Matrimonios y uniones tempranas, una problemática que urge resolver

Nicaragua es uno de los países con mayor prevalencia de matrimonios y uniones infantiles tempranas y forzadas, limitando el desarrollo de las niñas y el país, según el más reciente estudio regional.

Uniones tempranas

Gerardo Lara, director de Plan Internacional Nicaragua. LA PRENSA /ROBERTO FONSECA

Nicaragua se ubica entre los países con mayor índice de niñas adolescentes en matrimonio y uniones tempranas y forzadas, con un 35% de prevalencia, sólo después de Brasil y República Dominicana (36%), según revela el más reciente estudio realizado por Plan Internacional y el Fondo de Población de las Nacionales Unidas (UNFPA) titulado «Niñas adolescentes en matrimonio y uniones infantiles tempranas y forzadas en Nicaragua» (MUITF) y presentado ayer.

El Estudio, realizado en 2018 para ser presentado este año, abarca Bolivia, Brasil, El Salvador, Honduras, Perú, República Dominicana, Guatemala y Nicaragua. «Es un estudio bastante reciente que arroja datos cualitativos con respecto a la situación que tenemos en Nicaragua, pero hay muchos datos numéricos que todavía necesitamos y que esperamos que pronto podamos tenerlos con la ayuda de muchos otros actores. Consideramos que este es un buen inicio, un estudio que revela muchos datos sobre una problemática que muchas veces está oculta y de la que no queremos hablar», comentó Gerardo Lara, director de Plan Internacional Nicaragua.

El Estudio indica que en Nicaragua hace falta mayor inversión para la generación de fuentes estadísticas con enfoque de género; en particular, información sobre normas sociales y prácticas culturales, pues aunque la sociedad tenga mayor crecimiento económico, acceso a nuevas tecnologías y otros elementos del progreso moderno, no significa que la discriminación y la poca valoración hacia las niñas se hayan superado.

En Nicaragua, la fuente primaria del proceso de investigación fueron 300 niñas y consultas a poblaciones mestizas de El Viejo, San José de los Remates y Teustepe; chorotegas de Totogalpa y Telpaneca, del departamento de Madriz; miskitos de los pueblos indígenas de Puerto Cabezas, y Creoles de Bluefields.

Lara destacó que no se han registrados descensos significativos de la uniones tempranas en el país. Los datos de las tres últimas Encuestas Nicaragüenses de Demografía y Salud (ENDESA 2001, 2006, 2011) muestran que una de cada tres mujeres de 20 a 24 años de edad se unió antes de cumplir los 18, lo que frena el desarrollo de las niñas y del país.  Otro dato alarmante es que Nicaragua ocupa el primer lugar en niñas que dan a luz antes de los 18 años.

Legislación debe revisarse y cambiar

El Estudio no sólo es una herramienta para visibilizar el problema, también contiene recomendaciones para que diversos actores sociales se comprometan e involucren en exigir los cambios de las normas sociales. El director de Plan Internacional indicó que una de las principales recomendaciones es revisar la legislación sobre los matrimonios y que no haya excepciones para que no puedan realizarse uniones antes de los 18 años, que es la edad donde termina la niñez.

La legislación nicaragüense permite el matrimonio a hombres y mujeres a partir de los 18 años y a partir de los 16 años con el consentimiento de padres o tutores. «Reforzar esta legislación sería de mucho beneficio, pero más allá de eso, empezar a reforzar todo lo que son servicios de salud sexual reproductiva, trabajar con la juventud y promover los derechos sexuales y reproductivos», dijo Lara.

Uniones tempranas: Baja escolaridad y circulo de pobreza

Uniones tempranas
Johana Chévez, asesora en género de Plan Internacional Nicaragua. LA PRENSA /ROBERTO FONSECA

Johana Chévez, asesora en género de Plan Internacional, manifestó que detrás de las cifras de niñas y adolescentes en uniones tempranas hay historias de violencia de todo tipo y relaciones de poder. Debido a los roles de género y las diferencias de edad, estas niñas dependen económicamente de sus parejas por quienes son sometidas en relaciones desiguales.  Asimismo, son niñas y adolescentes que como primera consecuencia de sus matrimonios, dejan la escuela, entrando a un circulo de pobreza.

El estudio muestra que  el 2.7% de las niñas y adolescentes en uniones tempranas que no son madres y el 3.7% en unión y madres, disminuyen su escolaridad, con respecto a los que no se han unido o casado. Asimismo, muestra que entre mayor educación hay menor riesgo de contraer matrimonios tempranos.

La maternidad sin matrimonio o unión disminuye la escolarización. Las madres solteras alcanzan en promedio un año y medio menos que las niñas que no son madres, tanto en áreas urbanas como rurales. La unión sin hijos/as disminuye la escolarización de las niñas en más de dos años.

De igual forma, el inicio de relaciones sexuales afecta su nivel educativo. Iniciar tempranamente la vida sexual, aún sin hijos, disminuye en un 2% la probabilidad de acceder a la educación superior.  La maternidad sin unión (madres solteras) reduce a la mitad la probabilidad de acceder a la educación superior, mientras que unión y maternidad para las niñas significa que tienen una mínima probabilidad de acceder a la educación superior. Solamente una de cada 23 ingresa a ella.  La unión sin hijos/as reduce drásticamente la probabilidad de las niñas de acceder a la educación superior. Solamente una de cada 45 lo logra, detalla el Estudio.

Adolescentes y jóvenes se encargaron del protocolo de la presentación del Estudio. LA PRENSA /ROBERTO FONSECA

Embarazos no son un motivo para las uniones tempranas

Uno de los hallazgos significativos del estudio es que las niñas y adolescentes están contrayendo matrimonio o uniones de hecho aún sin haber salido embarazadas, contradiciendo completamente la creencia de que los embarazos son el motivo de estas uniones tempranas. «En las últimas décadas es más frecuente que las niñas se unan sin mediar embarazo. La unión sin maternidad se ha incrementado en un 16.2% entre 1995 (cuatro de cada nueve niñas unidas no eran madres) y 2011 (tres de cada cinco)», detalla el Estudio.

Una de las razones es que la escasa educación y los pocos recursos personales o económicos las hace ver el matrimonio como su única opción, exponiéndose en desventaja, pobreza y violencia.

Lara indicó que desde Plan Internacional continuarán trabajando para erradicar los matrimonios y uniones tempranas. Una de las formas en que lo han estado haciendo es con programas de empoderamiento y capacitación a niñas y niños de diferentes comunidades nicaragüenses sobre derechos sexuales y reproductivos, violencia basada en género y relaciones de poder, con el fin de que las niñas y adolescentes tomen conciencia sobre la  importancia de estudiar, tener un plan de vida, alcanzar mayores niveles educativos y aplazar la vida marital y la maternidad.

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