Ortega reclama a los obispos por no condenar el asesinato de Bismarck Martínez

El dictador participó en el homenaje póstumo del militante sandinista.

Daniel Ortega durante un homenaje a Tomás Borge. LA PRENSA/Tomada de El 19 Digital

El dictador Daniel Ortega reclamó a los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) por no haber condenado el asesinato del militante sandinista Bismarck Martínez, en un discurso ofrecido este jueves en su homenaje póstumo.

«Crímenes que no han sido condenados por los que se dicen demócratas. No hemos conocido por lo menos ningún comunicado de grupos políticos, agrupaciones gremiales que han condenado este crimen, que han condenado la desaparición, que han condenado la brutalidad, el ensañamiento, que se hayan solidarizado como seres humanos con la familia de Bismarck. No hemos escuchado tampoco ningún comunicado de la Conferencia Episcopal, condenando este crimen en particular», dijo Ortega.

Desde que comenzó la crisis por la represión contra las protestas civiles, la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) ha condenado los actos de violencia de la Policía y grupos paramilitares contra los civiles. La respuesta de Ortega ha sido atacar a la Iglesia Católica, amenazar a los obispos e incluso ha justificado la agresión de los simpatizantes orteguistas a los sacerdotes.

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Este jueves, Ortega hizo acto de presencia en el homenaje póstumo a Bismarck Martínez.  Martínez estuvo desaparecido desde el 29 de junio de 2018, en el contexto de la represión contra las protestas civiles que demandan salida de Ortega del poder. Los restos de Martínez fueron encontrados el 28 de mayo en el municipio de Jinotepe, Carazo, y un análisis forense confirmó su identidad. Durante la desaparición de Martínez, su familia fue respaldada por la pareja presidencial. Este personaje ahora es venerado por los simpatizantes del partido gobernante como un «Héroe de la Paz».

Desde el 18 de abril de 2018, el país vive en crisis por la represión policial y paramilitar contra las protestas civiles que demandan la salida de Daniel Ortega del poder. Más de 340 personas han muerto por esta represión. El régimen de Ortega solo reconoce a 199 muertos, que son 22 policías y el resto militantes de su gobierno y atribuye la crisis a un golpe de estado en su contra.

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