La otra misión importante

Como todos los miembros del Fondo, Nicaragua está obligada a recibir periódicamente una visita de técnicos del FMI para valorar el desempeño de su economía

Hemos tenido nuestros ojos puestos en los vaivenes de una misión de la “Comisión de los Cinco”, a como me refiero a la comisión mandatada por los cancilleres de las Américas para lograr una salida a nuestra crisis política.

Sin embargo, hay otra misión de suma importancia que visitará a nuestro país probablemente a comienzos de octubre. Me refiero a la misión de Artículo IV del Fondo Monetario Internacional.

Como todos los miembros del Fondo, Nicaragua está obligada a recibir periódicamente una visita de técnicos del FMI para valorar el desempeño de su economía. Usualmente estas visitas —exigidas bajo el Artículo IV de los Artículos de Acuerdo del Fondo, por eso su nombre— ocurren cada año. La última visita de una misión Artículo IV a nuestro país fue en junio de 2017. El retraso de un año se debe a nuestra crisis y es relativamente corto. Venezuela, por ejemplo, no ha admitido una misión del Fondo en quince años.

Las misiones Artículo IV del Fondo evalúan el estado macroeconómico de sus miembros con un énfasis en temas como el crecimiento económico, la inflación, sus reservas y nivel de endeudamiento público, el estado de las finanzas públicas y del sector financiero e indicadores sociales como la pobreza. También analizan dificultades estructurales que pudiesen afectar el desempeño económico del país. Y las misiones recomiendan reformas en estas áreas.

Cuando un país enfrenta dificultades serias, el Fondo es la pieza clave de cualquier esfuerzo que la comunidad internacional pudiese montar para rescatarlo. Y este se basaría en las recientes evaluaciones del Fondo. Es por esto que la misión de octubre es tan importante.

La última misión artículo IV a Nicaragua constató que el país gozaba de un desempeño macroeconómico sólido. La economía tenía años de estar creciendo más rápidamente que el promedio latinoamericano, su inflación estaba bajo control, su nivel de reservas y endeudamiento público andaban bien y la pobreza estaba disminuyendo. También detectó serios problemas en el INSS apuntando a que sus reservas financieras se agotarían en 2019 si no hubiese reformas. Aunque, al igual que todos nosotros, no anticipó el estallido de abril de 2018, sí señaló que existía un riesgo que la Nica Act pudiese ser aprobada y que eso complicaría el cuadro macroeconómico de Nicaragua.

La próxima misión tendrá un desafío enorme. Tendrá que “medirle las costillas” a un país cuya situación económica está seriamente deteriorada. Y tendrá que tocar fondo en su análisis en una situación de “arenas movedizas” porque para muchos las cifras oficiales del Banco Central, un insumo crítico para cualquier análisis, carecen de credibilidad. Pero esto no es nada nuevo para los “detectives” del Fondo en Nicaragua. Ellos fueron los primeros en desenredar el misterio de la “ayuda” venezolana.

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