Editorial | El derecho de estar informados

La publicación especial de hoy es parte de esa lucha incansable. Declaramos que después de que el tribunal aduanero ha fallado a favor de LA PRENSA, pero la dictadura no le obedece, vamos a reclamar la justicia a la que tenemos derecho en las instancias judiciales superiores, hasta llegar a las cortes internacionales.

LA PRENSA/Archivo

LA PRENSA se publica hoy, en su edición impresa, con una portada especial en la que se destaca la expresión: “La dictadura está afectando TU derecho a mantenerte informado”. Y cita textualmente el artículo 66 de la Constitución de Nicaragua, que consagra el derecho de los nicaragüenses a la libertad de información.

Este derecho está siendo violado de manera grosera y flagrante por la dictadura de Daniel Ortega, que desde hace 54 semanas mantiene secuestrados el papel y otros insumos para la publicación impresa de LA PRENSA.

El derecho a la información es un valor fundacional de la República de Nicaragua. Fue reconocido constitucionalmente desde la proclamación de la Independencia Nacional, en septiembre de 1821, ahora hace ya 198 años. En efecto, la libertad de expresión y de prensa fue establecida en la Constitución de la República Federal de

Centroamérica, dictada en 1824, la primera que rigió para los nicaragüenses cuando ya eran ciudadanos independientes.

Vale la pena recordar y citar el categórico artículo 175 de aquella Constitución originaria de la nación independiente: “No podrán el Congreso, las Asambleas, ni las demás autoridades: 1. Coartar en ningún caso por pretexto alguno la libertad de pensamiento, la de la palabra, la de la escritura y la de la imprenta”.

Catorce años más tarde, en 1838, la primera Constitución del Estado Libre de Nicaragua después que se separó de la República Federal de Centroamérica, dispuso en su artículo 29 que “la libertad de la palabra, de la escritura y de la imprenta, es uno de los primeros y más sagrados derechos de los nicaragüenses. La Ley no puede prohibirlo, ni sujetarlo a censura previa, por causa ni pretexto alguno”.

Desde entonces, todas las Constituciones que ha tenido Nicaragua, incluyendo a la actual, han reconocido el valor sagrado de la libertad de expresión, de información y de prensa. Pero para vergüenza nacional el país también ha tenido gobernantes autoritarios, tiránicos y canallas que han violado esa esencial y primordial garantía constitucional.

En esas estamos ahora, cuando la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo mantiene secuestrado el papel de LA PRENSA y de otros medios escritos, lo cual constituye una forma de censura previa y es una violación del derecho más importante de la persona humana después del derecho a la vida.

Pero seguimos luchando en defensa del derecho de información que no es solo de nosotros sino de todos los nicaragüenses, inclusive de aquellos que no saben que lo tienen.

La publicación especial de hoy es parte de esa lucha incansable. Declaramos que después de que el tribunal aduanero ha fallado a favor de LA PRENSA, pero la dictadura no le obedece, vamos a reclamar la justicia a la que tenemos derecho en las instancias judiciales superiores, hasta llegar a las cortes internacionales.

En esta lucha por el derecho y la libertad de todos los nicaragüenses demandamos el apoyo solidario y efectivo de todos los nicaragüenses dignos, en particular la suscripción masiva a la edición digital de LA PRENSA.