¿Qué son las bajas presiones y porqué provocan tantas lluvias en Nicaragua?

Una de las preocupaciones constantes por los estudiosos del clima es la forma cómo está lloviendo. En promedio, debería de llover de 15 a 20 días en los meses que forman parte de la temporada lluviosa

LA PRENSA/ARCHIVO

En los últimos tres años las bajas presiones han demostrado la vulnerabilidad de un país que naufraga cada octubre, debido a los fuertes aguaceros que descargan estos fenómenos, mismos que tienden a intensificarse con el paso del tiempo, advierte el agrometeorólogo del Centro Humboldt, Agustín Moreira.

Un sistema de baja presión se produce cuando hay una combinación entre vientos con diferentes temperatura-fría y caliente-, dicha convergencia provoca nubosidades que facilitan las condiciones para la formación de precipitaciones, explica el experto. Estos fenómenos antes no eran tan intensos; sin embargo, se están combinando con algunos cambios atmosféricos, efectos del cambio climático, y por ende, son más agresivos.

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Moreira explica que tanto los seres humanos como el mismo clima en su relación con el comportamiento atmosférico pasa por un proceso de adaptabilidad, que implica la formación de eventos normales y extremos, es decir, formaciones ciclónicas o la ausencia de estas, con sequías intensas.

En el 2017 el país fue sacudido por un torrencial que fue atribuido a la tormenta Nate; sin embargo, meteorólogos señalaron que la causa de las precipitaciones fueron bajas presiones. Los acumulados reportados fueron de hasta 100 milímetros según registros del Centro Humboldt. Hubo desborde de ríos en Rivas y pérdidas de plantaciones (cinco a seis mil manzanas) de musáceas, daños en carreteras, viviendas anegadas. En todo ese  de octubre de este año, se contabilizaron 26 muertos, en su mayoría, por el intento de cruzar ríos y quebradas desbordadas.

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En 2018 el mismo fenómeno afectó al país dejando casas anegadas. Moreira explica que aunque estos eventos se hayan registrado en tres años, seguidos no significa que se deba generar preocupación. Más bien, son eventos naturales, propio de un patrón que se produce en uno de los meses más lluviosos, en el que también se siguen formando eventos ciclónicos, como parte de la temporada.

«Es un evento natural que se da en octubre, pero no significa que sea algo extraordinario», aclaró el especialista. Indicó que las lluvias se mantendrán por lo menos hasta finales de este mes y durante las primeras semanas de noviembre. Las precipitaciones son parte de un «invierno bueno», aunque un poco tardío, señaló.

Ahora llueve diferente

Una de las preocupaciones constantes por los estudiosos del clima es la forma cómo está lloviendo. En promedio, debería de llover de 15 a 20 días en los meses que forman parte de la temporada lluviosa, indica el oficial de cambio climático, Abdel García. Sin embargo, la tendencia actual es que las precipitaciones son intensas y por cortos períodos de tiempo. Esto no permite que el agua se infiltre y aporte a la recarga hídrica, sino que se pierde por escorrentías y produce mayores afectaciones.

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