El gobierno de Ecuador baja los precios de los combustibles tras el acuerdo con los movimientos indígenas

El precio del galón americano de diésel bajó de 2,30 a 1,03 dólares y el de gasolina corriente de 2,40 a 1,85 dólares

Manifestantes atacan a un camión de la Policía de Ecuador. LAPRENSA/AFP

El gobierno de Ecuador dio marcha atrás con una polémica medida económica al bajar el martes precios de combustibles como establece un acuerdo con el movimiento indígena para solucionar la reciente crisis social, el cual recibió el respaldo de la OEA.

El Consejo Permanente de la OEA aprobó por aclamación una declaración para saludar ese acuerdo y para rechazar también cualquier acción encaminada a «desestabilizar» al gobierno de Lenín Moreno.

Los precios de los combustibles más utilizados en el país disminuyeron a los niveles previos al 3 de octubre, cuando aumentaron hasta en 123 por ciento y generaron fuertes protestas durante doce días con saldo de ocho muertos, 1,340 heridos y 1,192 detenidos, según la Defensoría del Pueblo.

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El movimiento indígena, duro crítico del Fondo Monetario Internacional (FMI), lideró las manifestaciones que movilizaron a miles de sus miembros hacia Quito y alcanzó el domingo el acuerdo con Moreno que permitió el retorno de la calma.

Moreno había decretado la eliminación de subsidios a los combustibles, una medida pactada con el FMI para acceder a créditos por 4.200 millones, que necesita ante serios problemas de iliquidez y un déficit estimado por encima de los 5,000 millones de dólares.

Derogado el decreto que suprimió los subsidios, el gobierno y la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie) negocian -con mediación de la ONU y la Iglesia católica- un nuevo texto sobre los precios de los combustibles y el mecanismo para focalizar ayuda para los más pobres, entre los que están los aborígenes (25% de los 17.3 millones de ecuatorianos).

Las nuevas discusiones cuentan con el apoyo de Washington y del FMI.

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La economista jefe del FMI, Gita Gopinath, dijo en Washington que celebra que se intente «reunir a todas las partes interesadas y que se tomen las decisiones sobre las reformas macroeconómicas, teniendo en cuenta a las comunidades que van a ser afectadas».

«La violencia puede volver»

El martes también quedaron anuladas alzas de hasta un 40% en las tarifas del transporte público. Además, 2.6 millones de escolares volvieron a las aulas en todo el país, aparte de los universitarios.

«Ahora viene la toma de decisiones para mejorar el futuro de todos los ecuatorianos y la toma de decisiones para poder vivir en paz», expresó Moreno el martes al dirigirse desde el balcón presidencial ante cientos de personas.

El «pueblo» fue «prudente, pero sabe perfectamente que la violencia puede volver», añadió el gobernante, quien volvió momentáneamente a Quito tras haber trasladado a Guayaquil (suroeste) la sede de gobierno la semana pasada por la llegada de miles de indígenas para protestar en la capital.

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En las protestas, del 2 al 13 de octubre, manifestantes bloquearon carreteras y Moreno decretó el estado de excepción en un intento infructuoso para que los militares restablecieran el orden.

«Fue un escenario completamente ajeno a lo que la Policía o las Fuerzas Armadas, el gobierno nacional o sus sistemas de Inteligencia tuvieron que enfrentar antes», dijo la ministra de Interior, María Paula Romo.

Sin ofrecer los motivos, Moreno designó el martes nuevos jefes del Comando Conjunto de Fuerzas Armadas y del Ejército.

Ante los disturbios, el mandatario ecuatoriano denunció que enfrentaba un plan de desestabilización activado por su antecesor y exaliado Rafael Correa (2007-2017) y Nicolás Maduro. Ambos líderes se han burlado de estos señalamientos.

Una prefecta (gobernadora) correísta está detenida para ser investigada por el delito de rebelión, y siete correligionarios, incluidos cuatro asambleístas, están refugiados en la embajada de México en Quito.

«Agentes» de Maduro

Ante la OEA, el canciller de Ecuador, José Valencia, denunció que en las manifestaciones se produjo «un peligroso cóctel de factores de injerencia extranjera». La cartera de Interior reportó la detención de 54 extranjeros, incluidos 41 venezolanos, en las protestas. «Nos preocupa la detención de ciudadanos venezolanos», anotó el diplomático ecuatoriano.

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Entretanto, Gustavo Tarre, el delegado del líder opositor venezolano Juan Guaidó -reconocido por más de 50 países como presidente interino- señaló que los venezolanos detenidos no son migrantes, sino «agentes» del gobierno de Maduro. Ecuador aún debe encarar sus problemas financieros con un déficit de al menos 5% del PIB. Con el cumplimiento de los compromisos con el FMI estaba previsto que disminuyera a 0,3% en 2019 y se estabilizara para 2020.

Según las previsiones del FMI difundidas este martes, Ecuador registrará una contracción de su economía de 0.5% este año encaminándose al crecimiento en 2020, para cuando se espera una expansión de 0,5%.

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