Fallece el actor nicaragüense Hugo Hernández Oviedo

La vela de Oviedo Hernández se realizará este miércoles a las 4:00 p.m.,en la Funeraria El Alba. El jueves a las 2:00 p.m. misa en la iglesia Sagrado Corazón, en Monseñor Lezcano. Luego será trasladado al Palacio Nacional de la Cultura

Hugo Hernández Oviedo, primer actor de Nicaragua. LA PRENSA/CORTESÍA

Una de las grandes leyendas del teatro y cine en Nicaragua Hugo Hernández Oviedo, falleció la mañana de este lunes en el Hospital Lenin Fonseca, confirmó, su hijo y también actor Guadalupe Hernández.

En estos últimos días la deteriorada salud de Hugo se ha debatido en momentos estoicos: entre la resistencia y la esperanza, entre la vida la muerte.

Estuvo  internado en el Hospital Lenin Fonseca a causa de un derrame y un paro respiratorio.  Este miércoles  en la mañana los médicos hicieron un tercer intento de prolongarle la vida, pero fue imposible. Así se apaga una de las grandes actores del siglo XX de Nicaragua.

Lea también: Hugo Hernández Oviedo sufrió un derrame cerebral y fue hospitalizado

La vela de Oviedo Hernández se realizará este miércoles a las 4:00 p.m.,en la Funeraria El Alba (Calle 14 de Septiembre, de la «P del H» una cuadra arriba, una al lago). El jueves a las 2:00 p.m. misa en la iglesia Sagrado Corazón, en Monseñor Lezcano. Luego será trasladado al Palacio Nacional de la Cultura; y finalmente al Cementerio General de Managua.

El primer actor Hugo Hernández Oviedo, muestra una foto de El milagro, la primer película filmada en Nicaragua. LA PRENSA/ARNULFO AGÜERO

Hugo Hernández Oviedo: su breve historia

“Nací en el barrio San Felipe, en León, un sábado 10 de septiembre de 1938 a las 6:00 pm., y fui bautizado como Hugo Efraín Nicolás, dejándome solo el de Hugo”, contó a LA PRENSA hace cinco años, entonces celebraba 75 años de vida y 68 de trayectoria artística.

Desde entonces Hugo se mantuvo activo en el teatro, la dirección de comedias y la declamación. El mes pasado el Circulo Literario del Adulto Mayor CLAM, al cual pertenece, le rindió un homenaje a su trayectoria artística, y un grupo de teatro ahora lleva su nombre.

En años anteriores, este longevo artista ha sobrevivido al cáncer, a sus crisis de asma y al tiempo mismo. Pero ahora su brillante y larga trayectoria artística parece opacarse con su destino incierto.

Puede interesarle: Hugo Hernández Oviedo, primer actor de Nicaragua, sufrió un paro respiratorio, confirmaron familiares

Ahora podemos hablar de sus casi 81 años de vida y casi 73 de larga trayectoria artística, por lo que se ha llegado a valorar como el «Primer actor de Nicaragua».

Sin más preámbulos puede verse como la mejor condecoración al mérito a una vida dedicada al teatro y al cine, logrando figurar en las primeras películas nicaragüenses y en el reparto de las mexicanas. Su pasión por la actuación también lo llevó a otros escenarios, el de productor de telenovelas declamador, locutor y publicista.

En “La caravana de estrellas” se descubrió como actor 

Con Mario Moreno -Cantinflas. LA PRENSA/Cortesía/Hugo Fernández Oviedo

1945 es un año significativo por su iniciación en León. Su madre Carmen Oviedo Rosales lo llevó a la iglesia San Felipe y lo presentó al padre Antolín Carvallo, para que hiciera su primer casting. El pequeño grupo de actores lo dirigía, entonces, una monja que organizaba veladas culturales los sábados.

Comedias que también se montaban en la iglesia de Sutiaba. Picado por el gusanito de la actuación tiempo después Hugo se anima y busca al productor Juan Dávila Blanco- director de Radio Darío – quien lo invitó a ser parte del programa “La caravana de estrellas”, donde se descubre como actor aficionado.

Quiso ser pintor pero el teatro la atrapa

Muchos no saben que Hugo intentó hacer carrera en las artes Plásticas. Años después viajó a Managua y se inscribió en la Escuela Nacional de Bellas Artes, entonces en este lugar se impartían también clases de teatro, el actor y dramaturgo Alfredo Valessi, era su director.

Lea además: Talentoso violinista que emigró a Costa Rica, ahora tocará con la Orquesta de las América en México

Hugo optó por la actuación y abandonó su idea de querer ser pintor, a como lo fueron muchos integrantes del  legendario grupo Praxis, como los grandes maestros de la pintura moderna de Nicaragua Orlando Sobalvarro, Leoncio Sáenz, Alejandro Aróstegui, entre otros.

En la película Te solté la rienda, Estudios America, 1981. LA PRENSA/Cortesía/Hugo Fernández Oviedo

Atrapado por el teatro, el cual nunca abandonaría, construye peldaño a peldaño su brillante carrera en la actuación.

Así en 1965 participa junto a Carmen Martínez y Juanita Sacasa en la obra “Rafaela Herrera”, un guion de Francisco Rosales, dirigido por Benjamín Zapata.

Hizo el papel de un capitán que sale huyendo de los enfrentamientos. Además, para la obra pintó un retrato del papá de Rafaela, como decoración del ambiente escénico en el Teatro González.

La actuación no es algo rentable, pero si apasionante para Hugo, quien para sobrevivir el día a día y no abandonar el teatro se ve obligado a trabajar como controlador de combustible en la Alcaldía de Managua. Y trabajó como modelo para la fábrica Nomar.

Así en estos duros y bellos momentos continúa con su pasión. Recibe un curso intensivo de teatro radiofónico, su meta es trabajar alternativamente con el profesor Julio César Sandoval en un programa “El cuento corto” transmitido en Radio Mundial, y contó además con el respaldo del cubano Manolo Villamil.

Fue invitado para ser parte del elenco de la obra teatral épica “Por los caminos van los campesinos”, escrita por el poeta vanguardista Pablo Antonio Cuadra, la que fue también trasmitida por la televisión.

Hizo el papel de Margarito López;  participaron Blanca Amador, Archivaldo Arosteguí, Ruth Obregón, entre otros del cuadro dramático de la radio.

Puede también: Hugo Hernández Oviedo, de zapatero a primer actor

Después actuó como un mesero en la pieza  “La falda pantalón” de Adolfo Calero puesta en escena  en el Teatro Experimental, ahora llamado Pilar Aguirre. Lo dirige Socorro Bonilla Castellón; toman parte de la obra Evelyn Martínez, Blanca Amador, Guillermo Mejía Baltodano, Pepe Ruiz, entre otros.

En la película El ángel del barrio, junto a Roberto Cobos.LA PRENSA/Cortesía/Hugo Fernández Oviedo

Hugo cuenta que se siente orgulloso de haber realizado siete personajes en la obra “Sí quiero” (1974), del español Alfonso Paso, dirigida por Bonilla. Además contó con apoyo de sus hijos Guadalupe Hernández, que ahora es autor de Telemundo, y anteriormente de Univisión, y de Hugo.

Realizó el papel del mayor Mescal en la obra de suspenso “La ratonera, 1977”, dirigida por Einar Sveinsson, trabajó el uno de los grandes actores del país, José Arias, entre otros.  Una temporada la pasó en México, donde trabajó en teatro, cine y telenovelas impresas.

Produce su primera fotonovela “Brenda”

La declamación ha sido otra de sus vocaciones. El maestro Manolo Villamil le da clases, entonces da a conocer su nuevo talento poético en los programas “Poemas al amanecer” y “Esta noche contigo”.

Hugo estuvo entre los primeros tres artistas  –  la bailarina Irene López, el Coro del padre Mena y él  –  que debutaron en 1971 en el recién estrenado escenario del Teatro Nacional Rubén Darío.

Con Pilar Aguirre y el poeta Pablo Antonio Cuadra.LA PRENSA/Cortesía/Hugo Fernández Oviedo

Esta misma revista-ballet del son nica, danza y declamación, fue presentada en el Teatro Central de Panamá y Teatro Nacional de Costa Rica.

Este temprano éxito regional le animó a producir su primera fotonovela “Brenda” con la actriz Elsa Arana y el actor Oscar Enríquez; y se distribuyó en Nicaragua y Centroamérica. En la que trabajan Oscar Enríquez, Elsa Arana y Lesbia Espinoza, entre otros.

A su regreso a Nicaragua, Hugo participa en la comedia contra la dictadura de Somoza titulada “El nacatamal de oro” (1983) con Chuno Blandón, y hace el personaje de Toribio. Esta obra participó un elenco de 20 actores y fue dirigida por Alfredo Valessi, y se realizaron más de 100 presentaciones en Nicaragua, Cuba y México. Y logran un premio en un festival de teatro.

En el cine nicaragüense y mexicano 

Interpreta el coestelar de Inocente García Lara en la primera película que se produce en nuestro país “El milagro en el bosque”; trabaja junto a Blanca Amador, Archivaldo Aróstegui, Ruth Obregón y Carlos Morales, entre otros.

Deseando proyección internacional parte rumbo a México y se hospeda en la casa de Juan Ángel Martínez – autor mexicano quien antes había conocido en Nicaragua –, entonces corría el año de 1975.

Hugo en los Estudios América, 1979.LA PRENSA/Cortesía/Hugo Fernández Oviedo

Es invitado a trabajar en la radio XEB en el programa de noticias y farándula “En el aire”, que conducía César Sobrevals y Rafael Lara Sepina. Fue relacionista y secretario de la cantante ranchera Aída Cuevas y del actor Humberto Cañas, y Carlos Cuevas.

En 1977, hizo un papel de extra y tomó parte en tres escenas de la película “El patrullero 007”, donde participó Mario Moreno, Cantinflas. Años después lo entrevistó como  corresponsal del diario El tiempo de San Pedro Sula, de Honduras. Hugo realizó otras entrevistas a artistas mexicanos.

Con los hermanos Escamilla, trabajó en la fotonovela “Valle de lágrimas”. También en  una tira cómica junto al comediante mexicano de Capulina (Gaspar Henaine Pérez).

Da su salto al cine, en Estudios América en la película “Te solté la rienda”, junto a Humberto Cabañas y Blanca Guerra; y en “El ángel del barrio” junto a Roberto Cobos, entre otros, la dirigió José “El perro” Estrada.

Una de las películas que recuerda con gran cariño fue la del “Señor Presidente” donde interpretó al Coronel de la mulita, José Parrales Sonriente, con un monólogo frente a la estatua del Señor Presidente. Fue filmada en Granada y en la Habana vieja en Cuba, y dirigida por el cineasta cubano Manuel Octavio Gómez.

Es actor estelar en la obra de teatro “Pastel de zarzamora” del dramaturgo mexicano Jesús González Dávila, que muestra la problemática de la familia, puesta en escena en el teatro Carlos Lazo de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM.

Otra de sus apariciones en los recientes años con un papel estelar fue en el cortometraje “Añeja discordia”, 2012, de Cine productora CINCO.

Tira cómica. Actúa junto al comediante Capulina – Gaspar Henaine Pérez. LA PRENSA/Cortesía/Hugo Fernández Oviedo

Este mismo año Hugo viajó a Miami para actuar junto a sus hijos Guadalupe y Sara en la obra “Chinfonía burguesa” escrita por el poeta José Coronel Urtecho. Fue dirigida por el nicaragüense Christian Ocón. Actuaron además, la peruana Katia Ibeyro , el colombiana Octavio Gallardo, entre otros.

Así en Miami en la obra “Rubén Darío: vida, obra agonía y muerte” para el centenario de muerte (1916-2016), participaron 29 actores en el auditorio del Miami Senior High School. Los textos poéticos fueron seleccionados por Christian Ocón.

En los últimos años ha trabajado con el Circulo Literario del Adulto Mayor situado en la Biblioteca Alemana Nicaragüense. Primero llevó a escena la comedia mexicana “Los sordos”; luego “La farmacia de Celestín  Chando” y “En busca de talentos”, dos piezas escritas por él. Esta última obra se presentó en el  IV Festival de Teatro de la Universidad Centroamericana, en 2016.

 La radio, otra de sus grandes pasiones

La década de los años noventa para Hugo marcaría otra etapa de su carrera como periodista y productor radial. Llega a la Radio Nicaragua y crea su programa “Club Radial Campesino”; antes había fundado “Cancionero mexicano” en Radio Mundial que duró 20 años en el aire.

En la misma radio y con ayuda de Pedro David González grabó “Poemas de Rubén Darío en la voz de Hugo Hernández Oviedo”.

En 1994 funda Radio Mera Mera, trabaja siete años y logra situarla en un séptimo lugar de la audiencia nacional. Y una serie de cuentos de Pancho Madrigal fueron producidos por Videoarte de Carlos Mántica, el primero fue “Los amores de Felipito”, filmado en Selva Negra, Matagalpa.

En años recientes participó con su portentosa voz en el disco “Una vida en poemas”, del poeta Francisco Víctor Brachtl Tejada, del Círculo Literario del Adulto Mayor, CLAM. Y publicó el libro de memoria histórica “Barrio monseñor Lezcano”.

La Gran Cruz Rubén Darío, entre los reconocimientos como “primer actor”

“Es un Primer actor, trabajó conmigo en la producción de varios videos sobre Pancho Madrigal, pero él ha logrado tanto en otros campos y ha hecho méritos. Ha estado en películas internacionales. Hoy por hoy nadie le puede quitar el lugar que se ha ganado de Primer actor”,  ha valorado el productor e historiador Carlos Mántica sobre la larga trayectoria de Hugo.

LA PRENSA/Cortesía/Hugo Fernández Oviedo

Entre los numerosos méritos ha recibido la Gran Cruz Rubén Darío entregada por el Instituto Cultural Rubén Darío en Santiago, de Chile y firmada por su presidente César Martínez; El Güegüense de oro, entregado por cineasta Rafael Vargarruiz, cuando éste era director de la Cinemateca Nacional; la Orden Salvador Cardenal, 2008, del Consejo Municipal de Managua, y miembro de honor del Movimiento Mundial Dariano, entre otros.

Hijos han seguido sus pasos

Hugo ha rendido honra a su origen, antepasados y al trabajo sin horario. Su madre Carmen Oviedo Rosales vendía puros, su padre Anastasio Hernández Aguilar era un conocido cochero que transportaba pasajeros por las calles de León; en tanto su abuelo materno Juan Oviedo era un “maistro” de la zapatería, profesión que Hugo ejerció durante su juventud.

Su afán de superarse lo llevó a estudiar contabilidad en el Colegio Silviano Matamoros, reconoció su esposa Olivia Iglesias García, con quien procreó seis hijos, algunos de ellos en las últimas décadas han seguido sus pasos: Guadalupe, quien es actor, ha trabajado en Univisión y actualmente en Telemundo; Sara, actriz, también ha actuado en numerosas obras teatrales, alguna a la par de su padre, el cual ha dejado su imborrable huella en el teatro y cine de Nicaragua y de México. La historiadora de cine Karly Gaitán Morales prepara una biografía de Hugo Hernández Oviedo.

 

 

 

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: