Casi 300 agresiones a la libertad de prensa en Nicaragua en lo que va del año

Según el registro de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro desde abril a junio de 2019 se han contabilizado 298 casos de violaciones a la libertad de prensa.

El periodismo ha sido asediado y maltratado por las fuerzas de choque del gobierno y la policía, durante la cobertura de esta crisis socio-política en Nicaragua.  LA PRENSA/Roberto Fonseca 

Las agresiones y hostigamientos contra el periodismo independiente en Nicaragua no cesan. La Fundación Violeta Barrios de Chamorro, contabilizó de abril a junio del presente 298 casos de violaciones a la libertad de prensa.

Entre estos incluye los días calendario en los que el papel para imprimir el periódico LA PRENSA, el periódico Hoy y El Nuevo Diario se han mantenido secuestrado por la Dirección General de Servicios Aduaneros (DGA). Este lunes se cumplió un año que el papel está retenido por la institución de gobierno, acción que atenta contra la continuidad de la versión impresa de este rotativo.

Guillermo Medrano, consultor y coordinador de programas de la Fundación Violeta Barrios, explicó que aunque ha cesado la agresión directa contra periodistas, han quedado otras formas de censura como el hostigamiento, el asedio, intimidaciones, que no necesariamente finalizan con robos de equipos, a como sucedió en la primera etapa de la represión, en la que también resultaron periodistas heridos.

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 Asimismo, agregó que el gobierno solo quiere censurar a los medios de comunicación, sino que ha estado avocado a clausurarlos porque los “medios de comunicación se han convertido en testigos incómodos para el gobierno”, alertó.

Desde el 21 de diciembre la fuerza policial se tomó las instalaciones y equipos del canal 100 % Noticias y desde el 14 de diciembre ha mantenido a oficiales de la Policía Orteguista adentro de las oficinas del Semanario Confidencial.
El ambiente hostil y de riesgo en el que se ejerce la profesión en el país ha sido denunciada por organizaciones internacionales, incluyendo, el relator Especial sobre Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Edison Lanzas, ante el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos, en mayo pasado.

El régimen llegó a mantener encarcelado por casi seis meses a los periodistas Miguel Mora y Lucía Pineda Ubau por ejercer su profesión. El crimen del periodista Ángel Gahona sigue en la impunidad. Gahona fue asesinado en abril, cuando cubría las protestas ciudadanas en Bluefields.

A estos hechos se suman que más de sesenta periodistas están en el exilio debido a las amenazas por parte de personas afines al régimen orteguista.

Varios de los comunicadores exiliados siguen ejerciendo el periodismo, y a través de plataformas en Internet, han seguido denunciando las violaciones de derechos humanos en el contexto de la crisis sociopolítica que estalló en abril de 2018.

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Respetar la labor periodística

En el reporte anual de 2018 dela organización Human Rights Watch, se indica que en las coberturas periodísticas a las protestas grupos armados afines al gobierno hostigaron, amenazaron, intimidaron, atacaron y robaron a periodistas y blogueros que informaban sobre los hechos.

Pese a que el régimen orteguista prohibió desde septiembre las manifestaciones cívicas, los ciudadanos han realizado piquetes que han sido asediados y reprimidos por la Policía, en ese contexto, los periodistas también son víctimas de agresiones por parte de las fuerzas policiales y turbas orteguistas, quienes casi siempre fotografían a los reporteros.

Medrano enfatiza en que se respete el trabajo periodístico, ya que la labor del reportero es dar cobertura a los hechos que suceden en un determinando momento.

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 Evitar la autocensura

En vista que en Nicaragua no se cuenta con instituciones confiables que puedan dar seguimiento a una denuncia de agresión a un periodista, Guillermo Medrano, consultor y coordinador de programas de la Fundación Violeta Barrios, señaló que siempre se debe de denunciar por medio de asociaciones gremiales o de derechos humanos, pero lo peor que puede pasar es que un periodista o medio de comunicación caiga en la autocensura.

Con la denuncia se está documentando el caso, en espera de justicia, lo que implica que se castigue a las personas o instituciones que violentaron esos derechos, explicó.

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violaciones a la libertad de prensa se han registrado en Nicaragua desde abril de 2018 a la fecha, según la Fundación Violeta Barrios de Chamorro.

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