Zona de Strikes: Lanzadores de la Selección generan esperanzas

Los lanzadores de la Selección Nacional de beisbol trabajaron de forma estupenda ante el equipo de Cuba. Ahora falta ver si lo harán en los Panamericanos

Yanquis y Boston

Edgard Rodríguez C.

Vicente Padilla, cuya recta alcanzó velocidades de hasta 100 millas por hora, es considerado de forma unánime, el lanzador más rápido surgido en nuestro país.

Vicente alcanzó ese nivel en el año 2002, cuando trabajaba para los Filis de Filadelfia en las Grandes Ligas y los Tomateros de Culiacán en la Liga Mexicana del Pacífico.

Qué lástima que nunca supimos cuánto lanzaban René Paredes, Edmundo Roberts, Aubrey Taylor y muchos pistoleros más que sembraban el pánico en el homeplate a través de disparos veloces y que mezclados con otros envíos, los convertían en imbateables.

Juan Carlos Ramírez, Jonathan Loáisiga, Porfirio Altamirano, Albert Williams y Wilton López, son algunos de los lanzadores de quienes se tienen datos de haber superado la barrera de las 95 millas. Igual Johnny Polanco y Gonzalo López, cuyas carreras terminaron casi al iniciarse.

¿Y quién es el tirador más veloz a nivel local? Adolfo Flores, un lanzador que lastimosamente no está disponible para el viaje a los Panamericanos de Lima. Flores, quien se recupera de un accidente, ha lanzado hasta 95 millas, pero se mantiene entre 92 y 94 de forma constante con el Bóer.

Sin embargo, las 90 millas, que son como la barrera normal de la excelencia para un tirador veloz, no son exclusivas de Flores. En el juego en Managua ante Cuba, Jorge Bucardo y Jimmy Bermúdez lanzaron sobre 90 a menudo.

Me sorprendió Bermúdez, de 37 años y sobreviviente de un accidente que por poco le arrebata la vida. Lanzó a 91 de forma constante y sus disparos tienen mucho movimiento.

Bucardo, quien probablemente es el mejor lanzador disponible a nivel local, es un experto en sinker y provoca mucho roletazo. Ante los cubanos les lanzó a 90 consistentemente y su combinación de disparos resultó perfecta. Ojalá traslade ese estado de forma a Lima, que es donde importa.

El domingo en Matagalpa, Elías Gutiérrez, zurdo jinotegano, lanzó a 90-91 y aunque batalló con el control, es un muchacho de gran futuro si se sigue cultivando. Fidencio Flores, a quien no pude ver lanzar contra Cuba, ha sido también lanzador de 90 millas y con un gran slider, tan bueno como el de Berman Espinoza, otro tirador rápido.

Y seguro hay más brazos capaces de rectas sobre 90 millas a nivel local, donde predominan los tiradores de disparos de rompimiento y buen control, un recurso sin el cual el poder es inútil. Es necesaria la fuerza y la habilidad.

Así que en una época en la que a menudo cuestionamos el pitcheo del Pomares, quizá deba decirse que la Selección tiene sus brazos respetables, los que sostienen la esperanza de un buen desempeño en los Juegos de Lima.

Sigue a Edgard Rodríguez en Twitter: @EdgardR