Embajador de Alemania en Nicaragua: «La razón debe garantizar la paz y la libertad»

Embajador de Alemania en Nicaragua, Christoph Bundscherer, pronuncia discurso sobre el valor de la razón sobre los sentimientos para solucionar conflictos. "El gobierno y la oposición acordaron organizar mesas de diálogo en todo el país dando forma conjuntamente a la transición hacia una sociedad democrática", recordó, sobre el complejo proceso de reunificación alemana.

Embajador de Alemania en Nicaragua

Embajador de Alemania en Nicaragua, Christoph Bundscherer. La Prensa/Cortesía

Al embajador de Alemania en Nicaragua, Christoph Bundscherer, no le gusta dar consejos específicos sobre la resolución de los problemas internos de los países donde él desarrolla su misión diplomática, pero su discurso sobre la historia de la reunificación de su país transmitió un claro mensaje a Nicaragua: para preservar la paz y la libertad de una nación se debe anteponer la razón a los sentimientos.

El pasado 7 de octubre, durante la celebración del 29 aniversario del Día de la Unidad Alemana, en un hotel en Managua, el embajador Bundscherer brindó un pequeño discurso sobre los motivos del festejo y la historia detrás de la fecha.

En la recepción estaban funcionarios del régimen de Daniel Ortega, empresarios, cuerpo diplomático acreditado en el país, actores políticos de la oposición, medios de comunicación y personal de la embajada.

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Oposición y régimen en una misma celebración

«No sólo me complace el número de invitados, sino también su diversidad; pues han venido tanto los miembros de alto rango del gobierno de nuestro país anfitrión así como los representantes de muchos otros grupos políticos, del sector privado, de la sociedad civil y por supuesto, mis colegas diplomáticos», celebró Bundscherer a la par de su esposa.

Luego, agradeció la bienvenida que le dio la cancillería del régimen, la música de una orquesta juvenil que entonó los himnos de Nicaragua y Alemania y al personal de su embajada por darle el apoyo en la organización, misión y celebración del evento.

Aunque lleva 30 años en el servicio diplomático de su país, Bundscherer es relativamente nuevo en Nicaragua. Vino en agosto pasado en sustitución de la embajadora Ute König, que estuvo al frente de las relaciones internacionales de su país en Managua desde 2015 y quien siempre abogó en sus discursos por el diálogo y la tolerancia como medios para solucionar los conflictos del país.

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Momentos turbulentos en Nicaragua

«Hemos llegado en un momento políticamente turbulento, en un momento en el que no hay solamente armonía en la sociedad. Esto, por supuesto, representa un gran desafío para mi nuevo puesto», reconoció, para enseguida anunciar que le complacía «poder contar con  el respaldo de las buenas relaciones entre nuestros países que datan ya de muchos años».

Acto seguido, anunció que su discurso decepcionaría a algunos presentes: «Decepcionaré a aquellos que esperaban que iba a aprovechar esta oportunidad para andar dando consejos sobre cuál sería la mejor solución a los problemas  políticos y  sociales de Nicaragua».

De inmediato aclaró que estaba ahí para celebrar, unido a los invitados, el 29 aniversario de la restauración de la unidad alemana.

Siete patrullas de la Policía Orteguista (PO) se apostaron la tarde de este miércoles alrededor de la Iglesia San Miguel en Masaya donde se celebraba una misa para demandar la libertad de los presos políticos del régimen orteguista. LA PRENSA/Roberto Fonseca

Aquella trágica división de Alemania en la Guerra Fría

«El 3 de octubre de 1990, el último capítulo de la Guerra Fría terminó con la unificación  pacífica de los dos Estados Alemanes. Un año antes, el 9 de noviembre de 1989, hace exactamente 30 años, una revolución ciudadana pacífica había derribado el Muro de Berlín poniendo fin a la dictadura en Alemania Oriental», rememoró y amplió la historia de aquel oscuro episodio de división.

«En aquel entonces los ciudadanos de otros estados del bloque soviético se estaban rebelando cada vez más contra sus opresores. Luego, en Alemania Oriental también estallaron grandes manifestaciones. Manifestaciones pacíficas».

«Los  últimos detonantes fueron las fraudulentas elecciones municipales de mayo de 1989, la economía de escasez y el deseo de viajar libremente fuera del país», narró solemnemente.

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Alemania
Desde el fin de la segunda guerra mundial en 1945, hasta la caída del muro de Berlín en 1989, Alemania estuvo dividida en dos. La Prensa/Archivo

Mesas de diálogo: el camino a la paz

«Para el gobierno ya era demasiado tarde para hacer reformas internas, especialmente porque la Unión Soviética se quedó neutra en el conflicto. Sólo podía asegurar su supervivencia reprimiendo brutalmente las protestas pacíficas», recordó Bundscherer ante la audiencia expectante.

«Afortunadamente esto no sucedió: El gobierno y la oposición acordaron organizar mesas de diálogo en todo el país dando forma conjuntamente a la transición hacia una sociedad democrática».

«El antiguo partido socialista ahora se integra en el espectro de nuestros partidos y es representado en los parlamentos. Fue así que allanaron el camino para la unidad alemana», explicó.

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Caída del muro de Berlín
En 1898 cayó el muro de Berlín que mantenía dividida a Alemania. La Prensa/Archivo

Nadie murió en Alemania durante la reunificación del país

Recordó que aunque al principio del histórico episodio hubo algunos actos de violencia policial en contra de los manifestantes pacíficos. «Los alemanes estamos orgullosos de que no se haya lamentado ni una sola vida humana y de que la grave crisis política se haya resuelto finalmente por medios pacíficos».

Y enseguida explicó lo que a su juicio, llevó a este final feliz en Alemania: «Esto fue posible porque todas las partes involucradas no se dejaron llevar sólo por las emociones, sino también por la razón».

«Los sentimientos son factores importantes en la convivencia social: la decepción, la frustración, el miedo e incluso el odio son emociones humanas inevitables. Pero no deben dominar nuestra coexistencia si queremos preservar la paz», dijo, citando para ello al poeta nicaragüense Rubén Darío en su poema Pax:

«No busquéis las tinieblas, no persigáis el caos,

Y no reguéis con sangre nuestra tierra feraz».

Alemania
Así informó LA PRENSA la caída del muro de Berlín. Meses después, caía la dictadura de Daniel Ortega en Nicaragua. LA PRENSA/ARCHIVO

El poder de la razón sobre los sentimientos

De inmediato, el diplomático explicó el valor de su mensaje: «No sólo la emoción, sino también la razón es una característica humana. La razón debe garantizar la paz y la libertad a nuestros pueblos y de esta forma fomentar también emociones positivas como la felicidad, la alegría, la amistad y la satisfacción».

Y tras decir su mensaje, invitó a los presentes a visitar la exposición denominada «El poder de los sentimientos» en el lobby del hotel.

«Esta exposición trata de los efectos políticos y sociales de las emociones. A partir de éste viernes está en la biblioteca de la UCA por un mes, luego la llevaremos a varias ciudades del país», anunció Bundscherer, para luego brindar por la paz, la libertad y la amistad entre Alemania y Nicaragua.

 

 

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