Demanda del córdoba cae un 8 por ciento hasta junio, pese a que gobierno dice que economía va por buen camino

En junio la contracción fue mayor porque el Gobierno retiro liquidez de la economía a través la brutal reforma tributaria, cuyo dinero lo envió en depósito al Banco Central.

La circulación de dinero comenzó a descender fuertemente en abril del 2018 y en los primeros meses del 2019 se mantiene al mismo ritmo, pese a que el gobierno insiste en que economía se está recuperando. LAPRENSA/ARCHIVO

Pese a todas las maniobras que ha hecho el régimen de Daniel Ortega para reactivar la economía en medio de la profundización de la recesión económica, sigue cayendo la demanda de córdobas, lo que indica que el consumo nacional y las actividades económicas siguen deprimidas, lejos de recuperarse como de manera optimista han manifestado los funcionarios del régimen.

Hasta la primera mitad de este año habían circulando 14,413.7 millones de córdobas, cuando para la misma fecha el año pasado, en el pleno inicio de la crisis, había 15,741.8 millones de córdobas, lo que indica que se han sacado 1,328.1 millones de córdobas de circulación, eso equivale a una contracción de 8.43 por ciento.

No obstante si se compara con diciembre pasado la caída es más pronunciada. A finales del año pasado la cantidad de dinero en manos de los nicaragüenses, había ascendido a 17,513.1 millones de córdobas, es decir que 3,099.4 millones de córdobas hasta el acumulado a junio de este año, lo que equivale a una reducción de 17.69 por ciento en el periodo analizado.

“Esto es un reflejo que la gente está demandando menos dinero, producto de la recesión económica, este indicador es muy similar al IMAE (Índice Mensual de la Actividad de la Económica), porque te indica cómo está la economía”, explica la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides).

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Los números reflejan que la circulación de dinero comenzó a descender fuertemente en abril del 2018 y aunque en diciembre de ese año, buscó cómo estabilizarse casi a los niveles que tenía en marzo de ese año, en los primeros meses del 2019 volvió a contraerse, siendo mayo y junio los meses con mayor contracción en la demanda de dinero.

Diciembre suele ser un mes de mayor circulación de córdobas y dólares, debido a la inyección del aguinaldo y remesas. En el 2018 como consecuencia de la recesión, la demanda se redujo como consecuencia de un mayor desempleo y congelamiento de la cartera de crédito del sistema financiero nacional.

Antes de la crisis, la circulación de dinero venía fluctuando a la baja , pero a ritmo más pausado, debido a que el Gobierno estaba apuntalando a una menor demanda de dólares por parte del público para hacer frente al pago de la factura petrolera y derivados, que antes se cubría en forma de crédito con Venezuela.

“Lo que ha estado pasando en estos últimos meses es que el numerario, o sea lo que la gente quiere de córdobas se ha venido contrayendo, eso está muy relacionado a la actividad económica real, cuando hay recesión el numerario se deprime, porque no hay tanta necesidad de tener córdobas porque hay menos economía, menos venta y menos compra”, detalla Funides.

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Gobierno quita liquidez a la economía

También Funides agregó que en junio la contracción fue mayor porque el Gobierno retiro liquidez de la economía a través la brutal reforma tributaria, cuyo dinero lo envió en depósito al Banco Central.

“Como recaudó plata por la reforma tributaria, agarró esa plata que recaudó y se la llevó al Banco Central, al llevarla al Banco Central es como que desaparece de la economía y queda como depósito de su cuenta en el Banco Central”, explica.

Por otro lado el informe monetario hasta junio 2019 del BCN detalla que la base monetaria —incluye el numerario y las reservas de los bancos comerciales en el Banco Central— registró un saldo de 28,435 millones de córdobas, 6.7 por ciento menos en términos interanuales.

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Consumo afectado por la recesión

Este indicador refleja el fuerte impacto que está teniendo la recesión sobre el consumo nacional. Hasta el término del 2018 se conoció que el consumo cayó un 4.5 por ciento y aunque hasta la fecha se desconoce el comportamiento, la caída en las importaciones revela que el consumo no anda nada bien.

Las importaciones de mercancías registraron hasta abril una disminución de 21.8 por ciento, al totalizar en 1,565.0 millones de dólares, con respecto a igual periodo del año pasado.

De hecho las proyecciones hechas por Funides es que el consumo este año caerá un 6.6 por ciento.
A esto se le suma que hasta junio de este año se han dejado de entregar 1,324 millones de dólares en concepto de crédito neto, lo que afecta aún el consumo interno.

Menos empleo

Además de otros factores, se considera que la pérdida de empleo, abonó a la contracción del circulante y restricción al gasto de consumo, según señalan economistas.

Funides estima que este año el desempleo abierto seguirá aumentado. Según las previsiones este pasará del 7 a 7.4 por ciento, es decir, que este año entre 49 mil y 61 mil personas habrán perdido su empleo, con lo que la masa de desempleados al final del año —tomando en cuenta los empleos que se perdieron el año pasado— se ubicaría entre 227 mil y 239 mil personas.

Funides en su más reciente informe indicó que el país se aproxima a una depresión económica, tras dar larga a la crisis que es de origen política y que solo puede arreglarse mediante un acuerdo o diálogo.
El régimen de Daniel Ortega se niega a volver a la mesa de diálogo, lo que ha aumentado la incertidumbre entre los inversionistas.