Los impactos de esta crisis social, política y económica en los clientes de microfinanzas

Debemos de crear un esquema de riesgo que nos permita saber qué hacer en caso de una crisis para evitar la improvisación al momento de ocurrencia de un evento. Este esquema se puede vasar en la hipótesis de que cada 10 años ocurren crisis.

Denis Antonio Alemán Casco, Gerente General de FUNDENUSE. LAPRENSA/CORTESÍA

Diversificación de su liquidez. Proviene de sus negocios, aunque estos han tenido una fuerte reducción entre 50 y 40 por ciento de sus ventas, remesas, pensiones (alimenticias y jubilación), salario, servicios de alquiler, agricultura, pecuario, mano de obra agropecuaria.

Descapitalización. Están vendiendo sus activos (casa, carro, moto, terreno, finca), para honrar sus deudas y suplir sus necesidades básicas.

Sobrevivir. Reduciendo gastos, costos y gastos operativos, cancelando sus créditos, no renovando, emigrando al extranjero con sus familias, emprendiendo otras actividades económicas, ahorrar lo más que se pueda, ventas de contado, enviando a sus hijos a vender ambulantemente.

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Crecimiento de la informalidad. Invirtiendo cautelosamente, la gran mayoría está optando por negocios donde se promueve la venta de alimento: fritanga, comida rápida, elaboración de tortillas, nacatamales, venta de productos cosméticos y perfumes, venta de productos medicinales, compra menor de inventario, quedarse solo con el inventario que tiene y darle mayor rotación, adoptar medidas extremas como dejar de vender bebidas y carnes para disminuir gasto de energía eléctrica.

Variando rutas de ventas. Bajar porcentaje de utilidad para vender por mayor. Búsqueda de nuevos proveedores para minimizar costos. Sustituir vehículos de gasolinas por otros más económicos. Orientar su inventario de acuerdo a la demanda actual y capacidad de compra de los clientes.

Implementando nuevas dinámicas y estrategias económicas. Diversificación de cultivos: café, granos básicos, achiote, cacao, musáceas, hortalizas y animales de patio. Ofreciendo rebajas o promociones con el fin de vender y rotar su mercadería lo más que se pueda. Renovar sus créditos para incrementar capital de trabajo, analizando previamente si esta inversión será efectiva y dará resultado positivo. Unificación de deudas. Poniendo en marcha la cultura del ahorro. En el caso de los clientes pecuarios, han orientado su actividad a la producción de leche, como una estrategia de liquidez diaria.

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Aprendizajes de vida. Nuestra economía es muy frágil. La inestabilidad social y política está matando nuestra débil economía. Como personas somos muy vulnerables a factores externos y no estamos preparados para las crisis. Los mercados son ligeramente cambiantes, por lo que debemos ser precavidos con el apetito de riesgo. Debemos de crear un esquema de riesgo que nos permita saber qué hacer en caso de una crisis para evitar la improvisación al momento de ocurrencia de un evento. Este esquema se puede vasar en la hipótesis de que cada 10 años ocurren crisis. La diversificación de ingresos nos hace menos sensibles ante crisis. Valorar más nuestro trabajo, esforzándonos más, mejor planificación del uso del tiempo. Mejor atención al cliente. Mejores vendedores. Adaptarnos a los cambios. Desarrollar otras habilidades que antes no las teníamos para sobrevivir. Educación financiera desde preescolar.

Las crisis son inevitables, por lo menos cada década ocurre una crisis, por ejemplo: 1998/1999, 2008/2099 fueron años de crisis. Ahora 2018. Lo positivo de las crisis es que dinamizan la evolución. Las crisis son como los rayos X, descubren la realidad interna. Con las crisis vemos lo que no logramos ver en tiempos normales. Las crisis nos dan señales claras si estamos bien o mal, correctos o errados.

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Las crisis son oportunidades de aprendizaje sin igual. En la crisis hay que desaprender de lo que sabemos y aprender de nuevo lo que creemos que ya sabemos. Estos tiempos difíciles nos obligan a reinventarnos, lo cual nos lleva a considerar nuevas estrategias para sobrevivir aún con los vientos en contra. Es cuestión de cómo colocar las velas del barco para aprovechar esos vientos y mover el barco hacia donde queramos.

El autor es Denis Antonio Alemán Casco, Gerente General de FUNDENUSE.

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