¡Esto es Chontales!, un nuevo libro de crónicas del escritor Guillermo Rothschuh Villanueva

En sus más de 300 páginas, Rothschuh Villanueva perenniza a Chontales, sus personajes, fiestas agostinas, minería de cielo abierto e historia de haciendas ganaderas como Hato Grande. Aquí le contamos

Esta nueva publicación ¡Esto es Chontales!, viene a ser el tercer homenaje a esta ciudad ganadera, dice el escritor Guillermo Rothschuh Villanueva, también autor de “Asalto a la memoria” (1998) y “Chontales para siempre”(2013).

Asimismo busca exaltar la «esencia de la chontaleñidad”. Por lo que desde su primer párrafo el autor se retrata: —Voy rumbo a Juigalpa, no digo de regreso porque nunca me he ido, sigo habitando el territorio de mi niñez, adolescencia y juventud”.

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En los siguientes páginas habla de su pasión por leer libros en Semana Santa cada vez que vuelve a su pueblo, de sus antepasados, su niñez y adolescencia. Sus abuelos, padres, hermanos, hijos.

Y evoca recuerdos, lugares, comidas y nombres como María del Carmen Tablada, Guillermo Rothschuh Tablada,Jorge Eliécer, Luzana y Vladimir.

¡Esto es Chontales!  se presenta sábado 7 de septiembre, a las 3:00 p.m., en el Club Social de Obreros de Juigalpa. Acompañará a Rothschuh Villanueva, el escritor Wilfredo Espinoza Lazo. Entrada gratis.

El Chontales de lo real maravilloso

El crítico literario Anastasio Lovo, en su prólogo destaca lo real maravilloso de Chontales visto desde las crónicas de Rothschuh Villanueva, que van atrás y hacia adelante; y logradas con una escritura “diáfana, efectiva, económica, producto de una memoria privilegiada y de una mirada amorosa y comprometida!».

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Y estructurada en tres partes: “Todos los caminos llevan a Juigalpa”, “Chontales inagotable” y “Personajes urbanos”.

Su narrativa habla sobre la carretera  El Rama, y sobre el legendario y desaparecido  Vapor Victoria que navegaba por el Gran Lago de Nicaragua, dos medios de transporte esencial para los chontaleños.

La vida de esta provincia ganadera también es reflejada en el libro a través de las fiestas agostinas o de toros,la recreación de los centros nocturnos, en la fe misma, la católica y de agrupaciones evangélicas en crecimiento.

O bien en lo educativo o literario, como fueron la creación del Instituto Nacional de Chontales»Josefa Toledo de Aguerri» y el Clan de Intelectuales.

Lo real asociado al imaginario colectivo también es retratado en sus personajes populares o notables. Rothschuh Villanueva repasa rápidamente una parte de ellos:

Antonio Ugarte  tuvo la posibilidad de convertirse en un jugador profesional de los años 50; el  picher Eduardo León, por igual es recordado con emoción.Vicente Hurtado Morales (Lencho Catarrán), el gallero Gustavo Sirias (Tapita de dulce),o Erwing Cervantes (Zipi), también figuran en este cosmos de la «chontaleinidad”.

Y que decir de una feminista adelantada a su tiempo: la maestra Josefa Toledo de Aguerri, quien publicó la Revista Femenina Ilustrada, que promovió la Escuela de Prensa Femenina en 1940 y que demandó igual tratamiento en la Constitución Política del país.

¡Esto es Chontales! de Rothschuh Villanueva, por igual da espacio a la historia del emporio ganadero de Hato Grande, que contó en sus tiempos de oro, de 65 mil manzanas de extensión.

Esta propiedad fue adquirida por el presidente Juan Bautista Sacasa y aparecían como dueños los Rondon-Sacasa. Fue administrada por Plácido Mena Bonilla, quien acompañó al depuesto presidente (Baustista Sacasa) al exilio. Hato Grande ahora está desmembrada en varias haciendas prósperas.

Esta productiva región fue exaltada por el escritor Carlos A. Bravo quien dijo que sus “ríos eran de leche y sus piedras de cuajadas”.

En su libro, el escritor también se refiere a la minería y su método de explotación del oro a cielo abierto, que ha dejado más daños que beneficios, histórico clamor que comparten los chontaleños y el país.

El cronista también detiene sus miradas en lo que fue el Río Mayales  y lo que es hoy “seco y enfermo”;  habla de lo agradable que era darse un chapuzón en  la poza de Paiwas en sus años de juventud, y  de su vista a Bilwi y al Hotel Casa Museo con sus rincones de arte.

El libro también presenta una serie de imágenes de su familia, de personajes y de Chontales. Está disponible el día de la presentación en Chontales, asimismo en el local de la Revista Éxito, y en las librerías de Hispamer y Literato.

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