El Vaticano en Ginebra llama al diálogo y elecciones libres en Nicaragua

Representante del Vaticano en Ginebra, Ivan Jurkovic, observador permanente del Vaticano ante Naciones Unidas, se sumó al coro de naciones que demandan diálogo y justicia en el país

Tal y como se esperaba, la dictadura de Nicaragua tuvo que enfrentar un vendaval diplomático en la sesión del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas que se efectuó este 10 de septiembre en su sede en Ginebra, Suiza.

El informe de la alta comisionada de derechos humanos, Michelle Bachelet, sumado a los informes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y las intervenciones de Estados miembros de América Latina, Estados Unidos y países de la Unión Europea, volvieron a dejar al desnudo y en una posición internacional enclenque a los enviados del régimen a Ginebra en la 42 sesión del Consejo de Derechos Humanos.

Según Ramón Múñoz, director de la Red Internacional de Derechos Humanos en Ginebra, si bien el informe de Bachelet ya era conocido antes de ser presentado, su actualización con datos de último momento sobre crímenes de campesinos en el norte de Nicaragua y los nuevos datos sobre la represión que incluyó la CIDH, terminaron causando profunda impresión ante los estados miembros de Naciones Unidas.

Informe de Michelle Bachelet ante Naciones Unidas sobre represión en Nicaragua. LA PRENSA/CORTESÍA

Comunidad internacional oye aterrorizada a delegado del dictador

«Fue aterrador para la mayoría de países democráticos ahí representados, escuchar lo que ocurre aún en Nicaragua y por ello causó profunda rechazo la negación inaudita de los representantes del régimen de Nicaragua», dijo Muñoz.

Tal impresión causó la presentación de los informes, que hasta el representante del Vaticano, Ivan Jurkovic, observador permanente del Vaticano ante Naciones Unidas, se sumó al coro de naciones que demandan diálogo y justicia en el país.

«Señora Presidenta, La Santa Sede ha seguido con gran atención la situación sociopolítica en Nicaragua y cree que las disputas sin resolver deben resolverse lo antes posible, siempre respetando los derechos humanos fundamentales y los principios consagrados en la Constitución del país», dijo.

«Para facilitar la armonía social en el país y construir una base para un futuro estable de paz y prosperidad, la Santa Sede recomienda que los diferentes actores políticos y sociales, con un renovado espíritu de responsabilidad y reconciliación, encuentren juntos una solución que respete La verdad, restablece la justicia y promueve el bien común», agregó.

Ginebra

Michelle Bachelet, presenta en Ginebra su informe sobre violación de derechos humanos en Nicaragua. LA PRENSA/CORTESÍA

Vaticano: Diálogo y elecciones anticipadas

«La Santa Sede cree firmemente que es esencial implementar los acuerdos alcanzados en marzo pasado, volver de inmediato a negociaciones abiertas y mutuamente respetuosas y realizar, a la mayor brevedad, las reformas electorales para la celebración de elecciones libres y transparentes con la presencia de observadores», dijo Jurkovic.

El informe de Bachelet, en resumen, revelo ante el mundo que la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo persisten en la violación de los derechos humanos de los nicaragüenses mediante un estado policíaco que suprime las libertades civiles y usa por arma la represión, tortura, asesinatos selectivos, amenazas y persecución.

“La libertad de expresión ha sido restringida mediante acciones que van desde el cierre de medios de comunicación independientes y la retención de sus bienes y equipos, hasta el encarcelamiento de periodistas nacionales durante meses. Asimismo, se han registrado arrestos arbitrarios por el simple hecho de ondear una bandera nicaragüense o de cantar el himno nacional en espacios públicos”, dijo Bachelet en Ginebra, Suiza.

Ginebra
Monseñor Ivan Jurkovic, observador permanente del Vaticano ante Naciones Unidas. LA PRENSA/CORTESIA

Régimen miente, miente y miente

En cambio, tal y como ya estaba ordenado desde El Carmen, el enviado del régimen el vicecanciller orteguista Valdrack Jaentschke trató de descalificar el informe de Bachelet, quien respondió las acusaciones diciendo que la mejor solución para superar esas críticas era abriendo las puertas del país a los observadores de derechos humanos.

Esa petición de observación de derechos humanos, más el cese de la represión, el llamado a un diálogo, la restauración de la justicia, el desarme de los paramilitares y reformas electorales para elecciones anticipados y transparentes, es lo que en resumen pidieron la mayoría de las naciones democráticas del mundo.

La postura represiva y negacionista del dictador Ortega se vio tibiamente respaldada únicamente por países de igual talante autoritario Corea del Norte, Venezuela, Cuba, Irán, Bolivia, Siria y Rusia.

A concluir su informe, Bachelet anunció que OACNUDH seguirá observando la situación del país y buscando espacios de diálogo con la dictadura de Nicaragua encontrar una solución a la crisis de represión desatada desde abril del 2018.

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