“Waffle Boys”, el popular emprendimiento de tres universitarios en Managua

Augusto, José y René iniciaron vendiendo diez waffles en la UCA. El negocio se hizo tan popular en las redes sociales que en cada venta aumentan la cantidad y hasta reciben encargos

Sobre la Avenida Universitaria, en Managua, un grupo de personas hacen fila en la esquina opuesta a la entrada a la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) y llaman la atención. Podría ser una discusión o incluso un piquete exprés. En el lugar, son más de 20 personas, entre estudiantes, adultos e incluso un niño, las que se aglomeran ahí frente a tres jóvenes que despachan waffles, pancakes y brownies.

Esta es la tercera ocasión que la escena se repite. Pero seguramente vendrán más.

Augusto Domínguez, José Andrés Carballo Roque y René Ortega iniciaron el 13 de mayo un emprendimiento que les permitió llegar hasta ahí. La historia inició en mayo de este año en la Universidad Centroamericana (UCA) donde Augusto y José Andrés ofrecieron diez waffles con miel. La venta fue difícil, pero lograron venderlo todo. De cinco en cinco, la demanda aumentó al punto que ahora las ventas aumentaron hasta a 100 waffles.

Lea además: Empleo, salarios, impuestos… Estos son los 10 indicadores económicos que el BCN no divulga para ocultar el estado de la recesión en Nicaragua

Mientras los clientes esperan ser atendidos, algunos preparan la cámara de su celular para tomarse una fotografía con los jóvenes que se viralizaron en las redes sociales en los últimos días por su negocio. Augusto y René, quienes se encargan de despachar los alimentos, intentan entablar una conversación con ellos. Augusto y José cursan el segundo año de la carrera de Psicología y René estudia segundo año de Contabilidad.

Puede leer: Los nuevos planes del régimen de Daniel Ortega para revitalizar el Puerto Salvador Allende, golpeado por la crisis económica

En 20 minutos mientras los jóvenes responden preguntas, más de 30 personas a pie y en vehículo se han acercado a preguntar si aún quedan productos. Con pesar, alguno de los tres responde que se acabaron, pero les promete que mañana sí habrá. Varios les preguntan que si pueden hacer encargos para evitar quedarse sin los aclamados waffles una vez más.

Los jóvenes venden en la UNI y la UCA los lunes, miércoles y viernes. LA PRENSA/Roberto Fonseca

Una waflera y 100 córdobas

La waflera llegó a la vida de Augusto como regaló de su mamá mientras él enfrentaba una crisis económica que le impedía cubrir los gastos de la universidad. “ Yo le dije (a José) estoy pasando por unos problemas y voy a comenzar a vender waffles”, cuenta Augusto. Al regalo se le sumaron 100 córdobas que ambos juntaron. “Bolsillo de universitario, eso era lo que andabamos en ese momento”, dice.

La primera prueba se hizo en la casa de José Andrés con los materiales que compraron y que tenían a la mano. Tras cocinar los waffles y agregarles la miel, los probaron y quedaron conformes con los resultados. Lo siguiente fue la venta en la UCA.

“Waffle Boys” inició con diez waffles, hoy ofertan más de 100, además de brownies y minipancakes. LA PRENSA/Roberto Fonseca

René llegó a la historia un día tras probar los waffles. “Yo le compré y al final le dije: ‘yo sé cocinar también, yo sé hacer postres y todo eso. Si querés nos podemos unir’”, asegura René, quien ya vendía brownies a sus compañeros de clase.

Lea además: ¿Por qué en Nicaragua es buen momento para ahorrar en los bancos, pero no para contratar un crédito? Las tasas alcanzan un nivel altísimo

Decidieron ofrecer estos alimentos, dicen, porque entienden que el presupuesto de un estudiante no da para mucho. “El lema es de estudiantes para estudiantes. Entendemos que a veces nos venimos sin desayunar, a veces el bolsillo es un poco ajustado, insuficiente. Y bueno, los waffles son una alternativa de desayuno, que es barato y cómodo para los estudiantes”, asegura Augusto.

El proceso de elaboración

El trabajo empieza el día anterior a la venta. Augusto y José se reúnen en la misma casa y preparan las mezclas. “Después en la mañana cocinamos, él está con los waffles, yo estoy con los minipancakes”, asegura Augusto.

Los productos de «Waffle Boys» se venden en menos de una hora.. LA PRENSA/Jader Flores

En el caso de René, él prepara en su casa los brownies porque tiene una clase a las 7:00 a a.m. y no puede reunirse con los otros dos jóvenes. Luego llevan todos los productos hasta la UNI y la venta inicia a partir de las 8:30 de la mañana.

Puede interesarle: Luis Enrique Mejía Godoy: “Las revoluciones la hacen los pueblos, no las cúpulas”

La decisión de vender en ese lugar, cuentan, ocurrió por la petición de los mismos estudiantes a través de Twitter de probar estos productos. “Fue difícil porque no sabíamos dónde ponernos, nos fuimos a la fotocopiadora, los jefes no estaban, no nos podían dar permiso, estaba lloviendo, al final nos pusimos en la esquina”, cuenta Augusto.

Los jóvenes combinan el emprendimiento con los estudios y otras actividades que desarrollan como gimnasio y taekwondo.

El negocio le ha dejado a los tres jóvenes en el poco tiempo que llevan al menos 200 córdobas de ganancia a cada uno en un día. Además han adquirido dos waffleras más.

Lea además: La cantante nicaragüense Cecilia Ferrer lanza sus dos sencillos, “Get Over” y “No Crown”

Si las ventas continúan tan buenas como hasta ahora, los estudiantes planean incrementar la producción y diversificar los productos. Además piensan incluir servicio delivery, establecer un horario de venta vespertino y utilizar platos biodegradables.

Los clientes de «Waffle Boys» también compran mini pancakes y brownies. LA PRENSA

Sin embargo, por ahora las ventas continuarán en la UNI y la UCA. “Dependiendo de la cantidad de gente que siga viniendo, vamos a aumentar la producción”, asegura Augusto.

Los jóvenes esperan respuesta de una solicitud que hicieron a un módulo en el food park en la UCA para tener un lugar fijo y también darle la oportunidad a otros jóvenes que puedan tener ingresos extras.

Lea también: ¿Eres ahorrador o derrochador? 4 razones por las que nos peleamos por dinero con nuestra pareja o amigos

Su popularidad en las redes sociales

El negocio alcanzó fama en Twitter y Facebook y los productos han recibido gran aceptación. Por medio de las redes sociales, estudiantes de otras universidades como la Upoli, la UNAN y la UAM les han pedido que lleguen a vender cerca de estos recintos.

Por medio de Twitter también recepcionan pedidos y reciben los comentarios de felicitación de sus clientes. Hoy, el negocio cuenta con un nombre y una cuenta en Instagram: Waffle Boys.