Zona de Strikes: JC Ramírez seguro va a reaccionar

JC Ramírez tendrá que pasar un nuevo proceso de rehabilitación para afinar su puntería, aunque ya ha probado que no tiene dolor y ha subido la velocidad

Jonathan Loáisiga

Edgard Rodríguez C.

A la energía y potencia generada por un marco físico enorme, JC Ramírez le había agregado la sabiduría que el tiempo proporciona. Así que cuando los Angelinos decidieron que sería un abridor en el 2017, pareció la decisión perfecta para el veloz tirador nicaragüense.

Ramírez había sido un lanzador nómada. Había pasado los anteriores ocho años en cinco organizaciones. Y mientras todas esperaban que explotara su potencial, al final les ganaba la impaciencia y el nica volvía a quedar en el aire, pero los Angelinos vieron más allá y lo adquirieron.

“No sé por qué no te has establecido considerando el talento que tienes, pero aquí te vamos a ayudar”, le indicó al recibirlo el mánager de Anaheim, Mike Scioscia. Y así fue. JC cerró el 2016 con 2-1 y 2.91 tras 43 juegos y 46.1 entradas con los Angelinos, luego de llegar desde los Rojos.

Ramírez trabajó fuertemente en la pausa de la temporada, agregó una curva a su repertorio y afinó sus habituales recta y slider. Pero en medio de su campaña más prometedora, con 11 victorias y 147.1 innings lanzados, el brazo le flaqueó y salió de circulación tras el Juego de Estrellas.

¿El cambio fue perjudicial? La rutina de un abridor es diferente a la del relevista. La carga de trabajo es mayor. En ese 2017, Ramírez había lanzado más episodios que en toda su carrera en las Mayores cuando se dio la lesión, que lo llevó a una cirugía Tommy John y a un reposo bastante prolongado.

A JC no lo afectó el cambio. Lo afectó el trabajo que ha realizado a través de sus años en el beisbol, aumentado tras la variante. Fue firmado en 2006 por Seattle y ha lanzado muchísimo. Pero además las lesiones ocurren en cualquier momento y solo queda volver a levantarse e intentarlo de nuevo.

Eso es lo que le toca una vez más a JC, cuyo proceso de recuperación no ha ida al ritmo que se previó. En sus cuatro salidas de rehabilitación ha mejorado su velocidad y no hay reporte de dolor, pero el comando de sus envíos no se recuperado y eso ha frenado el proceso. Tiene 17 carreras en 17 entradas.

Por fortuna, Ramírez ha sido un atleta luchador que no se arruga ante la adversidad. En más de una ocasión estuvo en el aire, sin equipo y si continúa en el beisbol al más alto nivel, es porque su organización considera que puede ser muy útil, aunque habrá que esperar un mes para ver qué sucede.

Los registros indican que la operación Tommy John tiene un 83 por ciento de éxito. Los lanzadores vuelven a tirar mejor o como lo hacían antes de la lesión. Así que se podría indicar que el procedimiento fue exitoso. Lo que falta es afinar el control y eso suele tomar un tiempo, que ojalá no sea extenso.

Pero de que volverá por sus fueros, al menos yo lo creo.

Sigue a Edgard Rodríguez en Twitter: @EdgardR

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