Zona de Strikes: Diez años después, Alexis Argüello cada vez más presente

Alexis Argüello tuvo un impacto en Nicaragua más allá de lo estrictamente deportivo, por eso su figura, lejos de perder brillo, es más rutilante cada día

Jonathan Loáisiga

Edgard Rodríguez C.

Alexis Argüello, quien encarnó los innumerables dramas humanos, desde la fragilidad al heroísmo, pasó entre nosotros sin perder la sonrisa, exprimiendo cada gota de su potencial y proclamando, sin perder la humildad, la distancia que separa a los genios del resto.

Hace diez años, cuando su vida acabó abruptamente, algo de nosotros se fue con él y mucho de su filosofía se quedó con nosotros. A través de sus puños, valentía y potencia, Argüello le enseñó a ganar a este país, mientras lo colocaba en el mapa del deporte internacional.

Hasta antes del surgimiento de Alexis, Nicaragua no había conseguido nada significativo en el deporte. Con su boxeo sereno, potente y eficaz, le hizo pasar de victorias morales, a victorias reales y dejó bien alta la vara con la que se mide a las actuales y futuras generaciones de atletas.

Por eso es que la trayectoria de Argüello, su impacto, tienen un significado sociológico que traspasa una simple enumeración de victorias o derrotas. Y al menos a nivel local, no existe otro deportista que aguante comparación con él, aunque le rebasen en logros alcanzados.

Alexis atrapó tres coronas mundiales, un hecho que en su tiempo estaba reservado solo para los más grandes, pero sobre todo, atrapó el corazón de un pueblo que siempre lo sintió cerca, que lo admiró y veneró, y para el cual, no se equivocaba ni cuando se equivocaba.

Llegó a ser tan grande que alcanzó repetidamente la cima del boxeo y tan sencillo que todos podíamos tocarlo. Se convirtió en un homicida del ring, aunque “mataba” con clase, pero fue a la vez tan frágil, como cualquiera de nosotros y de eso se aprovecharon los demonios.

A diez años de su inexplicable partida, su legado está más firme que nunca y su recuerdo bien atesorado, porque si bien los números y los títulos hacen a un atleta grandioso, son las imágenes y los sentimientos los que lo hacen verdaderamente memorable, como Alexis.

Sus impresionante demostraciones ante Ray «Boom Boom» Mancini y Alfredo Escalera, su espectacular arrebato ante Rubén Olivares y sus exhibiciones de arrojo ante Aaron Pryor, al igual que su doloroso traspiés ante Ernesto Marcel, forman parte del patrimonio sentimental de los nicaragüenses y los amantes del boxeo en general.

A diez años de su partida, su recuerdo está más vigente que nunca.

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