Unidad necesaria para el cambio

Esta república, si así se le puede llamar, urge de hombres y mujeres que no estén contaminados de la politiquería corrupta, que sean expresión genuina del auténtico cambio que necesita Nicaragua.

unidad, partidos políticos

Es obligatorio para los partidos políticos democráticos que conforman la oposición, buscar la unidad bajo una sola bandera, haciendo a un lado las divisiones que mucho daño le han causado al país.

Hay que deponer las pequeñeces de criterio. Nicaragua no debe mantenerse supeditada al capricho de quienes se aferran a posturas personales, con una visión muy reducida que no les permite ver lo que conviene a la República.

Las viejas querellas pertenecen al pasado, hay que dar paso a opciones meritorias. Es cierto que la unidad de las fuerzas democráticas no se consigue de un día para otro, pero “la peor gestión es aquella que no se hace”.

El cambio en Nicaragua tiene que ser con elementos jóvenes y capaces que le den brillo a la administración pública. Elementos que tengan por escudo la honradez cívica y la probidad ciudadana.

Esta república, si así se le puede llamar, urge de hombres y mujeres que no estén contaminados de la politiquería corrupta, que sean expresión genuina del auténtico cambio que necesita Nicaragua. No es tarde para levantar a Nicaragua de su postración, no hay que tener mente pesimista y pensar que nada se puede cambiar.

Nicaragua es un país habitado por personas que a pesar de muchos obstáculos y desengaños no han perdido la fe en tener otra vez gobernantes decentes y ecuánimes, un país donde los Derechos Humanos sean respetados de manera escrupulosa.

El cambio es posible pero en la tarea de lograrlo se debe mover el esfuerzo de las mejores personas de Nicaragua, gente que no sea apática en la construcción de la democracia y el Estado de derecho que tanto se necesita y que indudablemente será de gran beneficio para nuestra sociedad, hoy más que nunca subestimada por los antivalores que la acecha.

Nicaragua no puede perderse, nuevos aires soplan y hay que permitirles entrar por los ventanales de la historia para dejar sentado el advenimiento de un nuevo sistema que acabe con las injusticias que son el resultado de la mediocridad oficialista, la que desde “arriba” se viene dando con indudable notoriedad.

Sin unidad, no se puede hablar de cambio. La oposición tiene que cerrar filas y prepararse debidamente para las justas eleccionarias del 2021.

De las cosas positivas que se hagan en el presente depende que Nicaragua se levante política y económicamente, que avance de manera sostenida al crecimiento económico y el progreso social.

De lo contrario, si no hacemos lo necesario para promover el cambio que exige la sociedad y los tiempos actuales, el veredicto de la historia será implacable contra los que no cumplieron su responsabilidad ciudadana.

El autor es periodista de Somoto.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: