Acuerdo de Nicaragua con Irán arriesga el comercio con Estados Unidos

Una de las consecuencias puede ser que Estados Unidos quiera sacar a Nicaragua del tratado comercial que tiene con Centroamérica, conocido como DR-Cafta

El presidente de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham), Mario Arana, y la diputada liberal y exministra de Comercio, Azucena Castillo, alertaron que si la dictadura orteguista legaliza el acuerdo de inversiones con Irán a través de la Asamblea Nacional, se arriesga a que Estados Unidos (EE. UU.) suspenda las relaciones comerciales con el país.

Una de las consecuencias puede ser que Estados Unidos quiera sacar a Nicaragua del tratado comercial que tiene con Centroamérica, conocido como DR-Cafta, por hacer negocios con Irán cuando es un gobierno considerado a nivel internacional como un peligro por su apoyo al terrorismo, afirmó la diputada Castillo.

Ortega pone en peligro el Cafta

“Es poner en peligro el Cafta, que es un TLC que da preferencias arancelarias a los productos exportables e inversiones nicaragüenses, así como cooperación que se perdería por ir persiguiendo un sueño idealista del pasado”, señaló Castillo.

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Advertencia a la que se sumó Arana, presidente de Amcham, al afirmar que el sector privado local está claro de que hacer negocios con Irán sería exponerse a no acceder al mercado estadounidense y ser alcanzado por las sanciones financieras que pesan sobre el gobierno islámico.

En agosto del 2018 el presidente de EE. UU., Donald Trump, impuso sanciones a Irán que incluyen bloqueos a las transacciones financieras y a las importaciones de materias primas, así como medidas para impedir las compras en el sector automotor y en la aviación comercial. También las medidas afectan al sector petrolero, gasístico y al Banco Central de Teherán.

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En junio del 2019 se impuso sanciones financieras adicionales contra el líder supremo de Irán, Alí Jamenei, y en agosto pasado las medidas alcanzaron al ministro de Relaciones Exteriores iraní, Mohammad Javad Zarif.

El presidente Trump hizo una clara advertencia a otros países “que cualquiera que haga negocios con Irán no los hará con Estados Unidos”.

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A pesar del riesgo que supone, el canciller Javad Zarif acompañó al dictador Daniel Ortega en el acto del cuarenta aniversario de la revolución el pasado 19 de julio en Managua, donde se concretó el acuerdo de protección de inversiones entre ambos regímenes. Posteriormente el ministro de Hacienda orteguista, Iván Acosta, firmó el acuerdo de relaciones comerciales, asistencia e intercambio de bienes en Teherán.

No les interesa, dice Amcham

Arana, presidente de Amcham, dijo a LA PRENSA que en el sector privado no se le da credibilidad a la versión de la dictadura de que el acuerdo hará llegar mayor inversión iraní, sino que todo es un mensaje de alianzas políticas entre dos regímenes señalados por la comunidad internacional como violadores de los derechos humanos de sus ciudadanos.

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Arana reiteró la posición de que a los  empresarios no les interesa ningún acuerdo comercial y de inversiones con Irán, porque sería perder a su principal socio comercial, que es EE. UU., que compra aproximadamente el cuarenta por ciento de las exportaciones nicaragüenses.

En 2018 se facturó a los exportadores locales 3,240 millones de dólares, incluyendo zona franca, según datos oficiales.

Para Amcham, es “altamente riesgoso” el acercamiento con Irán que hace la dictadura de Ortega en momentos que su administración enfrenta la amenaza de ser sancionada por EE. UU.

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“No vemos a ninguno de nosotros haciendo negocios con Irán, que es gobierno sancionado en la lista de Estados terroristas, porque eso sería exponerse a ser sancionado por Estados Unidos”, aseguró Arana.

En opinión del presidente de Amcham, “no necesariamente la relación con Irán arriesga el Cafta para Nicaragua”, pero “se agrega como otro factor de inestabilidad para la economía local” y de confrontación con EE. UU. que mantiene Ortega. “Habrá que ver cuál es la reacción de los Estados Unidos”, refirió.

Arana explicó que el embargo financiero de EE. UU. al estado islámico de Irán imposibilita que se concreten los acuerdos de inversión que supone el orteguismo, porque las transacciones financieras pasarían por el sistema bancario estadounidense primero.

“Los bancos nacionales no se arriesgarán a ser sancionados. Son las incongruencias de las que hablamos. Ese acuerdo busca como vender la imagen de que hay países aliados con Nicaragua que están dispuestos a invertir, pero con esos señores tenemos desde hace diez años un acuerdo similar y no han invertido nada”, señaló Arana.

Dictamen favorable

Este 12 de septiembre en las comisiones de Asuntos y Exteriores y la de Producción, Economía y Presupuesto de la Asamblea fue dictaminado favorablemente, por la mayoría de los diputados orteguistas, el “Decreto de Aprobación del Acuerdo de promoción y protección recíproca de inversiones entre el Gobierno de la República de Nicaragua y el Gobierno de la República Islámica de Irán”.

El siguiente paso para la legalización del pacto es que lo apruebe el plenario del Legislativo, previsto para la próxima semana. Los cuatro diputados del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) que integran ambas comisiones votaron en contra de dictamen del acuerdo con los iraníes.

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