Policía Orteguista introduce a agentes de civil en Catedral de Managua para espiar a feligreses

Luego de la misa los ciudadanos se manifestaron en el atrio de la Catedral e intentaron salir a la calle pero la Policía Orteguista le disparó

El vicario de la Catedral de la Arquidiócesis de Managua, Silvio Romero, reveló la presencia de agentes de la Policía “vestidos de civil” entre los feligreses que asistieron ayer a la misa dominical, donde estaban presentes ex presos políticos. El religioso pidió a los infiltrados que no tomaran fotografías ni videos a las personas que acudieron a este templo religioso y recordó el derecho constitucional a la libertad de culto y religiosa de los nicaragüenses.

“Invitamos a los policías que están adentro de civil que no fotografíen a las personas que vienen, que no tomen videos de las personas que vienen”, dijo el padre Romero durante su homilía.

Fuera de la Catedral desde temprano patrullas de Policía estaban asediando a los feligreses que intentaban entrar a la Catedral de Managua.

“Sabemos muy bien que la Policía no está solo afuera, también están adentro. No les tomen fotos (a los feligreses), no les tomen video, vienen solo a la eucaristía y no es un delito”, solicitó el vicario de la Catedral de Managua.

La gran cantidad de agentes de la Policía se debió a que luego de esa misa se celebraría otra eucaristía por la libertad de los presos políticos. Por lo que los agentes no estaban dejando entrar a los ciudadanos.

“Pedimos siempre que dejen entrar a los fieles, recuerdo siempre la Constitución Política, libertad religiosa, libertad de cultos, libertad de conciencia”, finalizó el padre Romero.

Misa por los presos políticos

En la eucaristía estuvieron presentes varios de los líderes excarcelados, entre ellos los campesinos Medardo Mairena, Pedro Mena, Lener Fonseca, los estudiantes Nahiroby Olivas, el paramédico Chester Navarrete, entre otros excarcelados.

Banderas en mano y con una manta con la fotografía del preso político Eddy Montes, los excarcelados pidieron justicia por el asesinato de este el pasado 16 de mayo, en la cárcel La Modelo.

Luego de la misa los ciudadanos se manifestaron en el atrio de la Catedral e intentaron salir a la calle por uno de los portones, pero la Policía Orteguista disparó balas de goma, gases lacrimógenos e incluso varios agentes lanzaron piedras contra los manifestantes.

“Vamos a seguir pidiendo la libertad de los presos políticos que todavía están en las cárceles orteguistas, no vamos a dejar de pedir su libertad”, dijo el líder campesino Lener Fonseca.

Luego de varios minutos en los que los oficiales se tomaron la entrada sur de la Catedral para evitar que los manifestantes salieran, estos finalmente decidieron dispersarse y salir en grupos pequeños siempre con temor de ser secuestrados.

Segundo día de represión

Este acto de represión se produce un día después de que turbas orteguistas en complicidad con la Policía atacaron la Catedral de León, justo cuando finalizaba una misa en memoria del monaguillo Sandor Dolmus, asesinado el año pasado por la dictadura.

El cardenal Leopoldo Brenes se refirió al ataque en la ciudad de León con mucha tristeza porque se deja claro que “entre nosotros los nicaragüenses no podemos utilizar el diálogo como parte de un proceso de convivencia”.

Brenes dijo que desde ayer ha estado cercano a monseñor Bosco Vivas, obispo de León. “Vivas se siente triste porque después de una eucaristía, el encuentro con Jesucristo, se hayan dado esas tensiones entre hermanos leoneses”.

Este lunes la Conferencia Episcopal tiene previsto sostener una reunión donde se hablará sobre estos ataques en contra de la feligresía y de templos católicos.

“Están violando la libertad religiosa”

El miembro de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, José Pallais, dijo sobre estos ataques que la “libertad de culto está siendo violada desde hace rato”, pero destacó que en el último año “se ha recrudecido el Estado policial y los ataques a la Iglesia”.

Sobre estas labores de espionaje, Pallais opinó que no le sorprendía este actuar policial ya que “la dictadura quiere identificar a todos los que expresan su descontento ya no respeten los templos”.

“Quieren infundir el miedo”

En Matagalpa, monseñor Rolando José Álvarez dijo que estos actos son para intimidar a la población.

“Me parece que en primer lugar se trata de infundir el miedo en la población y, por supuesto, esto crea un ambiente de mucha tensión, de zozobra en la ciudadanía, entonces son definitivamente obstáculos demasiado fuertes que impiden buscar un clima de paz y de justicia, porque cuando se intenta buscarlo suceden este tipo de situaciones que oscurecen todavía más el panorama”, refirió el obispo de Matagalpa.

“A pesar de las turbulencias y los embates contra la ciudadanía, el pueblo nicaragüense, el amor es una fuerza histórica invencible, de tal manera que no hay que ceder a las tentaciones del odio, de la desesperanza, del medio, porque eso sí nos podría sepultar. Hay que mantener viva la esperanza, vivo el amor y desde la libertad interior de cada nicaragüense vivir libremente”, dijo Álvarez durante una celebración religiosa en Matagalpa, la que también estuvo fuertemente asediada por agentes policiales y motorizados.

En un comunicado emitido ayer por el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), este señaló que estos ataques contra civiles en los templos religiosos no “solamente constituyen una violación a los derechos humanos, sino un grave atropello a la libertad religiosa y de culto”.

Además rechazó “la persecución, agresión, asedio, amenazas, confiscaciones y campañas de desprestigio, de la que están siendo objeto los prisioneros políticos que fueron liberados en días recientes”.

(Con la colaboración de Julián Navarrete y Luis Eduardo Martínez)

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