Dengue implacable: ya ha cobrado la vida de 14 personas en Nicaragua

Una niña de cinco años y uno de nueve, son las últimas víctimas del dengue en Nicaragua, que ya suma 14 personas fallecidas en total, según información oficial del Ministerio de Salud (Minsa).

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Nicaragua mantiene altas cifras de casos sospechosos de dengue en la región centroamericana, sin embargo, la tasa de mortandad es baja. LA PRENSA/ARCHIVO

Una niña de 5 años y un niño de 9 son las últimas víctimas del dengue en Nicaragua, que ya suma 14 personas fallecidas en lo que va del año, según información oficial del Ministerio de Salud (Minsa).

Los dos niños habitaban en el Distrito Tres de Managua y corresponden a los nombres de Britany Chantal Gutiérrez Lacayo y Santiago Israel Martínez Calero, quienes fueron ingresados de emergencia en el Hospital Fernando Vélez Paiz. Fallecieron el viernes 23 de agosto después de presentar complicaciones, de acuerdo con información del portal de noticias propiedad de la dictadura, El 19 Digital.

En el último boletín epidemiológico (que abarca del 11 al 17 de agosto), el Minsa registró 74,383 casos sospechosos de dengue y 3,552 positivos. Esto se dio semanas después que el mismo Ministerio declaró, a través de una resolución, alerta epidemiológica a nivel nacional.

El dengue causa estragos en el país desde hace más de un mes y es hasta luego de publicaciones de LA PRENSA sobre el tema que el Minsa se enfoca en la situación y lanza la alerta, que además consiste en emprender una inmediata y constante fumigación en los barrios y jornadas de limpieza para eliminar los criaderos de zancudos.

Acciones que podrían salvar vidas

Ante esta epidemia que no da tregua en Nicaragua, el epidemiólogo Leonel Argüello explicó a LA PRENSA que es importante desarrollar campañas de sensibilización para que la ciudadanía esté clara que deben tomar acciones y no esperar que la eliminación de todos los criaderos lo haga el Minsa.

“Este es un mosquito casero, domiciliar, entonces cada quien tiene que hacer un recorrido en su patio e identificar cualquier recipiente de agua, eliminarlo o quitarle el agua y ponerlo bajo techo; si hay huecos en los árboles rellenarlos de tierra, si hay plantas que recogen agua también echarles tierra, si hay botellas que almacenan agua también botar el líquido, limpiar los drenajes y los techos. Ya dentro los que tiene floreros tienen que cambiarle el agua cada cinco días para no dejar que los huevos puedan posarse”, enumeró Argüello.

Según el epidemiólogo, para lograr un impacto de la campaña es necesario extenderla en los colegios, universidades y centros de trabajo, públicos y privados.

Aunque en los primeros meses del año, en Managua las autoridades locales mandaron a limpiar los cauces y otros sistemas de drenaje de la ciudad, para Argüello es imprescindible volverlo a hacer porque los cauces otra vez están llenos de basura.

Lo que no se debe hacer

Un punto en que hace énfasis Argüello es que cuando un niño esté enfermo, garantizar que se alimente porque no hacerlo complica su estado. “Está combatiendo una infección y necesita más energía, contrario a lo que hacemos: le quitamos la comida y le damos una sopita”.

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El epidemiólogo no acepta que el dengue siga viéndose “como algo normal y que se crea que no va a matar”, cuando en la realidad se ha visto que es letal.

El dengue es transmitido por el mosquito Aedes aegypti, que también lo hace con el zika, chikungunya, fiebre amarilla y mayaro.

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Los más vulnerables

Los niños, las embarazadas, diabéticos, hipertensos y las personas de la tercera edad, son los más vulnerables ante el mosquito Aedes aegypti, según el epidemiólogo Leonel Argüello, quien explica que en el riesgo en los menores de edad es porque no han desarrollado todas sus defensas como las personas adultas.

“El zancudo pica a cualquiera, no es que prefiere a los niños. El problema es cómo reaccionás. No es igual a una persona adulta le den un golpe, que se lo den al niño. El adulto tiene más defensas, el niño no. Por eso es más vulnerable”, expuso.

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