rocas Morenas, para represar las aguas del río Cakla y sus afluentes. Paralelamente se identificó la existencia de varios tensores ambientales que ponían en riesgo la calidad de las aguas de este río y la capacidad de almacenamiento de la presa. En ese mismo año formulamos un Plan para la Rehabilitación y Protección de la Cuenca del río Cakla, identificando las acciones necesarias para resguardar la fuente de agua y su embalse. Los fondos para su ejecución estaban garantizados por el FISE.

Para poder financiar la ejecución del Plan, el FISE requería que las alcaldías de Boaco y Camoapa firmaran un acuerdo. Por razones mezquinas, las autoridades municipales de Boaco no lo firmaron y el proyecto nunca se ejecutó.

25 años más tarde, el desabastecimiento ha aumentado debido al crecimiento de la población y a que no se controlaron los tensores ambientales que incrementaron la contaminación de las aguas superficiales, la eutrofización del embalse y la sedimentación del mismo.

Se ha identificado la presencia de nitratos y nitritos en los ríos Cakla y Mombacho y en la presa Rocas Morenas.

Ambos elementos se originan en actividades agrícolas, la presencia de ganado bovino, porcino y aviar, así como producto del lavado de ropa, pichingas y vehículos en estos cuerpos de agua. Los nitratos y nitritos son causa directa de la eutrofización del embalse, originando la proliferación de plantas acuáticas, el cual al perder oxígeno produce aguas saturadas de ácido sulfídrico y metano, inhabilitando el embalse. Por ello es que en este embalse prolifera la lechuga de agua y sus aguas tienen un olor putrefacto, por lo cual no deben ser utilizadas para el abastecimiento de agua potable.

Ha habido campañas para limpiar el embalse de la lechuga de agua, pero no se hacen esfuerzos serios y sistemáticos para evitar que las aguas se sigan contaminando, el embalse continúe llenándose de sedimentos y se revierta su eutrofización.

Camoapa tiene un sistema de abastecimiento de agua cuya fuente está contaminada, el embalse en franco proceso de eutrofización, lleno de sedimentos y lechuga de agua, con agua almacenada putrefacta, con una planta de tratamiento y un desarenador inoperante y con una red de distribución de agua insuficiente.

¿En estas condiciones, Enacal podrá saciar la sed de los camoapeños? No lo creo.

Mientras tanto, los amigos de Camoapa seguirán padeciendo de sed, recibiendo a través de la red de suministro, agua que no es apta para el consumo humano.

El autor es ingeniero civil, especialista en recursos hidráulicos y en manejo de recursos naturales.

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