Un programa de nación duradero

Jamás tendremos democracia mientras los candidatos a la Presidencia de la República sigan siendo escogidos a dedo por los jefes de los partidos

presidentes, Costa Rica. Otilio Ulate

Cartas de amor a Nicaragua

Querida Nicaragua: Todas las organizaciones o grupos políticos empeñados en crear un gobierno democrático son respetables. Pequeños o grandes conglomerados que luchen por esta noble causa merecen el respeto y el apoyo del pueblo. La Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, la Unión Nacional Azul y Blanco, los estudiantes, los campesinos, los empresarios pequeños y grandes, todos los gremios, los sindicatos y los ciudadanos que exponen su vida y su hacienda realizando plantones en cada ocasión y en distintos lugares, merecen respeto y apoyo. Todos estamos luchando por un mismo ideal que es crear instituciones democráticas verdaderas, poderes del Estado independientes, para lo cual es vital reformar la Ley Electoral suprimiéndole todas las trampas que no permiten hacer elecciones verdaderamente libres, limpias, honradas, supervigiladas nacional e internacionalmente.

Pero no solo esto, debemos además luchar por urgentes reformas constitucionales. Debemos luchar por tener una Constitución seria que prohíba verdaderamente la reelección presidencial y muchas otras inconveniencias que contiene la actual Carta Magna y que nuestros mejores juristas conocen de sobra.

Jamás tendremos democracia mientras los candidatos a la Presidencia de la República sigan siendo escogidos a dedo por los jefes de los partidos. Debe haber elecciones primarias para elegir candidatos y estos deben ser poseedores de ciertos valores cívicos y morales, alguna preparación académica, trayectoria limpia en su vida privada, asuntos altamente necesarios para conducir una nación. La elección de diputados igualmente debería ser por primarias para que sea cada comunidad la que escoja a sus representantes y no siga siendo el dedo del jefe o del caudillo quien señale a los candidatos. Con el sistema actual, con esta Ley Electoral y con esta Constitución jamás podremos crear el gobierno democrático que necesitamos.

Está muy bien hacer todo tipo de manifestaciones protestando por los desmanes de este Gobierno, pero es necesario que todos los grupos, pequeños y grandes se unan como dice nuestro Rubén “en un solo haz de energía ecuménica” y luchen por propiciar un diálogo verdaderamente serio entre la oposición (toda esta unión) y el Gobierno hasta lograr los cambios necesarios, es decir el camino luminoso que nos llevará a tener una democracia, una Nicaragua libre.

No perdamos la esperanza ni el entusiasmo, la patria sigue sufriendo y sigue luchando. Por toda la nación se producen horrendos asesinatos, a veces masivos, sin que haya una Policía que pueda investigar y castigar a los asesinos. El derecho a la vida, el más preciado de los derechos está disminuido. Igualmente el derecho a la información, a la comunicación, a la movilización. Se persigue a las manifestaciones católicas, se irrespetan los templos, se amenaza a los dirigentes más altos de nuestra Iglesia. Es necesario el cambio.

El autor es empresario radial. Fue candidato a la presidencia de Nicaragua.

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