Galería | Así es Prípiat, la ciudad fantasma en la zona de exclusión de Chernóbil

La ciudad ucraniana de Prípiat luce congelada en el tiempo tras la tragedia de Chernóbil, el peor desastre nuclear de la historia.

La historia de Chernóbil comienza en la Edad Media (fue mencionada por primera vez en 1193). Durante la Segunda Guerra Mundial la ciudad se vio afectada seriamente y bajo el régimen de la Unión Soviética se convirtió en la base de reparación de barcos en el río Prípiat, destaca el portal Chernobyl Welcome, especializado en la historia de esta ciudad y el turismo en la zona de desastre. Más tarde, debido a su densa población y fácil acceso a vías acuáticas, la zona fue elegida por el Ministerio de Energía de la URSS para la construcción de una central nuclear a 20 kilómetros de la ciudad de Chernóbil. Las obras iniciaron en 1970 y al mismo tiempo comenzó la construcción de Prípiat, una ciudad-satélite ubicada menos de tres kilómetros al sur de la central nuclear y destinada a las familias de los empleados de la planta. Ahora Prípiat es una ciudad fantasma y  se ha convertido en destino de turistas que quieren apreciar en persona las huellas de la tragedia.


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Los soviéticos tenían grandes planes para la planta nuclear: querían convertirla en la mayor central nuclear del mundo. La planta iba a contar con 12 reactores, cada uno capaz de generar una energía de 1,000 megavatios. Cuatro estaban en funcionamiento y dos en construcción cuando ocurrió el desastre. En la foto, la central nuclear de Chernóbil, ubicada a 120 kilómetros de la capital ucraniana Kiev y muy cerca de la frontera con Bielorrusia.


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Este es el rótulo que se aprecia al entrar a Prípiat, la ciudad que murió a la sombra de Chernóbil. Todavía se aprecia «1970», el año en que inició la construcción de la ciudad.


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En la 1:24 de la madrugada del 26 de abril de 1986 ocurrió lo que hasta ahora sigue siendo el peor desastre nuclear de la historia. El reactor número cuatro de la central nuclear de Chernóbil estalló provocando una lluvia radiactiva 400 veces superior a la radiactividad liberada en Hiroshima. Al día siguiente las 50 mil personas que habitaban Prípiat se vieron obligadas a abandonar sus hogares y en los siguientes meses y años se desató una epidemia de cáncer infantil de tiroides. En la imagen se aprecia un jardín de infantes abandonado a prisa. Los juguetes aun están donde los dejaron los niños.


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Esa madrugada fatídica en la planta de Chernóbil se realizaba una rutinaria prueba de seguridad en el reactor cuatro, de diseño soviético y muy inestable. En unos pocos segundos la reacción nuclear en cadena se descontroló. «El agua de refrigeración del reactor se vaporizó instantáneamente, rompiendo las barras combustibles. Los reactores occidentales están encerrados en el interior de gruesos edificios de acero y hormigón, pero éste no tenía materiales resistentes que contuvieran la explosión», detalla National Geographic. En la foto, la torre de enfriamiento del bloque cinco, que nunca se terminó de construir.


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El estallido levantó el techo, dispersó las entrañas del reactor de 1,200 toneladas alrededor del edificio y provocó un feroz incendio en lo que quedaba del núcleo del reactor. Según expertos citados por Europa Press, fueron dos explosiones. La primera nuclear y la segunda, tres segundos después, de vapor. El primer estallido produjo un enorme chorro de desechos (200 toneladas de material radiactivo hasta a 1,500 metros de altura) y el segundo rompió el reactor y envió más restos a la atmósfera, pero a altitudes más bajas. Pronto apareció un hongo nuclear sobre el reactor, que ardía fuera de control. A esa hora los habitantes de Prípiat todavía dormían tranquilamente en sus camas mientras los compuestos radiactivos empezaban a dispersarse por Ucrania y el resto de Europa. Esto es lo que queda de una antigua vivienda en la ciudad muerta.


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El reactor ardió durante diez días más y el viento arrastró la nube nuclear hacia el norte. Pero el día del accidente en Prípiat hubo escasa información. Los niños asistieron a la escuela y después de clases les pidieron que se fueran directamente a casa. Horas después de las explosiones, funcionarios del Ayuntamiento entregaron comprimidos de yodo para proteger a la población contra el yodo radiactivo y un día después, el 27 de abril, la ciudad quedó deshabitada. Pero las casas, las tiendas, los gimnasios, los hospitales permanecieron llenos de cosas, porque el gobierno dijo que se trataba de una evacuación temporal y los habitantes de Prípiat se llevaron consigo solo lo indispensable. Así permanece una escuela abandonada ese día.


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26 de Abril, 1986 a las 14:00 horas. «¡Para la atención de los residentes de Prípiat! Estimados camaradas, El Ayuntamiento informa que debido al accidente en la central nuclear de Chernóbil en la ciudad de Prípiat, la radiactividad ha evolucionado a niveles adversos. (…) Para garantizar absoluta seguridad y salud de la población, y en especial, de los niños, es necesario evacuar temporalmente a todos los habitantes de las ciudades más cercanas de la región de Kiev. Por estas razones, el 27 de abril de 1986, a partir de las 14:00 horas, cada bloque de pisos tendrá un autobús a su disposición y será supervisado por personal militar y representantes del comité ejecutivo del partido», rezaba el comunicado oficial, de acuerdo con estudiosos del tema Chernóbil.  Así luce hoy el hospital de Prípiat, que quedó vacío para siempre ese 27 de abril.


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Para 1986, Prípiat era «la ciudad modelo del gobierno soviético», dice el portal Chernobyl Welcome. «El promedio de edad de los habitantes era de 25 años y contaba con todos los lujos de una ciudad moderna: estación de trenes, puerto, hospital y también un parque de atracciones». También tenía sala de conciertos. Ahí se encuentra este piano de cola, en un silencioso recital.


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Unos 240 mil voluntarios, hombres y mujeres, participaron en la descontaminación y el aislamiento del núcleo del reactor, afirma National Geographic. Se les llamó liquidadores. Casi todos se recuperaron cuando sufrieron una baja de leucocitos tras recibir en minutos la radiación de toda una vida. Sin embargo, ahora padecen cataratas y en los años noventa 230 murieron por cardiopatías, leucemia y otros tipos de cáncer. Al día siguiente del accidente, la ciudad fue evacuada. 1,100 autobuses de toda Ucrania se alinearon en Prípiat. A las 5:00 de la tarde, la ciudad estaba vacía.


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Dos trabajadores de la central nuclear murieron durante el accidente, y otros 28 hombres (22 operarios y 6 bomberos) fallecieron meses después, tras recibir elevadísimas dosis de radiación. En 2005 un informe del Foro Chernóbil estimó que la ola de cáncer provocada por Chernóbil cobrará 4,000 vidas. Una cifra que a los expertos les pareció baja, dado que millones de personas (40 por ciento de Europa) fueron expuestas a la radiactividad. En la foto, máscaras de gas abandonadas en Prípiat.


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Esta es la famosa noria de la ciudad de Prípiat. Ningún niño la pudo visitar. Tenía que haber sido inaugurada el 1 mayo de 1986, para que coincidiera con la fiesta del Día del Trabajador, pero tres días antes la explosión nuclear frustró todos los planes.


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Estos carritos chocones también son parte del parque de ferias que nunca fue inaugurado. También había un barco balancín y un carrusel. El parque es ahora uno de los principales símbolos del desastre nuclear.


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Un cancha de baloncesto abandonada en el corazón de Prípiat.


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Un barco varado en el río.


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Y un autobús que nunca más volvió a andar.


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La naturaleza se ha adueñado de los 2,600 kilómetros cuadrados de tierras abandonadas en la zona de exclusión de Chernóbil.


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Lobos, cigüeñas negras y zorros rojos merodean por las calles por donde un día transitaron los antiguos habitantes de Prípiat.


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De acuerdo con el Foro de la Industria Nuclear Española, el accidente de Chernóbil fue combinación de un mal diseño de la central nuclear, los errores cometidos por los operadores y la falta de una “cultura de seguridad”, que a su vez consecuencia era consecuencia de la falta de un régimen democrático. «El diseño de un reactor del tipo RBMK no hubiera sido nunca autorizado en los países occidentales. De hecho, nunca se ha construido un reactor de este diseño fuera de la antigua Unión Soviética», dicen los expertos. En la Unión Soviética no contaban con un organismo regulador independiente y el hecho de que prevaleciera el poder político frente al conocimiento tecnológico, condujo al accidente, según el Foro de la Industria Nuclear Española. En la imagen se aprecia la estatua de Lenín, el célebre político ruso, abandonada en Prípiat.


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Gran parte del material radiactivo liberado por la central eléctrica de Chernobyl se desintegró y ya no representa una amenaza, sostiene el diario Clarín. El principal peligro ahora proviene de un isótopo, el cesio-137, que persiste por más tiempo, acumulándose en la vegetación que consumen las vacas. Se estima que la contaminación persistirá durante decenios o hasta miles de años. Aquí se aprecian los vestigios de un jardín de niños.


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Un tour por Chernóbil puede costar 279 euros. Dura dos días e incluye máscaras respiratorias y visitas a las ancianas de Chernóbil. Los turistas deben usar ropa que les cubra todo el cuerpo, respiradores y controles dosimétricos para medir la radiación. Jóvenes menores de 18 años no pueden entrar a la zona de exclusión (30 kilómetros alrededor del lugar del accidente) y desde 2012 están prohibida la entrada a los edificios de Prípiat. Además, los guías solo van a los lugares que no resultan peligrosos para la salud. Las agencias de turismo aseguran que el visitante no recibirá más de 3 o 4 microsieverts de radiación, equivalentes a 4 horas de vuelo internacional.


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Vista panorámica de Prípiat, la ciudad fantasma. Unos 400 ancianos han regresado a habitar la zona de exclusión de Chernóbil porque solo quieren morir en sus casas.

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