Zona de Strikes: El Bóer se rebeló ante los Dantos

Los Indios nunca le habían ganado ni una serie de postemporada a los Dantos, hasta este domingo, cuando lo vencieron por tercer juego seguido

Edgard Rodríguez C.

Después de dos partidos, ya cuando una barrida parecía inminente, una cosa estaba muy en claro: el viejo poder de intimidación de los Dantos ante el Bóer, estaba activado.

Solo parecía un asunto de tiempo ver a los Dantos dar la última estocada al Bóer, cuyo cuestionado pitcheo había metido el hombro, pero su bateo, el fundamento del equipo, lucía trabado.

Donde el Bóer estaba bien era en su ánimo. Incluso la fe en poder hacer algo todavía a pesar de la adversidad, lucía firme. Pero había que probarlo en el campo de juego en el tercer duelo.

Y así lo hizo la tribu, por medio de una vigorosa reacción que le permitió hilvanar tres victorias sucesivas para darle vuelta a la serie de 0-2, a 3-2, y quitarse a los Dantos de encima.

¿Qué fue lo más decisivo para los Indios? Además de su combatividad constantes, el jonrón de Edgard Montiel, que trajo al Bóer de regreso a la vida cuando iba directo a la muerte.

Por el momento en que se dio, las circunstancias que lo rodearon y el impacto que provocó en el corazón del Bóer y en el de los Dantos, ese batazo no será olvidado tan fácilmente.

El Bóer necesitaba de un batazo así para sobrevivir a la barrida, para despertar de su letargo y avivar su confianza, mientras intentaba ver al futuro con optimismo, o lo que le quedaba de este.

Pero también Montiel lo necesitaba para darle forma a su legado. Él es un bateador bien construido, pero urgía de impactos en su hoja de servicio y ahora logró uno que entró hondo en la afición.

De igual forma resultaron decisivos el aporte de Janior Montes, el juego agresivo de un veterano como Juan Carlos Urbina y los relevos de Jefferson Martínez y de Jimmy Bermúdez.

Wuillians Vásquez ha jugado con una rodilla afectada, pero se entregó al máximo, lo mismo que Wiston Dávila, Sandy Moreno hijo y Álvaro Rubí, pero ahora tienen un reto de mucho calibre: los Leones.

Sandy Moreno, quien ha mostrado habilidad para dirigir al equipo, sabe que han dado un salto grande, pero objetivamente no han conseguido nada, aún no ha llegado a la meta.

“Aún no hemos terminado”, me dijo ayer. Eso también lo dijo el día que comenzó la remontada contra los Dantos. Y tenía razón.

Edgard Rodríguez en Twitter: @EdgardR 

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