Nicas con velocidades prohibidas desde el montículo

Vicente Padilla es de acuerdo a los registros, el tirador más veloz producido en Nicaragua pero es retado por Jonathan Loáisiga, quien llegó a 100.2 millas con los Yanquis

Vicente Padilla es el probable lanzador más rápido que ha tenido el beisbol nacional, aunque ahora es retado por Jonathan Loáisiga. LA PRENSA/ARCHIVO

Jonathan Loáisiga está obligando a revisar la historia, tras alcanzar velocidades prohibidas con sus disparos desde la colina de los Yanquis de Nueva York. Pero el lanzador con la mejor recta no es necesariamente el que la envía más rápido, sino el que causa más estragos con ese envío, que por supuesto, tiene que ser velocísimo.

Si no, veámos el caso de Steve Dalkowski, quien lanzaba tan duro que fue capaz de propinar 121 ponches en sus primeros 62 innings como lanzador profesional en las Ligas Menores con los Orioles en 1957. Eso es 17.6 “fusilados” por cada nueve entradas de labor.

El problema de Dalkowski era su descontrol. Ese mismo año dio 129 bases, es decir, 18.7 boletos por cada nueve innings. Al año siguiente no fue distinto: 203 ponches en 118 entradas y regaló 245 bases y nunca alcanzó las Ligas Mayores a pesar que a menudo se le menciona por su velocidad.

De modo que cuando se habla de tiradores veloces, no necesariamente se trata de nombrar a los que envían la bola más rápido, sino lo que fueron capaces de hacer con esa potencia. Dalkowski es un registro anecdótico. Los veloces son los Nolan Ryan, Randy Johnson, Walter Johnson, Bob Feller o Aroldis Chapman.

¿Y a nivel local quiénes han sido los más veloces? Vicente Padilla y Jonathan Loáisiga podría ser la respuesta más precisa. Aquí los radares despejan cualquier duda, además, es gente de Grandes Ligas, así que han sacado un gran provecho a sus rápidos disparos en el máximo nivel del beisbol.

Jonathan Loáisiga. LA PRENSA / AFP Photo
Jonathan Loáisiga ha consistente entre 97 y 98 millas, pero ahora llegó a 100. 
LA PRENSA/AFP

Padilla fue cosa seria

Con un marco físico impresionante, Padilla se abrió paso a nivel nacional y en las Menores a base de poder. Normalmente se mantenía entre 96-97, pero en 2002 alcanzó su pico más alto, al realizar varios disparos a 100 millas en Culiacán, México, y en las Grandes Ligas.

Loáisiga ha emergido ahora como un fiero retador. Este sábado hizo su disparo más veloz: 100.2 millas, bueno para “fusilar” a Richard Ureña de los Azulejos. Jonathan se mantiene a 97-98, pero últimamente ha tocado repetidamente las 99 y ahora llegó a 100.

A diferencia de Padilla, Loáisiga tiene una contextura física más angosta, pero dispone de una mecánica limpia, acciones muy sueltas y movimientos fluidos, lo que ayuda a generar tanto poder como el que hemos visto. Lo esencial será mantenerse saludable, algo a lo que le ha puesto especial énfasis ahora.

JC Ramírez está en el grupo de “lanzallamas”. Aunque en el 2017 logró establecerse en Anaheim como abridor, fue en 2016 cuando estuvo más rápido. Su promedio ese año fue 96 millas y a menudo alcanzaba 98. Ahora lucha por recuperar poder, pero hay constancia de su fuerza.

Sobre Ramírez hay un detalle: durante los Juegos Centroamericanos y del Caribe en 2014 en Veracruz, México, la pizarra del estadio marcaba velocidades desde hasta 103 millas del nica, pero luego se comprobó que ese registro estaba alterado. En realidad era a 98, según pudo constatar Mike Brito con su radar.

Los «lanzallamas» nicas

Si Vicente Padilla ha sido el lanzador más veloz porque alcanzó 100 millas en repetidas ocasiones y Jonathan Loáisiga es quien sigue en la lista, JC Ramírez debe ser el tercero entre los “lanzallamas” pinoleros.

¿Quiénes podrían ir detrás? Albert Williams, de quien hay datos que llegó a 96 millas con los Mellizos, mientras se sostenía como un abridor en las Grandes Ligas durante cuatro temporadas.

En el quinto puesto podría venir Porfirio Altamirano, quien hizo estragos aquí, en Venezuela y llegó a las Mayores a los 28 años. Luego viene Wilton López, quien alcanzó 95 millas y tuvo una carrera llamativa con los Astros en las Ligas Mayores.

Otros dos leoneses que lanzaban fuego eran  René Paredes y Antonio Chévez. el «Ñato» fue un fenómeno aquí en la Liga Profesional, en las Ligas Menores y en el Caribe. Chévez igual y hasta aterrizó en el big show. Aquí tiene unos registros que dan escalofríos solo de revisarlos. También se debe incluir a Gonzalo López, quien alcanzó 95.

Otros muchachos como Francisco Valdivia, Johnny Polanco, Osman Gutiérrez y Omar Varela, lanzaron incluso más fuerte (97) pero algunos de ellos no consiguieron cifras que mostraran cierta consistencia.

En nuestra liga local, se habla mucho de la fuerza de Lizandro Parajón, Daniel Vega, Luis León Poveda, Juan Oviedo (padre), Aubrey Taylor, Adolfo Álvarez, Edmundo Roberts y muchos otros carabineros que alcanzaban velocidades prohibidas con sus rectas, pero no hay datos que certifiquen con exactitud sus velocidades.

Edgard Rodríguez en Twitter: @EdgardR

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