Opinión | Del voto de la discordia a las tensiones con Henry Duarte: Fenifut se ahoga en su ineficacia

Fenifut vive en un laberinto desde hace algunos años. Prima la ineficiencia e incapacidad, a pesar que posee algunos elementos capaces de aportar ideas y forjar un ritmo diferente a la debacle que se vive

Juan Barrera es el mejor jugador de Nicaragua. LAPRENSA/CORTESÍA

Fenifut vive en un laberinto desde hace algunos años. Prima la ineficiencia e incapacidad, a pesar que posee algunos elementos capaces de aportar ideas y forjar un ritmo diferente a la debacle que se vive. Pero en la sociedad actual nicaragüense, eso es lo que menos importa: sobreviven «líderes» como elementos decorativos. Y el más reciente caso reflejó en el espejo el mal olor y poca credibilidad. Juan Barrera los acusó de no haber votado por Messi en The Best y, de repente, estalló una granada en la cara de la Federación al punto que hasta la FIFA tuvo que brindar declaraciones por las dimensiones que estaba alcanzando un asunto sencillo.

El periodista especializado en futbol, Camilo Velásquez, informó en Doble Play que Fenifut recibió los enlaces correspondientes para el voto, pero quedaron empolvados en las computadoras y posteriormente, a contrarreloj y de manera desesperada empezaron a realizar los contactos con los protagonistas de la votación contestando unos y otros no, terminando todo en un escándalo. Fenifut dice que cometió un error administrativo porque no es solo el hecho de qué Juan Barrera, capitán de la Selección Nacional, no votó, sino que se utilizó su firma y el sello oficial de la Federación para avalar un voto de otro jugador. Agregan que el error se comete porque el  año pasado había elegido Barrera y estaba registrado, sin embargo, en 2018 Nicaragua no participó en la votación, al menos en los registros oficiales no aparece Nicaragua y, si se votó, no se validó.

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Por otro lado, quedó demostrada la ruptura entre jugadores y Federación. No hubo una comunicación interna para resolver este asunto, sino que sacaron las bayonetas en el primer intento. No obstante, esta situación es lo menos alarmante. La Azul y Blanco está pagando los quiebres internos al punto que en el campo se ve el caos en los resultados: empate ante San Vicente y las Granadinas y humillación contra Surinam (6-0). La Fenifut estaba desesperada por buscarle una salida al técnico costarricense, el mejor en la historia de Nicaragua, se le debe 90,000 dólares y estaban dispuesto a pagarle una fuerte cantidad arriba de 50,000 dólares para finalizar el contrato. ¿Acaso un cambio de técnico sería la solución? Para nada, los elementos son los mismos, es como cambiar a un piloto cuando el coche sigue siendo el mismo escarabajo, ni reviviendo a Fangio. Pero aún es más curioso que cuando los jugadores solicitaban mejores condiciones y un trato más profesional «no había dinero».

En la humillación en Surinam, 10 jugadores llegaron el sábado y los cinco restantes el domingo en la madrugada cuando el partido era por la tarde. ¿Y dónde quedó la comunicación? Decían que Julio Rocha era el núcleo de todos los males de esa Federación, pero se fue y el mal olor continúa. Fenifut se ahoga con su misma agua.

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