Fallece el músico mexicano Celso Piña tras sufrir un infarto

La información sobre la muerte de "El Rebelde Acordeón", fue confirmada por la hija del cantante a través de su cuenta en Facebook.

LA PRENSA/@EmbamexEUA

El músico mexicano Celso Piña, que hizo suyos los ritmos colombianos y con su acordeón hizo bailar hasta a Gabriel García Márquez, murió este miércoles víctima de un infarto en su natal Monterrey (norte de México), informaron familiares.

Piña, de 66 años, «El rebelde del acordeón», llevó hasta el norte de México, dominado por la música de banda, ritmos tropicales como la cumbia y el vallenato, que interpretaba acompañado de su grupo, la Ronda Bogotá.

La información sobre la muerte fue confirmada por la hija del cantante a través de su cuenta en Facebook. Anteriormente los medios de comunicación ya circulaban la información de su muerte.

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«Papá te amo con todo mi corazón, fuiste y serás siempre el mejor del mundo, no tengo palabras para expresar, no sabes cuanta falta me vas a hacer», publicó su hija.

A las 8:50 de la mañana, la cuenta en Twitter de Celso Piña hizo una publicación compartiendo el video de la canción “Cumbia sobre el río suena” con la leyenda “No hay quien se resista a la cumbia”.

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La Tuna Group hizo un comunicado informando la muerte del cantante a las 12:38 del medio día. «Nuestro más sentido pésame a su familia, amigos y seguidores. Nos quedamos con un intenso vacío, pero nos deja su gran legado para siempre. Agradecemos respetar la privacidad de la familia».

El cantante se destacó como pionero en la fusión de sonidos tropicales con géneros populares desde los norteños, hasta sonidero, ska, reggae, rap y hip-hop, entre otros.

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En 2004, en una fiesta de la fundación Nuevo Periodismo de García Márquez, Piña interpretó con su acordeón la «Cumbia Sampuesana», del colombiano José Joaquín Bettín Martínez, lo que puso a bailar al Nobel de Literatura con su esposa Mercedes.

«Eres digno representante de mi folclor, sé siempre hombre de bien y de buena gente», relató alguna vez Piña que le dijo en esa ocasión García Márquez, nacido en la localidad colombiana de Aracataca.

El «regio», como se les llama a los originarios de Monterrey, le dio un toque distintivo, más urbano, a la cumbia y al vallenato, a los que incorporó ritmos de los llamados «sonideros» mexicanos, improvisados disc jockeys que tocan en las calles de barrios populares mexicanos.

En Monterrey, la tribu urbana de los «cholos», formada por chicos de barrios marginales y que visten con enormes pantalones y coloridas casacas, era fiel seguidora de Piña hasta llegar a ser rebautizados como «cholombianos».

El músico fue nominado a dos Latin Grammy y se dio a conocer ante un público más joven gracias a los diversos álbumes que grabó acompañado por luminarias como Lila Downs, Cartel de Santa, Control Machete, El Gran Silencio y Natalia Lafourcade.

Gozaba de gran popularidad en varios países de América Latina y se presentó en escenarios de todo el mundo.