Conquistas sociales del liberalismo

El pensamiento liberal —sus conquistas, reivindicaciones y sus enunciados en general— tiene que ser estudiado por la juventud, que clama por renovaciones sociales

Con la revolución liberal del 11 de julio de 1893 el país entró en una etapa de transformaciones políticas y económicas; eje fundamental de estas reformas fue la aprobación de una avanzada legislación en general y en particular las leyes de carácter laboral y social que habrían de marcar futuras legislaciones. A partir del año 1929, se inició una etapa de profundos cambios sobre este particular. En 1942 arribó al país el líder sindical mexicano Vicente Lombardo Toledano, de tendencia socialista, de gran prestigio continental, para entonces secretario general de la Confederación de Trabajadores de América Latina (CTAL); en esa visita dejó plasmada la idea de aprobar un Código Laboral. Para esa época el obrerismo era pujante y el campesinado entraría en una nueva etapa de organización, por el aumento de la producción cafetalera y el establecimiento de las primeras industrias agrícolas. Es así que en 1945 se promulga el primer Código del Trabajo, que sería alivio para las relaciones trabajador-empresario, haciendo un antes y un después en la aprobación de futuras leyes de esta índole. Para mejor implementar estas conquistas se crea en 1952 el Ministerio del Trabajo, siendo ministro fundador el doctor Ramiro Sacasa Guerrero, de grata recordación. Ya para 1957, entra en vigencia la Ley del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), la que al comienzo cubría solo a los varones y que luego su beneficio se extendió a toda la población afiliada a este sistema. Derivado de esas leyes se implementaron, entre otras la ley de prole numerosa, la de protección a la mujer trabajadora, la del décimo tercer mes conocida como aguinaldo y la primera ley del salario mínimo, salario que era aprobado, con un estudio económico profundo y ponderado, por los diferentes sectores empresariales y sindicales y estaba regido de acuerdo con la producción nacional. Más recientemente, para el 1 de mayo del 2006 se anuncia la ampliación de los servicios de seguridad social en beneficios de la mujer nicaragüense.

Todos esos adelantos y conquistas hacen que el liberalismo se mueva hacia el centroizquierda y cuando propugna por el derecho a la libre empresa y el respeto sagrado a la propiedad privada, lo hace hacia el centro derecha; este balance de la filosofía de la doctrina liberal permite la armonía de todos los sectores, dando como resultado mayor producción, mejores empleos y salarios dignos. El ideario liberal, lejos de estar obsoleto, es fuente de justicia social, y sus logros laborales forman parte de la vida cotidiana de todos los nicaragüenses.

El pensamiento liberal —sus conquistas, reivindicaciones y sus enunciados en general— tiene que ser estudiado por la juventud, que clama por renovaciones sociales y la que debe ser autora de un verdadero relevo generacional.

El autor es magistrado de la Corte Suprema de Justicia.
Fue ministro del Trabajo durante el gobierno del presidente Enrique Bolaños (2002-2007).

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: