Nahiroby Olivas: «Necesitamos llenar las calles que son nuestras. No podemos abandonar a las madres que lloran a sus hijos»

¡Viva Nicaragua! fue el primer grito de Olivas al bajar del microbús del Sistema Penitenciario Nacional. El joven manifestó no tener miedo al régimen y aseguró que seguirá en la lucha cívica hasta liberar a Nicaragua

Olivas agregó que el objetivo de la lucha es el desarrollo y libertad para Nicaragua y que “Daniel Ortega es solo un obstáculo”. LA PRENSA/Oscar Naverrete

En medio de algarabía, sones, globos, abrazos y banderas azul y blanco fueron recibidos este lunes en León los estudiantes Nahiroby Olivas Valverde, de 19 años y Byron Estrada Corea, de 23 años, después de nueve meses y 16 días de cárcel, recetados por el régimen de Daniel Ortega.

La alegría de amigos, vecinos, familiares y población en general era desbordante en las calles frente a las viviendas de los universitarios, lo que activó de inmediato a la Policía Orteguista, quien colocó patrullas y antimotines frente a las casas para intimidar a los presentes, pero la respuesta fue “León no tiene miedo”.

¡Viva Nicaragua! fue el primer grito del joven Nahiroby Olivas, estudiante de segundo año de derecho en la Unan-León al bajar del microbús del Sistema Penitenciario Nacional. El joven manifestó no tener miedo al régimen y aseguró que seguirá en la lucha cívica hasta liberar a Nicaragua.

“Necesitamos más fuerzas para respaldar las acciones de la comunidad internacional, a lo interno no pasa nada, necesitamos llenar las calles que son nuestras. No podemos abandonar a las madres que aún siguen llorando a sus hijos muertos, desaparecidos, exiliados. Conseguimos la libertad de los presos políticos, pero nos falta la libertad de Nicaragua”, dijo el universitario.

Olivas agregó que el objetivo de la lucha es el desarrollo y libertad para Nicaragua y que “Daniel Ortega es solo un obstáculo”.

Ley de Amnistía orteguista es inconstitucional

Después de más de cinco horas de viaje el odontólogo Byron Estrada llegó con muchas fuerzas y ánimos para gritar que la Ley de Amnistía con que el régimen justifica la libertad justa de todos los presos políticos es inconstitucional porque limita el derecho a marchar y una ley especial no puede estar sobre la Carta Magna.

También confirmó su compromiso de seguir en la lucha cívica y manifestó no tener miedo, que esos nueve meses y 16 días de prisión le sirvieron para tomar fuerzas. “Solo estábamos descansando, aunque nos golpearan. Nosotros somos inocentes, ellos (los orteguistas) se están autoperdonando porque ellos son los asesinos. Mataron a Eddy Montes en el penal, queremos justicia”, dijo Estrada.

Durante las más de cinco horas que tardó el Sistema Penitenciario Nacional en llegar a León a dejar a Estrada, la Policía Orteguista, se desplegó en la manzana alrededor de la casa de Byron, dispuso de policías antimotines frente a la iglesia San Isidro del barrio El Coyolar, donde el universitario fue a orar con su mamá y abuelita para agradecer a Dios por su libertad.

A la policía no le bastó con apostarse en las afueras de la vivienda y la iglesia sino que desvió el tráfico vehicular frente en la calle donde está ubicada la casa del universitario, para no dejar que la gente se concentrara para la celebración.

Incluso pasaron militantes en una camioneta y sacaron una pistola y realizaron un disparo más insultos como “golpistas, asesinos” y la policía no hizo absolutamente nada, narraron los presentes.

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