Continúan las compras y ventas ilegales de tierras en la Reserva Biológica Indio Maíz

Un caso de compra y venta de 176 manzanas de tierras en la Reserva Biológica Indio Maíz sacó a la luz la Fundación del Río, siendo el primer que se documenta una compra de tierras en el lugar.

La demanda de demarcación de las tierras indígenas fue presentada desde hace diez años por el Gobierno Comunal Creole de Bluefields. LA PRENSA/ARCHIVO

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Un caso de compra y venta de 176 manzanas de tierras en la Reserva Biológica Indio Maíz sacó a luz la Fundación del Río, siendo el primer que se documenta de ese lugar y que reafirma la permanencia de la invasión de colonos en las reservas naturales del país.

El caso se remonta en el 2015 pero la fundación lo documentó a finales de 2018 por la dificultad de investigación en el campo.

La Fundación expuso que la ciudadana Sonia López le vendió, con documento hecho a mano, al agricultor Juan Antonio Dumas Morales 176 manzanas ubicada dentro de la Reserva Indio Maíz el 3 de febrero de 2015, «legalizado» por medio del abogado y notario público Alexis Cano García, quien otorgó el documento «Declaración notariada de posesión de bien inmueble».

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El organismo ambiental repudió este acta acción y denunció que el abogado violó la ley 445, ley de Régimen de propiedad comunal de los pueblos indígenas y comunidades étnicas de las regiones autónomas de la costa atlántica de Nicaragua y de los ríos Bocay, Coco, Indio y Maíz.

La ley señala el único documento que legaliza la permanencia de un “tercero” en un territorio indígena, es el que posea un Título de Reforma Agraria entregado antes de 1987.  «También ha violado el reglamento de áreas protegidas donde se establece que dentro de una reserva biológica no puede titular a privados por ser una propiedad del Estado de Nicaragua», refiere la denuncia de la Fundación.

LA PRENSA/CORTESÍA

Amaru Ruíz, de la director de la Fundación del Río, dijo que toda la «transacción es ilegal» y que este caso apoya a que se vaya «avalando la compra y venta ilegal de propiedades» en reservas naturales. «Si alguien quiere inscribir eso, que eso no lo podemos documentar porque eso lo maneja las instituciones (públicas), no sabemos si se ha logrado, aunque podemos asumir que hasta escrituras podemos encontrar en esas instituciones», expresó Ruíz.

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Sin embargo, el ambientalista afirmó que funcionarios y  municipalidad están al tanto del tema «pero no actúan». Aunque este es uno de los casos de los múltiples que están ocurriendo en la actualidad en Indio Maíz, Ruíz señaló que esto solo es una muestra de «cómo va operando el tráfico ilegal e institucionalizándose».

«Se supone que las áreas protegidas es parte del Estado y todo el que venda ilegalmente cualquier propiedad mediante cualquier documento debe ser sancionado», alegó Ruíz. Sin embargo, el secretismo y complicidad institucional del régimen orteguista dificultan llegar a ello.

Invasión agrava deforestación

Poder tener un número real de cuántas colonos han invadido la Reserva Indio Maíz es casi imposible, pero, los daños al lugar sí son visibles.

Desde 2007 al 2018  se ha pérdida en Indio Maíz 123,237 mil hectáreas de cobertura forestal, cubierta de los árboles visto desde mapas, el cual se aceleró debido a los fenómenos naturales del huracán Otto (2016) y el incendio (2018). Del total de hectáreas perdidas, 30 mil se debe a procesos de deforestación provocado por la invasión de colonos.

«En los casos del huracán e incendio se puede restaurar (la cobertura forestal) por regeneración natural, pero en el incendio se necesita un enriquecimiento forestal con semillas nativas. La solución para el proceso de deforestación es el desalojo de los invasores. Son tres medidas diferentes a tres problemas diferentes que causa la pérdida de cobertura forestal de Indio Maíz», explicó el ambientalista.

Vista panorámica de la pérdida de cobertura forestal a nivel nacional facilitado por la plataforma Global Forest Watch. LA PRENSA/CORTESÍA

Los procesos de deforestación avanza desde el municipio de Bluefields, Nueva Guinea y El Castillo. Mientras que los efectos del incendio y huracán Otto se pueden ver en el municipio de San Juan de Nicaragua.

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