Actividades económicas de Nicaragua acumulan 16 meses sin créditos

Entre enero y agosto, las cifras de la Superintendencia de Bancos y de Otras Instituciones Financieras (Siboif) revelan que la cartera de crédito bruto se ha reducido en 1,491.4 millones de dólares con respecto a marzo del año pasado

El crédito acumula 16 meses de caída consecutiva desde el inicio de la crisis sociopolítica.  El aumento de las tasas y el deterioro de la economía han provocado que los saldos de colocación sigan en negativos, esto a pesar que algunas entidades bancarias en el último mes comenzaron a abrir el grifo de los préstamos hipotecarios y vehiculares. La tendencia es que esto se mantenga así hasta 2020.

Entre enero y agosto, las cifras de la Superintendencia de Bancos y de Otras Instituciones Financieras (Siboif) revelan que la cartera de crédito bruto se ha reducido en 1,491.4 millones de dólares con respecto a abril del año pasado, previo a la crisis sociopolítica, lo equivale a una contracción del 29.4 por ciento.

Antes de la crisis el saldo del crédito bruto ascendía a 5,172 millones de dólares, 16 meses después alcanza los 3,680.6 millones de dólares. La cartera bruta comprende los créditos vigentes, reestructurados y en cobros judiciales, intereses, sin incluir las provisiones por incobrabilidad de cartera de créditos.

La Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) explica que aunque ya se está comenzado a dar crédito, acceder a estos es más complicado y las personas que sí son sujetos de crédito se muestran reacias a tomarlos.

“El problema del crédito es doble, por una parte la banca no encuentra suficiente sujetos de crédito por el mismo problema que estamos en una recesión económica,  los bancos quisieran dar más de crédito porque tienen mucha liquidez disponible, pero muchas personas que tenían su trabajo lo perdieron o encontraron trabajo de mejor ingreso, y el otro problema es que los que son sujetos no están aceptando por la misma situación de incertidumbre que se mantiene”, explica Funides.

Lea además: El crédito para vehículo en Nicaragua comienza a reactivarse con severas condicionalidades a clientes. Leé las exigencias

A esto se le suma que la tasa de interés ha venido incrementado fuertemente. Funides indica que promedio ponderado de las tasas de interés en el crédito pasó de 8.8 por ciento (marzo 2018) a 11.9 por ciento (agosto 2019), lo que corresponde a un incremento de 35 por ciento.

Los números oficiales indican que en lo que va del 2019 se ha dejado de entregar 823.4 millones de dólares en concepto de crédito, lo que castiga casi por parejo a las actividades industriales, productivas y de consumo. Entre enero y agosto del 2019, la cartera de crédito bruta del sistema bancario se había contraído en 18.7 por ciento con respecto a diciembre 2018.

Crédito genera  crecimiento económico

El economista y catedrático Luis Murillo, expresó que el financiamiento es necesario para generar riquezas y crecimiento económico, pero mientras no haya un acuerdo político difícilmente se va lograr reactivar el crédito.

“La mayor parte de las empresas de este país necesitan de apalancamiento, necesitan de un crédito a un tasa de interés relativamente moderada, sin embargo en esta situación es difícil porque se generado incertidumbre y por esa misma razón los bancos han mantenido una política de contracción del crédito, además aunque la salida de depósitos se haya desacelerado la recesión es muy fuerte y nos está afectando”, comentó Murillo.

Puede ineteresarle:Fuga de depósitos se contuvo en agosto, pero el panorama sigue siendo incierto

El economista aseguró que por las condiciones actuales del crédito, el sector agropecuario y comercial son los más afectados.

“Estos sectores necesitan un empuje para poder producir y generar movimiento en la economía, y los bancos no le están dando a estos sectores, en el caso del sector agropecuario la situación es más crítica porque además que no tienen el financiamiento necesario, la sequía los está afectando”, dijo Murillo.

Al respecto Solon Guerrero, vicepresidente de la Federación de Asociaciones Ganaderas de Nicaragua (Fganic) explica que el sector además que ha resentido la falta de crédito, han sentido que la política de reestructuración de deuda que aprobó la Siboif el año pasado y que vendió en diciembre, los ahogó aún más.

“Sabemos que el crédito ahorita se están dando de manera bien selectiva, no creemos que llegue a todos, además aunque el crédito se haya contraído durante estos meses los cobros siguieron y algunos tuvieron que hacer reestructuración de deuda, y fue peor porque el plazo se acortó y la tasa aumentó y ahorita tienen a los productores mal, en este tiempo todos hemos hecho uso de nuestras reservas y creemos que así vamos a seguir porque el crédito se ha encarecido”, dijo.

Recesión afectó su capacidad de pago

Guillermo Jacoby, presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN) explicó, por su parte, que muchas empresas que antes eran sujetas de crédito ahora ya no lo son, porque con la crisis se vieron afectadas y comenzaron a incumplir con sus obligaciones.

“En primer lugar la liquidez en la banca está bien fuerte, entonces están comenzado a dar crédito, pero solo son sujeto de crédito las empresas más grandes las que han sobrevivido a la crisis, pero las empresas pequeñas no son sujeta de crédito, lo que sucedido es que sus estados financieros ya no cumple con los requisitos necesarios, pero además el crédito está más caro, ya no es crédito barato, la única forma que se reactive es que se ponga más suaves las regulaciones”, dijo Jacoby.

Créditos versus depósitos

Pese a que la fuga de depósitos se ha desacelerado este año, la reactivación del crédito a los niveles que se tenía antes de la crisis no será posible en el corto plazo por diversos factores, lo primero es que la economía va seguir cayendo. El Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) prevén que este año la economía caerá un 5 por ciento.

Ante la salida masiva de depósitos el año pasado, y que aún se mantiene a menor ritmo, la banca decidió frenar el crédito para tener liquidez y cumplir sus obligaciones con el público.

Los números del Banco Central indican que al 31 de marzo de 2018 habían 4,971.9 millones de dólares en depósitos (el último mes de crecimiento sólido), 17 meses después, al 31 de agosto del 2019, esta cartera había descendido a 3,354.9 millones de dólares, es decir una reducción de 1,617 millones de dólares.

Lea también:Más liquidez en la banca a costa del crédito en Nicaragua

Calidad de la cartera en riesgo

Por otro lado se observa un fuerte deterioro en la calidad de la cartera de crédito, ya que el indicador de cartera en riesgo, que se había mantenido estable alrededor de 2.7 por ciento para el período enero 2017-abril 2018, aumentó a 11.30 por ciento en julio de 2019, detalla un informe del Banco Central de Nicaragua (BCN).

“La cartera de riesgo ha venido aumentando con el tiempo desde el inicio de la crisis, esto es parte del impacto de la crisis, indica cómo se ha debilitado la capacidad de pago de los nicaragüenses, obviamente también las empresas están teniendo dificultad para pagar su crédito, es por eso que esos indicadores se han venido desmejorando”, explica Funides.

Además ese mismo documento indica que el índice de morosidad de la cartera de crédito bruta se ubica en 4.19 por ciento, cuando antes de la crisis era de 1 por ciento.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: