El resultado de una pobre promoción: León no se desbortó ante Cuba

En León se podía transitar como si Cuba no estuviera en la ciudad. El estadio no se llenó a toda su capacidad a pesar del buen espectáculo esperado.

No deben haber muchas sorpresas en la escogencia de los 24 jugadores de la Selección. LA PRENSA/URIEL MOLINA

Siete meses atrás León era una fiesta. A pesar del estallido social del año 2018, la gente de la ciudad metropolitana respaldó a su equipo en el regreso a la Liga Profesional contra Chinandega. Finalmente, terminaron campeones. Las calles desbordadas de fanáticos, los vendedores regados por toda la ciudad con camisetas y el rugido de un pueblo por ver a su equipo se palpitaba en cada esquina. Este viernes no fue así.

En León se podía transitar como si Cuba no estuviera en la ciudad. Sí, ese equipo al que Nicaragua no ha podido derrotar en 21 partidos consecutivos. Cuando se acercaban las 5:00 de la tarde, el Estadio Héroes y Mártires no estaba ni a media capacidad. El rozar el uno con el otro, transpirar el sudor ajeno y sentir la incomodidad en los pasillos capaz hasta provocarle un ataque de pánico a un claustrofóbico no sucedió. Nada fue parecido a la final en enero.

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Acercándose a las 6:00 de la tarde, hora programada del partido, se podía salir y entrar del estadio. Todavía las gradas de home plate estaban con asientos vacíos y el palco que está ubicado en la zona del jardín izquierdo y derecho se encontraba a la espera de los fanáticos. El encuentro no empezó como se esperaba, la ausencia de personas era evidente y decidieron aguardar 23 minutos más hasta cantar el play ball.

Algunos periodistas de León aseguraban que la razón no era tanto por la situación política y social que atraviesa el país, sino que la promoción fue inexistente. Durante la Liga Profesional se realizó una campaña fuerte de bar en bar y de calle en calle para atraer a los seguidores de León. Explican que fue un arduo trabajo de mes y medio para que existiera esa conexión. Los resultados fueron exitosos. No obstante, los organizadores de este evento creyeron que solo por el hecho de llegar Cuba ya todo estaría vendido: grave error. Cuentan que realizaron una sola conferencia de prensa avisando con pocas  horas de anticipación y un minúsculo grupo de periodistas locales asistieron.

También la prensa leonesa explica otro factor clave y, probablemente, el más importante: los precios de las entradas. Para este primer partido la zona techada  costaba 175 córdobas y las gradas sol (palco de los jardines) 85. En la temporada regular del Campeonato de Primera División es gratis donde no existe techo y, el home plate, cuesta 80 córdobas, entrando las mujeres dos por precio de una.

A pesar de que el estadio albergó entre 3,500 y 4,000 personas, según mencionaron algunos periodistas locales, se disfrutó cada momento del encuentro. Primero el lanzamiento de Julio Juárez, ganador de Cuba en 1972 para dar inicio al desafío y, luego, la batalla sobre el montículo de Lázaro Blanco y Fidencio Flores. Nadie salió ni sudado y tampoco sofocado: hubo comodidad. Ahora la estafeta se traslada a Managua donde indican que no pinta nada bien en la asistencia.