Choque contra la realidad, Haití manda a casa a la Azul y Blanco de la Copa Oro

Jorge Valdano decía que hasta los milagros necesitan de condiciones para prosperar y, la Azul y Blanco, perdió ese escenario. Un equipo desmembrado, parece que flotan en la cancha sin rumbo fijo

Josué Quijano trata de detener a Steeven Saba. LAPRENSA/AFP

Jorge Valdano decía que hasta los milagros necesitan de condiciones para prosperar y, la Azul y Blanco, perdió ese escenario. Un equipo desmembrado, parece que flotan en la cancha sin rumbo fijo, esta selección luce sembrada en la arena. El ambiente electrificado del pasado quedó atrás. El desbarajuste actual evitó el decoro contra Haití (0-2), un conjunto que ganó caminando. La tropa de Duarte antes podía perder y dejar satisfecho a todos, ahora caen  y se sienten como un catarro.

Lea: La era Henry Durte atraviesa su momento de mayor tensión y prueba

¡Qué bonito que toca Nicaragua! Tienen la posesión de la pelota, coordinan varios pases consecutivos con claridad y precisión… ¡Ahhhhhh! Solo hay un problema, que es de mediocampo hacia atrás, donde a los haitianos no le interesaba meter presión. Cuando la Azul y Blanco trataba de avanzar hacia la portería rival ya empezaban los problemas, las fallas, los robos de balón y por ende si no surgía alguna individualidad como la de Byron Bonilla o Juan Barrera, los cuales terminaban aislados, llegaba el punto de tirar balones largos a los extremos ante la ineficiente salida de la pelota pinolera.

Al contragolpe

Así se sintió cómodo Haití jugando al contragolpe y aprovechando al máximo las imprecisiones nicaragüenses. La tropa de Henry Duarte tuvo cuatro opciones medio claras y oscuras de gol. La primera al 16′ con una buena jugada de Barrera a Punyed y éste mira a Jorge Betancur, pero el arquero Placide estaba bien colocado; la segunda al 27′ con Luis Fernando Copete ganando en el balón aéreo y pasa cerca del poste; la recepción de Bonilla al 44′ tras un rechace defensivo y el disparo del jugador del Saprissa llevaba potencia, pero faltó colocación y la última en tiro libre, el cual Luis Manuel Galeano supo ejecutar, pero se desvió ligeramente.

Leer: Henry Duarte expulsa a tres jugadores por faltas graves a la disciplina interna

Por su parte Haití estaba replegado como un león hambriento en medio de la selva esperando a su presa. Salió a cazar al 21 en su segundo disparo y terminó en gol de Saba tras un pase de Nazan. Zapatazo de derecha y adentro, nada qué hacer para Henry Maradiaga, mientras que 11 minutos después un disparo sin tanta peligrosidad de Etienne lo terminó metiendo Manuel Rosas en lo que bien pudo ser cantado como autogol, pero oficialmente no lo dieron así. Al 48′  Nazan se enredó de cara a marco, al 57′ Maradiaga detuvo una bola envenenada de Nazan y luego Quijano sobre la línea de gol rechazó el remate de Pierrot. Todavía antes del final otra vez los haitiano pudieron concretar la goleada con Desire, pero nuevamente Maradiaga tapó.

Nicaragua le dice adiós a la su tercera Copa Oro con ocho derrotas consecutivas… Duarte se tragó sus palabras tras echar a los tres jugadores y decir: «No son necesarios»… Ahora solo resta completar calendario contra Bermudas y recoger en el cementerio la poca ilusión para la Liga de Naciones.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: