CIDH denuncia incremento de actos de hostigamiento «contra celebraciones religiosas» en Nicaragua

El Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (Meseni) destaca la represión contra las celebraciones religiosas, lo que es calificado por la CIDH como "graves restricciones a las libertades públicas".

Managua 17 de mayo 2019 La policia Orteguista impedia el acceso a la Catedral de Managua y perseguia y secuestraba a los jovenes manifestantes que pretendian participar en el planton autoconvocado. Foto Jader Flores/ LA PRENSA

Nicaragua sigue siendo un país donde todos los días se violan los derechos humanos, según los reportes de organismos internacionales, lo que contrasta con el país de paz y felicidad que intenta proyectar la dictadura de Daniel Ortega.

El boletín de junio del Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (Meseni), creado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), denunció particularmente “el incremento de actos de hostigamiento y amedrentamiento en contra de cualquier tipo de reunión que pudiera derivar en manifestaciones, incluyendo ahora represión contra las celebraciones religiosas”, lo que es calificado por la CIDH como “graves restricciones a las libertades públicas”.

Los policías y simpatizantes del régimen de Daniel Ortega secuestran con frecuencia a las personas que hacen manifestaciones en los templos religiosos luego de las misas. Uno de los casos más emblemáticos fue el de la líder estudiantil Zayda Hernández, de 26 años, quien estuvo tres días secuestrada (17, 18 y 19 de mayo pasado) cuando se dirigía a una manifestación en la Catedral de Managua. También el caso de la adolescente Marling Yunieth Corea, de 14 años, quien fue sacada de la Catedral de la capital por varios policías antidisturbios que asediaban un plantón en esa iglesia.

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“Estos hechos ocurren en un contexto de intensificación de amenazas contra la Iglesia Católica y líderes religiosos. Inclusive, ante las amenazas de muerte, un sacerdote de Estelí habría decidido salir del país”, manifiesta el reporte del Meseni.

Desde el 18 de abril de 2018, cuando comenzó la crisis por la represión a las protestas civiles, más de setecientas personas fueron detenidas por la Policía Orteguista (PO). A la mayoría se les abrió procesos judiciales y algunos fueron condenados por participar en las manifestaciones contra Ortega, bajo cargos de terrorismo, narcotráfico, crimen organizado, asesinato, tenencia ilegal de armas, entre otros delitos.

El boletín del Meseni reportó que 491 presos políticos fueron excarcelados y a algunos se les ha archivado sus causas, pero también la CIDH advierte que las personas que salieron de la cárcel “continúan en su mayoría sin información sobre su liberación, además siguen siendo citados a audiencias y sus procesos continúan”, y, además, son víctimas de asedio, vigilancia, hostigamiento y amenazas.

Igualmente, el reporte detalla que “en muchos casos, la Policía Nacional no habría devuelto bienes y objetos personales como identificaciones, teléfonos celulares y equipos electrónicos.

El boletín del Meseni, con información y cifras actualizadas al 25 de junio de este año, reportó que 327 personas fueron asesinadas por la represión, 491 excarcelados, 91 detenidos, cuatrocientos profesionales de la salud despedidos, 144 estudiantes expulsados, más de setenta periodistas y trabajadores de medios exiliados, setenta mil nicaragüenses huyeron a países vecinos.

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