El museo de Nicaragua que fue inaugurado para luego sólo permanecer cerrado al público

"Los museos son para que estén abiertos y para que sean visitados. Para eso los hacen, sino se les quita todo atractivo". Esa fue la respuesta de una arquitecta sobre el museo San Juan Pablo II, construido en el m Malecón de Managua y que permanece cerrado.

San Juan Pablo II. museo

Fachada del museo San Juan Pablo II, construido por la Alcaldía de Managua en el malecón. LAPRENSA/U.MOLINA

«Los museos son para que estén abiertos y para que sean visitados. Para eso los hacen, sino se les quita todo atractivo». Esa fue la respuesta de la arquitecta nicaragüense Giselle Ortega Rosales al ser consultada acerca del museo San Juan Pablo II, construido en el Malecón de Managua y que permanece cerrado.

La arquitecta manifestó que no entiende la lógica de invertir dinero para erigir un sitio de este tipo y que no haya acceso al público. Que solo sea un adorno urbano, en este caso localizado en el centro histórico de la capital.

Dentro del museo que rinde honor al Papa 264 de la Iglesia Católica, pontífice durante 26 años, hay tres galerías donde está una réplica en miniatura del Papamóvil, la silla que utilizó para oficiar una de sus multitudinarias misas en su visita en Nicaragua y fotografías de él. Pero pocos aprecian este tesoro porque el ingreso es restringido. Antes tiene que haber un permiso de las autoridades municipales, después de haber enviado una carta.

Gilberto Lindo, experto en municipalismo, también criticó la decisión de complicar el acceso al museo. A su juicio, la comuna debería de mantenerlo abierto para que lo visite cualquier ciudadano sin previo aviso.

«Se supone que todo obedece a necesidades. Primero se identifican estas y luego se construyen las soluciones. En este caso debería de ser consumido este servicio. Lo que yo entendiendo es que lo único que hicieron fue completar su proyecto del malecón y no había intención de prestar el servicio del museo, que es bastante importante para la cultura y recreación del ciudadano», juzgó Lindo.

El museo abarca una área de 8,000 metros cuadrados y su inversión fue de 45 millones de córdobas, de acuerdo al Plan de Inversión Anual (PIA) 2016. Los trabajos fueron desarrollados por la empresa Chávez y Chávez, que constantemente gana proyectos de la municipalidad.

Mantenimiento pudo salir de venta de boletos

Lindo explicó que el ingreso al San Juan Pablo II debería de contemplar un pago y que ese dinero recaudado se invertiría en su mantenimiento y gastos de servicios básicos.

San Juan Pablo II
La zona del malecón de Managua, donde está el museo San Juan Pablo II, es altamente vigilando por la Policía Orteguista. LAPRENSA/U.MOLINA

Según el PIA de 2019, la comuna invirtió 1.2 millones de córdobas en la rehabilitación de la cubierta de techos en enramada del museo y otros 550,000 córdobas en el mantenimiento de la fuente que se instaló en la parte trasera y es una oda a la paz.

Irrespeto que no se olvida

La construcción en 2016 del museo San Juan Pablo II, a orillas del lago Xolotlán, fue por instrucción del régimen de Daniel Ortega, aprovechando que se cumplían dos años que el pontífice fue canonizado por el Papa Francisco.

Pero 33 años antes, el 4 de marzo de 1983, con Ortega en el poder, turbas sandinistas irrespetaron a Juan Pablo II cuando oficiaba una misa campal en el país.

Mientras el Papa intentaba hablar de la palabra del Señor, los sandinistas que habían sido llevados al sitio, le gritaban sin cesar la consigna “queremos la paz”. Ante esta situación Juan Pablo II solicitó silencio y luego, con autoridad, pronunció que “¡La primera que quiere la paz es la iglesia!”.

13 años después volvió a Nicaragua y confesó que “esa vez fue una larga noche oscura”.

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