Novela de Sergio Ramírez traducida al francés “Retour à Managua” trae de portada “chayopalos”

Escritor compartió en su facebook fragmentos de su novela que aluden a los “arboles de la vida” como estructuras "mandadas a sembrar por la primera dama" y que forman un "bosque inmenso y extraño"

LA PRENSA/Archivo

Bajo el título  “Retour à Managua” (“Regreso a Managua”) y con una portada mostrando cuatro “chayopalos” — un símbolo del régimen totalitario de los Ortega-Murillo — llegará a manos de los lectores de habla francesa la novela “Ya nadie llora por mí” del escritor nicaragüense Sergio Ramírez Mercado, Premio Cervantes 2017.

El inspector Dolores Morales — un antiguo guerrillero, ex policía y ahora investigador privado— es el personaje clave de esta novela del género negro que devela al correr la lectura de sus páginas la corrupción del poder y sus conexiones en los diversos estratos sociales.

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Managua, sus avenidas y calles, es parte de su escenario urbano novelístico en donde sobresalen las estructuras metálicas “arboles de la vida”, también llamados por el pueblo como “arbolatas” o “chayopalos”.

“Retour à Managua”, publicada por Ediciones Métailié fue traducida al francés por Anne Proenza, forma parte de una saga literaria sobre el inspector Dolores Morales que inició con la novela “El cielo llora por mí” (Alfaguara, 2008).

Esta misma editorial, recordó Ramírez Mercado, publicó al francés su anterior novela “El cielo llora por mí” pero con el título “Il pleut sur Managua” (Llueve sobre Managua); fue traducida por Roland Faye y presentada en Paris, Burdeos, entre otros sitios.

Sobre el porqué aparecen con  nuevos títulos, es escritor comentó que es parte de las estrategias de mercadeo de la editorial que buscan atraer nuevos lectores en sus respectivos idiomas.

Portada presenta cuatro «arboles de la vida»

Otro cambio que trae esta novela al francés es su portada en la que aparecen cuatro estructuras de los coloridos “arboles de la vida”, así estructuras piramidales navideñas, con miles de bujías.  Dos de estos «arboles» y la efigie monumental del exmandatario venezolano, Hugo Chávez vienen a ser uno de los centros de oratorias partidarias del orteguismo.

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A Rosario Murillo, vicepresidente y consorte de Ortega se le asocia como su principal impulsora. Imágenes de este símbolo se han visto reproducidas en pulseras, en altares católicos, en adornos para oficinas del Estado, en camisetas, en papelería oficial del sandinismo y hasta en el diseño de un vestido para Miss Nicaragua.

Los primeros “arboles de la vida” se inauguraron en julio del 2013. Antes del estallido del 18 de abril de 2018 se contabilizaban más de 140 de estas estructuras, cada uno valoradas en más de 25 mil dólares.

Durante las protestas antiorteguistas en los meses siguientes se derribaron decenas de ellas y fueron quemadas. Acciones que recordaban el derribo de la estatua del dictador Anastasio Somoza García en 1979.

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Artistas visuales también los han recreado conceptualmente, en dibujos y pinturas desde una lectura crítica al poder y la corrupción; asimismo han circulado en las redes en formas de caricaturas o memes.

Su diseño recuerda obras del pintor austriaco Gustav Kilmt. En 2011, la película que ganó la Palma de Oro en Cannes fue “El Árbol de la Vida”, de Terrence Malick. También es usado en las cábalas.

Respecto al uso de esta controversial imagen en su novela el escritor explica que la «portada fue una decisión de la editorial. Seguramente ellos tratan de fijar los atractivos a través de la portada del país; la actualidad de los símbolos de Nicaragua; y por supuesto con todo eso tiene que ver la novela”.

Asimismo compartió en su facebook  fragmentos de la novela que aluden a “arboles de la vida”: estructuras «mandadas a sembrar por la primera dama» y que forman un «bosque inmenso y extraño«.

“Aquel viernes de agosto el valiente carrito enfilaba airoso hacia el sur por la carretera a Masaya, al volante el inspector Dolores Morales. Las estructuras metálicas de los árboles de la vida mandados a sembrar por la primera dama poblaban el camellón central y los espaldones de la carretera formando un bosque inmenso y extraño, los arabescos de sus follajes amarillo huevo, azul cobalto, rojo fucsia, verde esmeralda, violeta genciana, rosa mexicano y rosado persa alzándose entre la maraña de rótulos comerciales”.

También será traducida al alemán 

Por otro lado, Ramírez adelantó que para el mes de septiembre saldrá la traducción en alemán de “Ya nadie llora por mí”.

Esta versión se presentará en Berlín para esta misma fecha. En tanto la presentación en francés, aún no tiene fecha, pero espera presentarla en un festival de novela negra.

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La edición en español de “Ya nadie llora por mí”, consideró el escritor ha sido un libro que ha tenido mucho éxito en las ventas en países de habla hispana.

Ha estado presente en varias ferias de libros,  como la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, Feria Internacional del Libro en Costa Rica, entre otros.

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