Crisis impacta en las proyecciones de plantaciones forestales en el país

El sector de las plantaciones forestales en Nicaragua ha visto cómo sus proyecciones han bajado en un 70 por ciento para este año debido a la crisis sociopolítica que ha afectado la economía del país desde abril de 2018

HECTÁREAS DE BOSQUE

Entre los factores que ha golpeado fuertemente al sector forestal está la falta de atracción de inversionistas, ahuyentados por la situación del país. LA PRENSA/ARCHIVO

El sector de las plantaciones forestales en Nicaragua ha visto cómo sus proyecciones han bajado en un 70 por ciento para este año debido a la crisis sociopolítica que ha afectado la economía del país desde abril de 2018, cuando el régimen de Daniel Ortega recrudeció la represión en contra de las protestas sociales.

La Asociación Nacional de Reforestadores (Confor) proyecta plantar para este año apenas 450 hectáreas, una cifra muy por debajo en relación al 2016 y 2017, cuando se plantó un total de 1,524 y 1,074 hectáreas respectivamente.

«Es la primera vez en los últimos años que el sector se proyecta a plantar un área por debajo de las mil hectáreas», se lee en el documento Plantaciones forestales: impacto de la crisis, presentado este jueves 26 de julio por la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides).

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Las plantaciones forestales no sustituyen a los bosques naturales, pero representan una importante función ambiental, como capturar y almacenar carbono, proteger los suelos y fuentes hídricas, además de ser un refugio para diferentes especies silvestres. Las plantaciones forestales existen en diferentes países del mundo y es parte de las estrategias de manejo sostenible ambiental para producir madera para su comercialización e industrialización. En Nicaragua, la mayoría de las plantaciones se encuentran en fincas o plantaciones, fuera de las reservas naturales, aclaró Salvador Mayorga, presidente de Confor.

Crisis baja inversión

Confor cuenta con 14 miembros o empresas, las cuales representan alrededor de 150 millones de dólares en inversión extranjera directa entre 2003 y 2018, plantando más de 27 mil hectáreas de distintas especies a lo largo de estos 15 años. Sin embargo, para este año, el presidente de Confor ejemplificó el impacto de la crisis con tres empresas nicaragüenses que producen muebles y que al año producían, entre ventas nacionales y exportación, cinco millones de dólares, pero actualmente están teniendo una pérdida del 50 por ciento del total de ventas.

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El documento de Funides además señala que en el 2018, solo cinco empresas – de 10 encuestadas- lograron un cumplimiento de sus metas y tres, realizaron un promedio del 45 por ciento planificado. En el primer trimestre de 2019, tres empresas lograron mantener el cumplimiento del 100 por ciento pero, las tres que alcanzaron un promedio del 45 por ciento en el 2018, este año llegaron a cien por ciento.

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En cuanto al destino de las cosechas, para 2018 se proyectó que la exportación de madera en rollo sería de 23 mil metros cúbicos pero apenas se llegó a 12,052; la exportación en bloques era de 6,604 metros cúbicos pero fue de 2,277. Por su parte, para la industria nacional se esperaba una venta de 9,524 metros cúbicos de madera pero fue 4,320, y la madera dirigida a biomasa (uso energético) se logró 7,820 de 17,428 metros cúbico. Esto se traduce que solo la mitad de las proyecciones del 2018 se logró concretar. India es el principal destino de madera tecal, que representa el 95 por ciento del total de exportaciones, declaró Mayorga.

Sector golpeado por falta de inversión

Entre los factores que ha golpeado fuertemente al sector forestal está la falta de atracción de inversionistas, ahuyentados por la situación del país. Los inversionistas mantienen una incertidumbre por la recesión económica y por la invasión de tierras a la propiedad privada.

«La recesión económica en general ha puesto un escenario muy complicado para la atracción de nuevos inversionistas para el sector forestal», dijo Funides.

Sin embargo, la investigación de Funides señala que además  de la crisis, los cambios en el marco legal y la falta de incentivos de parte del régimen orteguista, frena la efectividad de la producción en el sector, que podría alcanzar hasta cien mil hectáreas proyectadas en 20 años, según el presidente de Confor.