Perseguida y premiada

El martes de esta semana se informó que Pineda y Mora han obtenido también el Premio Internacional a la Libertad de Prensa

La prensa independiente de Nicaragua sigue siendo perseguida por la dictadura, pero también obteniendo premios internacionales. Estos significan un reconocimiento al heroísmo en que ha sido convertido el ejercicio del periodismo libre en el país; y una condena a la dictadura que no solo se ensaña con las personas que demandan libertad, democracia y justicia, sino también con los periódicos y los periodistas que informan verazmente y denuncian la represión.

Primero fue el periodista Miguel Mora Barberena, director propietario del clausurado canal 100% Noticias, quien en octubre del año pasado recibió en representación de todos los periodistas independientes de Nicaragua el Gran Premio a la Libertad de Prensa otorgado por la SIP.

A principios de julio corriente, la periodista Lucía Pineda, jefa de información del mismo medio, fue galardonada con el premio internacional Coraje en el Periodismo, concedido por la Fundación Internacional de Mujeres Periodistas. Pineda obtuvo este premio después de 6 meses de prisión, igual que Miguel Mora, y de sufrir un cruel trato carcelario por ser acusados falsamente de promover odio y violencia con sus informaciones sobre los acontecimientos ocurridos a partir del 18 de abril del año pasado y por denunciar la represión de la dictadura.

El martes de esta semana se informó que Pineda y Mora han obtenido también el Premio Internacional a la Libertad de Prensa, que concede el Comité para la Protección de los Periodistas (CJP, por sus siglas en inglés). Y, finalmente, por ahora, el caricaturista de la revista Confidencial, Pedro Molina, ha sido honrado esta semana con el Premio María Moors Cabot de la Universidad de Columbia, igualmente de Nueva York. Este prestigioso premio solo lo habían recibido antes dos periodistas nicaragüenses: el Director Mártir de LA PRENSA, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, en 1977, y su hijo Carlos Fernando Chamorro Barrios en el 2010.

Sin duda que estos lauros son un reconocimiento de los méritos personales de quienes los reciben, pero sobre todo representan un gran respaldo a la prensa libre y a todos los periodistas independientes de Nicaragua.

Joel Simon, director ejecutivo del Comité para la Protección de los Periodistas, dijo al anunciar los nombres de los galardonados este año con el Premio Internacional de la Libertad de Prensa, que ellos “han arriesgado su vida y su libertad para traernos las noticias. Si bien celebramos su valor, lamentamos que sea necesario”. En efecto, el ejercicio del periodismo no debería representar un peligro para la integridad física, la libertad personal y la vida de los periodistas. Pero las dictaduras criminales disponen lo contrario.

Más de mil atropellos a la libertad de prensa y agresiones a los periodistas han ocurrido en este país, desde que estallaron las protestas el 18 de abril del año pasado, incluyendo el asesinato de Ángel Gahona. Las mujeres y hombres periodistas soportan esta adversidad con estoicismo, dignidad y heroísmo, y se han hecho acreedores por eso a la gratitud del pueblo de Nicaragua y al justo reconocimiento internacional.