Crisis sociopolítica acaba con casi 400 mil créditos en Nicaragua

Solo en el 2018, en pleno año de crisis económica y estallido social, el sistema financiero nacional retiró de la economía 280 mil préstamos, más otros cien mil que se han perdido en los primeros tres meses de este año.

LAPRENSA/R.FONSECA

La economía de Nicaragua perdió en más de un año de crisis política al menos 380 mil préstamos que han dejado de circular, según reflejan números de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif), siendo el financiamiento mediante tarjeta de crédito el más afectado, así como los préstamos comerciales.

En el 2017 Nicaragua cerró con 1.79 millones de préstamos activos, pero hasta marzo de este año estos se habían reducido a 1.41 millones de créditos, lo que ha afectado los saldos de carteras que también acumulan reducciones en cada una de las categorías de los sectores productivos y de consumo.

Solo en el 2018, en pleno año de crisis económica y estallido social, el sistema financiero nacional retiró de la economía 280 mil préstamos, más otros cien mil que se han perdido en los primeros tres meses de este año.

Puede interesarle: Los impactos de esta crisis social, política y económica en los clientes de microfinanzas

Esta reducción de número de préstamos coincidió con una merma de 3.8 por ciento que la economía registró el año pasado y las perspectivas apuntan a que este año el Producto Interno Bruto se reducirá 5 por ciento, según proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Hasta ahora el Gobierno no ha revelado cuáles son las perspectivas, pero generalmente los organismos financieros internacionales suelen manejar las estimaciones oficiales en sus reportes de coyuntura.

La salida de la economía de casi cuatrocientos mil créditos activos que había antes del 2018, ha significado para el país la pérdida de 21,063 millones de córdobas. De ese monto mermado, al menos 15,000 millones de córdobas se perdieron el año pasado y el restante en los primeros tres meses de este año, según cifras de la Siboif.

La banca ha tenido que frenar la entrega de préstamos para hacer frente a la salida masiva de depósitos, así como ante el aumento del desempleo y la incertidumbre, que ha provocado que los índices de mora y riesgos se disparen, hasta superar inclusive los niveles promedios de Centroamérica.

Lea además: Al menos 200 negocios han cerrado operaciones en Estelí debido a la crisis en Nicaragua

Según estimaciones de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), este año se espera que hasta otros 98,000 nicaragüenses se queden sin trabajo, sin incluir los 57,000 del año pasado.

Pero ¿cuáles son los préstamos que más restricción están experimentando en la economía?

Los más afectados son los préstamos para consumo y comerciales, principalmente las tarjetas de crédito. Hasta marzo el número de tarjetas cayó a menos de un millón, un nivel no visto desde el 2015, cuando había 932,173 préstamos aprobados por esta vía. En los siguientes años hubo un crecimiento significativo del dinero plástico, hasta alcanzar en el 2017 un total de 1.18 millones de préstamos vía tarjeta.

Sin embargo, hasta marzo de este año la circulación del dinero plástico se había mermado a 962,286, lo que equivale a una caída de 218,270 préstamos menos desde el 2017.

Lea también: Despidos en el Estado no tienen fin en esta crisis sociopolítica

El economista Sergio Santamaría afirma: “Aquí las tarjetas de crédito te las mandaban hasta tu trabajo, podías tener dos o tres tarjetas, ahora la gente no tiene capacidad de pagar y como ya terminó la reestructuración en diciembre (una normativa que permitió una moratoria), ahora el mercado de tarjeta tiene que disminuir, no hay capacidad en la gente para demandar crédito”.

Esto representa un golpe para la banca, tomando en cuenta que su principal negocio en cuanto a aprobación de préstamos es vía tarjetas de crédito. Según cifras de la Siboif, del total de préstamos activos hasta marzo de este año, el 68.2 por ciento son tarjetas de crédito.

No obstante, si bien las tarjetas de crédito en número de préstamos son dominantes, en montos son los préstamos comerciales los que predominan, que también están en negativo.

Hasta marzo de este año el crédito comercial se había reducido de 154,342 en el 2017 a 105,798, lo que ocasionó que la cartera en saldo pasara de 56,013 millones de córdobas a 48,603 millones en el periodo de referencia.

También hay merma en los préstamos hipotecarios, vehiculares, agrícolas, ganaderos, industriales, entre otros.