A los hombres también les da cáncer de mama

A Carlos Vado le comenzó a sangrar el pezón. A Francisco González le salieron unas pelotitas en el pecho. Esta es la historia de dos hombres sobrevivientes del cáncer de seno

Durante dos años a Carlos José Vado le sangró el seno derecho. No le ponía mucha mente, pensaba que era algo relacionado a su actividad física o al roce de la camisa. La primera vez fue en 2009 mientras trabaja en el campo en un plantío de arroz. Años después lo supo: tenía cáncer de mama.

“Nunca pensé que a un varón le iba a dar eso”, dice. En 2011, le extirparon su seno en un hospital de Managua. 

El diagnóstico lo había recibido en solitario. Ese día ningún familiar lo acompañó al médico. “Usted lo que tiene es cáncer de mama“, le dijo un doctor de un centro de salud de Rivas, tras practicarle tres exámenes. “Yo sentía que la vida se me iba, era la muerte que sentía”, dice.

Puede interesarle: «Verme sin cabello, sin cejas, sin pestañas… Mi hijo me decía no te me arrimés mamita que te tengo miedo así»

En Nicaragua, cada día se diagnostican entre tres y cuatro casos de cáncer de seno, según la Fundación Movicáncer. Es decir que cada año, entre 1,000 a 1,200 personas se enfrentan a esta enfermedad.

Francisco González, fue diagnosticado con cáncer de mama en mayo de 2018. LAPRENSA/J. Flores

Sin embargo, el cáncer de mama en hombres no es tan común como en las mujeres. Representan solamente el 1 por ciento de todos los casos de cáncer de seno, asegura el gineco-oncólogo, Roberto Guillén. Tampoco hay cifras exactas, porque “Nicaragua no tiene un registro nacional de cáncer”, dice el especialista.

Lea además: Qué es el cáncer de mama metastásico y cómo puedes reconocer sus síntomas: «Me sentía una hipocondríaca por ir al médico todo el tiempo»

Pero sí, el cáncer de mama en hombres existe. Y eso lo sabe bien Francisco González que fue diagnosticado en mayo de 2018 y seis meses después, en noviembre, le quitaron su seno derecho. El cáncer que le detectaron fue agresivo, tenía 27 nódulos infectados en su seno. “Cuando te diagnostican cáncer pensás en la muerte, buscás como irte preparando que vas a dejar a tu familia, eso me angustiaba porque hemos sido unidos y no dejás de tener temor, pero soy cristiano y me aferré a Jesús”, asegura.

González supo que algo andaba mal cuando un día vio que tenía el pezón derecho hundido. Y fue su esposa quien le dijo que debía atenderse. Sabía de la existencia de ese padecimiento en hombres pero, “no creí que yo fuera el afortunado”.

Lea también: Venezolanas desafían la escasez para sobrevivir al cáncer de mama

Por la falta de información sobre esta enfermedad en hombres, los vecinos, amigos e incluso pacientes con otro tipo de cáncer quedaban asombrados cuando González contaba lo que tenía. “¿Cómo es posible que a los hombres les de eso?”, le decían y él, asegura, le tocó tener paciencia y explicar.

Carlos Vado asegura haber vencido el cáncer de mama desde hace siete años. LAPRENSA/J. Flores

El cáncer de mama es el más común entre las mujeres a nivel mundial. Representa el 16 por ciento de todos los cánceres femeninos, según estadísticas de la Organización Mundial de la Salud. 

Predicadores de Dios

Vado y González no se conocen, pero tienen cosas en común: sobrevivieron al cáncer de mama y predican la palabra de Dios. Uno en Tola, Rivas, el otro en Managua. Vado asegura que lleva siete años victorioso del cáncer. Y asegura que su lucha fue una obra “para dar el testimonio del poder de Dios”.

Vado, de 63 años, va de un lado a otro. A veces sin camisa. No tiene pena, dice. “Yo nunca lo escondí (el cáncer), dí testimonio a la iglesia. Gracias a Dios no tengo complejos”, afirma. 

Puede interesarle: Adamari López, Olivia Newton-John, Peter Criss: la lista de famosos que le ganaron la batalla al cáncer de seno

González, de 54 años, insiste en el autoexamen. “Hay que tocarse el cuerpo. Todo aquello que notemos raro es un síntoma que no estamos bien”, dice. 

Estos dos hombres fueron atendidos con los mismos procedimientos con los que se atiende a una mujer con cáncer de mama. Las pruebas son las mismas, los medicamentos también. “Hay que hacer, si es posible mamografía, aunque normalmente se hace ultrasonido cuando se sospecha. Igual hay que hacer biopsia para confirmar el diagnóstico y los estudios de extensión”, dice la gineco-oncóloga, Carolina Amoretty.

Francisco González muestra la cicatriz donde le extirparon el pezón. LAPRENSA/J. Flores

Lea también: La lucha del padre de Beyoncé contra el cáncer de mama (y cuán rara es esta enfermedad en los hombres)

Estos estudios deben realizarse para valorar si el cáncer de seno afectó otros órganos del cuerpo, lo que en la medicina se conoce como metástasis.

Después de la operación en el seno derecho, González recibió ocho quimioterapias en el hospital Militar y 15 radioterapias, en Costa Rica. Perdió peso y todo el cabello, aún así, en señal de victoria sonó una campana en el vecino país. Cuenta que la agonía duró nueve meses. Hoy se siente más fuerte y con mejor ánimo. “Fueron días difíciles, me aburría encerrado. Te tenés que cuidar mucho en la alimentación, ejercicio, pero aquí estamos sanos”, dice González.

Lea además: La lucha del padre de Beyoncé contra el cáncer de mama (y cuán rara es esta enfermedad en los hombres)

No existe tratamiento especial para hombres con cáncer de mama. Es el mismo que se le recomienda a las mujeres, según el doctor Guillén. La doctora Amoretty, asegura que el tratamiento va en dependencia de la etapa en la que se ha detectado el cáncer de seno.

Los hombres con cáncer de mama deben ingerir unas pastillas hormonales durante cinco años, luego son valorados por un oncólogo para descartar el cáncer. González aún las ingiere y continúa sus revisiones. Pero Vado solo lo hizo durante un año. “Me daba ganas de arrojar (vomitar) en la mañana”, asegura.

Lea también: 900 casos de cáncer de seno se registran cada año en Nicaragua

Ni Vado ni González tienen miedo de que el cáncer regrese. Creen en Dios y aseguran estar preparados mental y espiritualmente para enfrentarlo. Pero de algo, dice González está convencido:  “Me voy a morir, pero de cáncer de mama no”.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: