Aumenta a siete los muertos tras el paso del huracán Dorian por las Bahamas

Dos personas fallecieron en un hospital a consecuencia de sus heridas, sumándose a los cinco muertos que se habían contabilizado hasta el momento, anunció el primer ministro Hubert Minnis

El huracán Dorian avanzaba el martes lentamente hacia la costa sureste de Estados Unidos como una peligrosa tormenta de categoría 2 tras dejar al menos siete muertos e importantes daños materiales en las Bahamas.

Dos personas fallecieron en el hospital el martes a consecuencia de sus heridas, sumándose a los cinco muertos que se habían contabilizado hasta el momento, anunció el primer ministro Hubert Minnis en rueda de prensa.

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«Podemos anticipar que habrá más fallecidos. Son informaciones preliminares», indicó el dirigente.

Imágenes aéreas de la isla Gran Ábaco emitidas por CNN muestran escenas de daños catastróficos, con centenares de viviendas sin techo, autos volcados, enormes inundaciones y escombros por todos lados. «Esta es una crisis de proporciones épicas, quizás la peor que jamás hayamos vivido», dijo Dames.

Las pistas del Aeropuerto Internacional de Gran Bahama, en Freeport, estaban bajo agua, complicando los esfuerzos de rescate.

Un reportero es salpicado por las olas cuando ráfagas de viento y fuertes lluvias azotan el Jensen Beach Causeway Park en Jensen Beach, Florida, este martes. LA PRENSA/AFP

El sitio web Bahamas Press publicó un video de la inundación del Rand Memorial Hospital de Freeport, y dijo que los pacientes debieron ser evacuados.

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Yasmin Rigby, una habitante de Freeport, dijo que «la mayor parte de la isla seguía inundada» y que «continuaba lloviendo con ráfagas de viento». «Todavía estoy recibiendo llamadas de gente que pide auxilio», dijo Rigby. «No me puedo mover de mi apartamento. Por suerte tenemos bastantes provisiones».

El ciclón se degradó el martes a categoría 2, en una escala máxima de 5, según el último reporte del Centro Nacional de Huracanes estadounidense (NHC), con sede en Miami. Pero sigue siendo peligroso Dorian, que golpeó el domingo con fuerza las Bahamas, a las 03:00 (hora local) de este martes se localizaba unos 168 kilómetros al este de Fort Pierce, Florida, y se desplazaba hacia la costa a un paso lento de 3.2 kilómetros por hora con vientos de hasta 175 kilómetros por horas.

El NHC señaló que la isla Gran Bahama seguía experimentando vientos peligrosos que amenazan la vida y extremas inundaciones por las fuertes lluvias.

Dorian
Primeras imágenes del huracán Dorian en las Bahamas, adonde llegó este domingo.
LA PRENSA/ AFP

Muy peligroso

La Guardia Costera de Estados Unidos envió helicópteros MH-60 Jayhawk a la isla Andros, en el sur del archipiélago, para ayudar con las tareas de búsqueda y rescate, mientras que los pobladores atrapados en sus hogares inundados hacían llamados desesperados.

El ojo del huracán «se está moviendo en paralelo, pero lejos de la costa este de Florida», indicó el Centro Nacional de Huracanes (NHC). «Puede que Estados Unidos tenga un poco de suerte respecto al huracán Dorian, pero, por favor, no bajen la guardia», tuiteó el presidente Donald Trump.

«Mientras se dirige a la costa, ¡pueden ocurrir cosas muy malas e impredecibles», añadió. El huracán, que dejó unos 760 mm de lluvia en las Bahamas, bajó este martes a categoría 2, de una escala de cinco, pero sigue siendo muy peligroso mientras se desplaza lentamente hacia Estados Unidos. Las autoridades declararon el estado de emergencia en gran parte de la costa este del país, donde millones de habitantes podrían estar en la trayectoria de Dorian.

El Pentágono indicó que 5,000 miembros de la Guardia Nacional y 2,700 militares en servicio estaban listos para intervenir en caso de necesidad. A las 19H00 (23H00 GMT), el huracán avanzaba con vientos de 175 kilómetros por hora informó el NHC, que prevé que Dorian se dirija hacia el norte el miércoles por la noche.

«En su trayectoria, el ojo del huracán Dorian se moverá peligrosamente cerca de la costa este de Florida y de la costa de Georgia entre esta noche y el miércoles por la noche», añadieron esos servicios meteorológicos. En Florida, en Coconut Grove, que tiene una considerable población de bahameños, los residentes hacían acopios para atender a las víctimas del archipiélago.

LA PRENSA/Voz de América

«Buscamos cajones de botellas de agua, comida enlatada, abrelatas, linternas, preparados para lactantes, pañales, repelente de mosquitos, pequeños generadores», dijo Nathaniel Robinson, pastor de la Iglesia Greater St Paul AME.
Agregó que siete hidroaviones estaban listos para repartir los suministros cuando el clima lo permita. «Esperemos que mañana (miércoles)», agregó.

Al igual que otras 9,500 personas en Florida, Stefanie Passieux esperaba el paso del ciclón junto a sus dos hijos y su madre en uno de los 121 refugios, según datos de la agencia de gestión de emergencias del estado. «Vine ayer, tan pronto abrió. Dicen que estamos en estado de emergencia así que vine», dijo. «Mi papá se quedó con los gatos. Nunca se va. No le gustan los refugios».

«Estamos bajo agua»

Para muchos, la espera ha sido terrible. «Cualquiera que pueda ayudarme, soy Kendra Williams. Vivo en Heritage. Estamos bajo el agua; estamos en el tejado», escribió esa residente de Gran Bahama. «Alguien puede por favor asistirnos o enviarnos ayuda (…) Yo y mis seis nietos y mi hijo estamos en el tejado», añadió.

Según un primer balance de trabajadores de la Cruz Roja, unas 13,000 casas podrían haber sido dañadas o destruidas, y el huracán causó «daños considerables» en las islas Ábaco y Gran Bahama. En tanto, al menos 61,000 personas afectadas por Dorian en las islas tendrían necesidad de ayuda alimentaria, indicó la ONU, que espera luz verde del gobierno para efectuar una evaluación en el terreno.

Un portavoz del Programa mundial de alimentos (PMA), Herve Verhoosel, indicó a su vez que esta agencia especializada de la ONU espera que unas 14,000 personas requieran ayuda alimentaria en la isla Abaco y 47,000 más en la isla de Gran Bahamas.

Por su lado la Organización mundial de la Salud (OMS) está lista para enviar sus brigadas médicas de urgencia, aseguró una portavoz, Fadela Chaib.

Videos publicados en la página web del periódico Tribune 242 mostraban agua hasta los techos de casas de madera en lo que parecía ser un pueblo costero. Y botes de gran tamaño flotando en aguas turbias color marrón llenas de escombros.

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En Florida, que cada año está en primera línea de las tormentas durante la temporada de huracanes, los efectos de Dorian se sentían ya con fuertes lluvias y posibles tornados.

Al igual que otras 9,500 personas en el estado, Stefanie Passieux esperaba el paso del ciclón junto a sus dos hijos y su madre en uno de los 121 refugios, según datos de la agencia de gestión de emergencias del estado. «Vine ayer, tan pronto abrió. Dicen que estamos en estado de emergencia así que vine», dijo. «Mi papá se quedó con los gatos. Nunca se va. No le gustan los refugios.»

Además, decenas de trabajadores llegaron en varios autobuses desde Orlando a la sede de la compañía eléctrica de Florida del condado de Saint Lucie, salpicado de zonas inundables y barrios de casas rodantes.

Estas son las viviendas que suelen llevar la peor parte, aún tras una tormenta pequeña. Sólo en Saint Lucie, más de 1,200 podadoras y camiones de electricidad están estacionados, listos para reparar postes de luz, remover árboles caídos y atender emergencias -sin contar los ejércitos de camiones desplegados en los demás condados de la costa este.

«Salga ahora»

El senador y exgobernador de Florida, Rick Scott, escribió en Twitter: «si está en una zona de evacuación, salga ahora. Podemos reconstruir su hogar. No podemos reconstruir su vida».

En Port Saint Lucie, un área de bajos ingresos con parques de casas móviles ahora vacíos, Dan Peatle, de 78 años, huyó de su comunidad de retiro para refugiarse en un hotel. «Me pone enfermo. No me gusta», dijo mientras salía a tomar aire antes de que la tormenta se acercara. «He pasado por siete u ocho de ellos desde que llegué a Florida, desde 1973. Y, son todos iguales, ya sabes. Romperlo todo, volver a armarlo. Pero, elegí vivir aquí, así que podría vivir con esto».

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