Miguel Mora: «Ellos tenían la orden de desbaratar el espíritu y la moral de todos los que supuestamente somos golpistas. Pero les fracasó»

"Que te estén sacando de la celda a cualquier hora más de 30 veces a la semana eso es tortura psicológica. Nos decían golpistas, que incitamos al odio, que éramos terroristas", relató Lucía Pineda Ubau

Los periodistas Lucía Pineda y Miguel Mora fueron excarcelados el pasado 11 de junio. LA PRENSA/Jader Flores

Tras ser liberados este 11 de junio de 2019, los periodistas Miguel Mora y Lucía Pineda Ubau relataron la saña con que fueron tratados en los 172 días que estuvieron encarcelados por solo ejercer un periodismo crítico contra el régimen orteguista.

Mora, que físicamente se nota deteriorado por los meses que estuvo preso, contó que una vez que fue esposado dentro de las instalaciones del canal 100% Noticias, la noche del viernes 21 de diciembre de 2018, fue cargado por tres policías orteguistas y luego tirado en la tina de una camioneta, llevándolo a las celdas de El Chipote, donde lo esperaba otro oficial para golpearlo en la cara e insultarlo.

Posteriormente, según el mismo Mora, fue aislado en un cuarto oscuro y lleno de zancudos, donde lo desnudaron y constantemente lo llegaban a interrogar. «Se turnaban, eran como cinco interrogadores, todos militantes políticos, tipo comisarios políticos, que por qué le estábamos haciendo esto al comandante, que dónde estaban los ocho millones de dólares que me dio la CIA. Un montón de locuras. Que debía de de pedirle perdón al comandante Ortega», relató.

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«Eso fue espantoso. Somos una familia muy unida, somos una familia muy cariñosa, muy amorosa. Aquí nos reunimos, en mi casa y estar en un lugar oscuro, con boxer, que te estén comiendo los zancudos, sin comer porque ¿qué hambre te va a dar? aislado completamente, tanto el 24 como el 31 yo no dormí ese día, no pude dormir», narra Mora de cómo pasó esas fechas.

Miguel Mora y Lucía Pineda Ubau
Miguel Mora al reencontrarse con su hijo, Miguelito. LAPRENSA/J.FLORES

En El Chipote y bajo aislamiento total pasó durante varias semanas, sin poder realizar una llamada telefónica, ni hablar con su abogado defensor, ni ver a su esposa Verónica Chávez. «Después que me envían al sistema penitenciario Jorge Navarro,  al ala de máxima seguridad, donde solo la mano podés sacar para la comida. Ahí me mantienen cinco meses junto con Cristhian Fajardo y Yubrank Suazo. Ellos tenían la orden de desbaratar el espíritu y la moral de todos los que supuestamente somos golpistas. Pero es un régimen de tortura, es un régimen de aislamiento, pero les fracasó porque hoy que veníamos casi todos los últimos, en su mayoría líderes nacionales, de diferentes movimientos, venían con la disposición y moral combativa», expresó el periodista.

A Lucía Pineda Ubau le propusieron grabar un video

Por su parte, Pineda Ubau relató que en los días en El Chipote tuvo que defecar en una de sus manos para depositarla en una bolsa, porque el baño estaba dañado. «Denigrante, el hecho de tratar de humillar. Pasé dos semanas defecando en mi mano porque el inodoro estaba taqueado. Yo hacía las bolsitas, las amarraba y cuando pasaban ellos recogiendo basura yo se las entregaba, el excremento envuelto (…) era asqueroso, buscando cómo contaminarme, porque yo comía con la mano, porque no tenía cuchara».

«Que te estén sacando de la celda a cualquier hora más de 30 veces a la semana eso es tortura psicológica. Nos decían golpistas, que incitamos al odio, que eramos terroristas». Estos fueron algunos de los insultos que recibió Pineda Ubau, cuando ya fue trasladada a la cárcel de mujeres La Esperanza.

Miguel Mora y Lucía Pineda Ubau
Lucía Pineda Ubau agradeció las oraciones y respaldo del pueblo nicaragüense. LAPRENSA/J.FLORES

En el tiempo en que estuvo presa, Pineda Ubau tuvo infección urinaria, presentó dolores de espalda por la cama donde dormía y por eso en varias ocasiones prefirió dormir en el piso, también una lesión en el pie izquierdo. Al presentar mareos solicitó el permiso de que le dejaran abrir ventanas para que entrara aire, permitiéndole dos horas en un horario de 10:00 a.m. a 2:00 p.m.

A Pineda Ubau le propusieron grabar un video donde le pediría disculpas a Daniel Ortega. «Que Miguel iba a grabar ese video, decían los guardias. Yo les dije entonces que me trajeran a Miguel, que si era cierto, que lo ibamos a grabar juntos el video.  Puras mentiras», relató Pineda Ubau.

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