Un Oscar para “Loma Verde”

¿Por qué “Loma Verde” ha llegado a ser un bestseller televisivo, candidata a un Globo de Oro o nominada a un Oscar de actuación, de dirección o de guión si en Nicaragua tuviéramos premios de ese calibre?

LA PRENSA/Cortesía

“Cuando hice la primera toma de esa loma verde y de la laguna, ya me imaginé la película… Al comienzo nos decían soñadores. Ahora que veo el impacto que ha tenido lo que empezó con aquella toma, ya sé que el sueño se hizo real y que es un sueño que va para más largo…”, Román Umaña, uno de los camarógrafos de ´Loma Verde´, entorna los ojos cuando lo cuenta. Y sigue soñando.

El sueño de este grupo de soñadores, la telenovela «Loma Verde», producida por Fundación Luciérnaga, estrenó su primera temporada de diez capítulos en enero de 2010 en VOS TV. Fue todo un éxito.

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Y como el Canal 14 no cubre todo el territorio nacional, como la tenaz vocación de Luciérnaga es la comunicación para el desarrollo social y la telenovela resulta una herramienta y una joya para quienes eso buscan, el equipo no se quedó saboreando aplausos.

Comenzó a hacer los diez capítulos de la segunda temporada y a la vez continuó presentando en comunidades rurales, escuelas y organizaciones de Nicaragua,también de El Salvador, un resumen de hora y media de los diez capítulos.

Recientemente, en la segunda mitad de 2015 el Canal 2 volvió a presentar los sábados en la tarde, nada menos que a la hora del concluido Sábado Gigante, la primera temporada.

La novela vio multiplicada su audiencia, atrapando a miles de personas en todo el país, a nuevos espectadores y a quienes ya la habían visto y la repetían encantados. “Hasta el último rincón de Nicaragua llegamos este año”, dice el equipo. Un éxito mucho mayor.

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En enero de 2016, cuando todo estaba listo para la segunda temporada de «Loma Verde», se repite de nuevo la primera, ahora en el Canal 10, donde cautivará a una mayor audiencia.

¿Por qué “Loma Verde” ha llegado a ser un bestseller televisivo, candidata a un Globo de Oro o nominada a un Oscar de actuación, de dirección o de guión si en Nicaragua tuviéramos premios de ese calibre? ¿Qué explica semejante boom? Son varias las razones. Digamos dos de las principales.

En su gestación, lo que sería telenovela fueron tan sólo dos capítulos solicitados por agencias de cooperación para divulgar en zonas rurales la problemática del VIH.

Casi siempre, por no decir siempre, estos productos “educativos” son moralizantes, aburridos, explícitamente didácticos y políticamente correctos por su léxico exacto y porque apuestan a convertirse en recetario de consejos o de soluciones.

Éste no. Ya desde los dos primeros capítulos, y después en el resto de la serie, «Loma Verde» se aparta clara y libremente de esos estereotipos.

Partiendo del tema del sida se enfocó en el ciclo de la violencia machista y lo hizo sin moralizar, sin condenar y con humor.

Novedad de novedades. Tampoco pretende dar recetas para “resolver” problemas. La propuesta busca más una reflexión de finales abiertos que una instrucción dirigida como la de la escuela tradicional basada en el “escuche, copie y repita”.

Lo que con tanta libertad ha logrado se expresa en una actuación espontánea y realista al cien por cien, en diálogos en lenguaje “puro nica”, en escenarios creíbles…

El resultado es un retrato tan verosímil, una obra de arte tan emocional, que la identificación con el público es plena. La gente no ve una telenovela, no asiste a episodios de una trama de ficción. Se ve a sí misma. Se reconoce. Se mira en un espejo. Aprende y comprende.

La primera temporada tiene su centro en el ciclo de la violencia machista, vivido en la historia de Merche y Chico. La segunda se adentra en el doloroso tema del abuso sexual a través de Yulissa. En la tercera protagonizan la migración y la trata de personas en la historia de Toño que se va y de Jessica a la que se la llevan.

¿Cómo hablar de todos estos dramas, presentes y persistentes en Nicaragua, con libertad y con humor, con inteligencia y respetando la complejidad que tiene siempre la vida, donde la dicotomía bueno-malo no es real y donde no suele haber finales felices?.

«Loma Verde» lo logra. Construye un espejo en el que Nicaragua puede mirarse.

“En todos los capítulos, a lo largo de toda la serie, hemos atrapado muchos pedazos de verdad –dice satisfecho Félix Zurita, director de “Loma Verde”–.

Eso ha creado magia entre los actores, una magia que se transmite a los espectadores. Nunca antes se han visto tan reflejadas sus casas, sus caras y sus palabras en una pantalla. Eso les resulta fascinante.

Son pocos los países del mundo sin un cine propio que cumpla la función de espejo, de álbum de familia. Y eso es algo tan importante, tan necesario… Provocar esta identificación en Nicaragua ha sido para nosotros una gran alegría. Lo hemos logrado. El secreto del éxito de «Loma Verde» es precisamente ése: el poder de la realidad.

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