Cómo y de dónde surgieron los apodos de los deportistas nicaragüenses

“Chocorroncito”, “El Pulpo”, “El Presidente”, “El Sucio”. ¿Los has escuchado? Aquí te contamos sus orígenes

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Boxeadores, beisbolistas, futbolistas. No hay deportista que se libre de un apodo en Nicaragua. Hay quienes lo heredaron de un familiar, otros nacieron en medio de una jugada y uno que otro simplemente surgió. 

Aquí te contamos la historia de cómo se originaron los apodos de nueve estrellas deportivas del país.

1- Carlos Buitrago: “Chocorroncito”

Era un día de lluvia. Carlos Alberto Buitrago Rojas tendría unos nueve años. Iniciaba sus entrenamientos como boxeador en el gimnasio Róger Deshón, en San Judas, Managua. Recuerda que estaba cerca de un espejo viendo al resto de aspirantes saltar de un lado a otro. De pronto escuchó la voz de su padre, el también boxeador Mauricio “Halconcito” Buitrago. “¡Ponelo a tirar golpe!”, gritó el papá. El niño enseguida lo hizo. En otra esquina estaba el tricampeón mundial Alexis Argüello, “El flaco explosivo”, observando. El tres veces campeón mundial fue un gran amigo del “Halconcito” y desde que observó a la pequeña promesa del boxeo, con seguridad dijo: “lo hace bien”.

Carlos Alberto Buitrago Rojas conocido como «Chocorroncito. LA PRENSA/Jader Flores

Días después, Buitrago se estrenó en una pelea en la categoría amateur en el mismo gimnasio donde inició. La ganó. Fue entonces que “El flaco explosivo” y el “Halconcito” se pusieron de acuerdo y lo bautizaron Carlos “Chocorroncito” Buitrago.

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“¡Vamos a reponer al “Chocorrón”, dijo Argüello, en alusión al futbolista Miguel “Chocorrón” Buitrago, tío del “Chocorroncito”.

“Chocorrón”, quien tiene 78 años, lleva ese apodo desde niño. Según Buitrago le gustaba capturar chocorrones, los amarraba con un hilo y los ponía a volar.

2- Dennis Martínez: “El Presidente”

Al beisbolista Denis Martínez, lanzador del Juego Perfecto en las Grandes Ligas, se le conoce como “El Chirizo”, pero su apodo internacional es “El Presidente”, según una publicación de la revista Magazine en 2016.

Denis Martínez, lanzador del Juego Perfecto en las Grandes Ligas. LA PRENSA/ARCHIVO

Ken Singleton, el mejor bateador en la alineación de los Orioles de Baltimore, en 1979, equipo en el que Martínez era pitcher, fue quien lo bautizó con ese sobrenombre. Para esos días Nicaragua vivía una insurrección y en julio de ese año se vino abajo la dinastía de los Somoza. Cuando se supo que había finalizado la dictadura, Singleton dijo que Martínez estaba lanzando tan bien que se convertiría en “el presidente de Nicaragua”.

3. Cristofer Rosales: “El látigo”

Su apodo no viene de familia. Aunque empezó a los 10 años de edad en el boxeo fue hasta marzo de 2013 que el promotor y presidente de Pinolero Boxing, Marcelo Sánchez, lo llamó Cristofer “El látigo” Rosales, luego que este le ganara al también boxeador Luis “El Carnicero” Ríos y demostrara sus impresionantes jab (golpe de apertura).

Cristofer “El látigo” Rosales. LA PRENSA/Jader Flores

“El látigo” comparte lazos sanguíneos con el también boxeador Román “Chocolatito” González, y en sus inicios algunos lo llamaban “Chocolate”, sin embargo, sentía que quería hacer su nombre y su propia historia sin la sombra del apellido. “Me siento cómodo con el apodo, me gusta”, dice “El látigo”.

4. Denis Espinoza: “El pulpo”

Fue en 1999. Lo llamaban por su nombre: Denis Jesús Espinoza Camacho. Tenía 16 años de edad y era portero en Primera División con el equipo de San Marcos, Carazo, de donde es originario. No recuerda a sus contrincantes, solo el ruido de la fanaticada y una que otra voz desde las gradas gritando “El pulpo”. No entendía por qué lo llamaban así, fue días después que le explicaron que durante ese partido un grupo de cronistas deportivos resaltaban las cualidades de Espinoza como portero mientras narraban las jugadas.

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“Tapa muchos balones, no sabemos de dónde saca las manos”, decían los cronistas en ese entonces. Según el portero y capitán del equipo Walter Ferretti, la mayoría de los porteros tienen dotes de animales.

Denis «El Pulpo» Espinoza, portero del equipo Walter ferretti. LA PRENSA/Óscar Navarrete

Ese sobrenombre lo ha acompañado en sus veinte años de carrera deportiva. Pocas personas a diario lo reconocen por su nombre, dice.

—Aló, habla Denis
—¿Cuál Denis?—le preguntan
—Pues “El Pulpo”—. De inmediato lo reconocen

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Incluso el sobrenombre ha traspasado hacia sus dos hijos: un niño de 16 años y una niña de 13. A ambos los llaman “los pulpitos”.

5. Juan Barrera: “El iluminado”

El 27 de noviembre de 2009, el equipo del Walter Ferreti se disputaba una final de futbol en contra del Real Estelí. El marcador quedó 4 a 1 a favor del Ferreti. Para la victoria que obtuvo el equipo capitalino fue clave la presencia del volante Juan Barrera.

Juan Barrera, futbol, Nicaragua
Juan Barrera es el capitán y jugador de referencia de la Selección de Futbol de Nicaragua. LA PRENSA/German García

Un grupo de cronistas deportivos narraban el juego. Allí estaba Octavio Sevilla, quien en una jugada llamó a Barrera “El Iluminado”. “Me imagino que me puso así porque jugué bien ese partido y fui determinante e influyente en ese marcador”, dice el futbolista en referencia a su apodo.

6. Alexis Argüello: “El Flaco Explosivo”

El cronista deportivo Edgar Tijerino fue quien bautizó al tricampeón mundial Alexis Argüello como “El Flaco Explosivo” aproximadamente en 1971, cuando Alexis llevaba tres nocauts seguidos y Tijerino publicó en LA PRENSA una nota en la que afirmaba que “este es un flaco explosivo”.

Alexis Argüello, tricampeón mundial y exalcalde de Managua. LA PRENSA/ Archivo

En una entrevista que fue publicada en la Revista Magazine, Tijerino dijo que aunque en esos tiempos, sin precisar fecha, no había internet, el nombre circuló y los cronistas lo adoptaron. Pero fue con la publicación del libro de Tijerino Un Flaco Explosivo”, en 1975, que el apodo se proliferó.

7. Nemesio Porras: «El Sucio»

Cuando Nemesio Guillermo Porras López era niño solía jugar beisbol con un pantalón blanco. Cuando retornaba a casa ya no lo llevaba del mismo color. “Era muy intenso en el juego y terminaba revolcado”, dice. En un día de entrenamiento, unos amigos de su papá, quien también jugaba beisbol, lo observaron robarse bases, tirándose de un lugar a otro y lo llamaron “El Sucio”. Cuando lo escucha, de vez en cuando, el apodo le recuerda su infancia.

Nemesio Porras, presidente de la Federación de Beisbol Nicaragüense (Feniba). LA PRENSA/Jader Flores

Ahora con más frecuencia sus amigos más cercanos lo llaman “Mecho”, en honor a su nombre: Nemesio. “Ese es el apodo familiar. También cuando era niño me decían “Mechito”, en honor a mi papá y mi abuelo”, dice. Sus hijos también han heredado el “Mechito”.

8. Swan Mendoza: “Mano de Thanos”

Swan Valeria Mendoza Reyes inició en el Voleibol desde los 14 años. Todos la llamaban “La Flaca”, esto por su contextura física. Luego en 2010 inició en el Voleibol Playa. Pero fue hasta mayo de este año que una lesión en el dedo pulgar de la mano derecha la convirtió en la “Mano de Tanos”.

Swan Mendoza. LAPRENSA/ CORTESÍA/ NORCECA

“Fue cuando hice un bloqueo, debido a la fuerza del ataque, que se me luxó (lesionó) y se metió completamente dentro de la mano, provocando ruptura en los ligamentos», dice.

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Después de eso tuvo que usar una guanteleta para mantener el dedo inmóvil, muy parecida al guante que utiliza el personaje de Marvel, Thanos. “Cuando entrenaba y atacaba con el protector, que se miraba grueso y grande, me comenzaron a decir que era la mano de Thanos, porque le seguía dando fuerte y nadie me bloqueaba”, cuenta.

9. Román Gonzalez: «Chocolatito»

En 2001, el tricampeón mundial de boxeo, Alexis Argüello, se acercó a Román González, hijo del pugilista amateur, Luis Alberto González, y le dijo: “Mirá, como a tu padre le dicen Chocolate, vos vas a ser “Chocolatito”.

Román González. LAPRENSA/ARCHIVO

En esos días, Arguello entrenaba al “Chocolatito”, de 11 años, en la categoría amateur. Muchos consideran este apodo, más que una herencia familiar, la bendición de Alexis.

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