Chester Membreño: «Sé que mi madre está en vida eterna y está alegre porque yo soy libre»

Aura Cela, mamá de Membreño, murió el pasado 9 de enero sin ver a su hijo libre. Membreño se dio cuenta de la noticia por un compañero de celda

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Chester Membreño, fue condenado a 30 años por los supuestos delitos de terrorismo. LA PRENSA/R. FONSECA

El abogado Chester Membreño firmó a primera hora de este lunes un papel en el que le aseguraban su libertad. No le dieron más detalles y solo lo llevaron a su casa en Masaya. «(El oficial) me dijo que yo venía amnistiado y que venía en libertad total», refirió Membreño.

La Policía Orteguista lo capturó el 23 de julio de 2018. Su posición contraria a la dictadura de Daniel Ortega lo llevó a pasar 20 días en las celdas de la estación policial de Masaya y luego en las mazmorras de El Chipote y del Sistema Penitenciario Nacional Jorge Navarro.

A raíz de las condiciones infrahumanas en las que permanecen los presos políticos en la celda de máxima seguridad, Membreño sufre de una infección epidérmica en su cuerpo, que le ha causado brotes en la piel. «Estábamos en celdas herméticamente selladas, el calor era insoportable», relató.

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Chester Membreño señaló que luego de la visita que realizó el nuncio apostólico Stanislaw Waldemar Sommertag a los presos políticos, en marzo, lograron que los custodios abrieran una «ventanita» en la puerta para que circulara el aire.

«Ahí lo más duro es el aislamiento, la tortura psicológica de los guardias que siempre te andan diciendo que no vas a salir libre, que no protestés porque te van a matar, ellos dicen que los reos no tienen ningún derecho, y los presos que están ahí, tanto nacionales como extranjeros, tienen años de estar aguantando ese tratamiento infrahumano. Yo creo que esa fue la razón por la cual la mayoría de los reos comunes nos apoyaron y nos ayudaron a sobrevivir en esa cárcel», declaró.

La pérdida de su mamá

Aura Cela, mamá de Membreño, murió el pasado 9 de enero sin ver a su hijo libre. Membreño, quien se dio cuenta de la noticia por un compañero de celda, se mostró fuerte al recordarla y expresó que ella «está feliz en la eternidad».

El abogado recordó que el día del fallecimiento de su mamá, la Policía Orteguista lo llevó todo el día a los juzgados de Managua. «Hasta como a las seis de la tarde me leyeron la sentencia de los 30 años, cuando yo regreso al penal, un reo común que tenía información me dijo que mi mamá había fallecido. Yo denuncié todo al director Roberto Guevara porque no tuvo el trato de derecho humano de notificarme», manifestó.

A pesar de que solicitó permiso para dar el último adiós a su mamá, los funcionarios del Sistema se lo negaron. «Me hace falta, siento un vacío pero a la vez siento un gozo porque mi madre fue de una gran fe y yo sé que está en vida eterna y está alegre porque yo soy libre», agregó.