Zona de Strikes: Yanquis truenan y se resisten a morir

Los Yanquis ofrecieron una de las mejores presentaciones en la postemporada y pese a estar todavía con desventaja, pereciera que han despertado

Los Guantes de Oro, beisbol

Edgard Rodríguez C.

Una noche después de que Masahiro Tanaka fallara en su pretensión de mostrarse como el «caballo» de los Yanquis, es decir, como un lanzador de esos que infunden temor en el corazón de sus rivales, James Paxton dijo presente y le puso freno a los Astros de Houston, quienes cabalgaban a desesperada velocidad hacia la Serie Mundial.

Paxton mostró la fuerza y el fuego que caracteriza a los grandes lanzadores y tras un inicio titubeante, reaccionó con cinco ceros en línea, mientras DJ LeMahieu y Aaron Hicks disparaban cuadrangulares ante un Justin Verlander que no terminaba de acomodarse en la colina y que aunque se enderezó, cargó con la derrota 4-1 de los Astros.

Los de anoche no fueron unos Yanquis desbordados en su ataque. Solo conectaron cinco hits, al igual que Houston, pero tronaron en el momento cumbre y de lo demás se encargó su picheo. Paxton fue un competidor feroz que se resistió a salir cuando el mánager Aaron Boone pretendía retirarlo y los relevistas cerraron las puertas.

Los Astros siguen en ventaja 3-2 en la serie y jugar en casa les da un impulso significativo, pero será interesante ver si de verdad los Yanquis han despertado y serán capaces de continuar intentando una remontada o solo prolongaron su agonía. En 72 de 103 ocasiones, el equipo que está arriba 3-2 en la serie, la ha ganado, eso es 70 por ciento.

Sin embargo, los Yanquis pretenden hacerle una mueca al favoritismo de los Astros, quienes tras completar tres victorias seguidas, ya hacían planes para la Serie Mundial ante los Nacionales de Washington. Houston aún tiene la sartén por el mango, pero en beisbol no hay nada escrito y los neoyorquinos han vuelto a ilusionarse.

Le disparan desde la cintura

DJ LeMahieu, quien venía de una noche terrible con su guante, le disparó jonrón a Verlander al segundo envío que le hizo. Metió la pelota entre los fanáticos del jardín derecho y provocó un empate 1-1, debido a que los Astros iban por delante, debido a un wild pitch, que le permitió anotar a George Springer, silenciando a la multitud.

Pero los Yanquis no dejaron asentarse a Verlander y le dispararon desde la cintura: Aaron Judge sencillo, Gleyber Torres doblete y Aaron Hicks cuadrangular para un venta de 4-1, que resultó inalcanzable, a pesar de que el «as» de los Astros no permitió más libertades, pero Paxton navegó, no sin alteraciones, pero llegó a puerto seguro.

Esto supone un cambio en la estrategia de los Yanquis. Inicialmente se pensó que serían pacientes en el homeplate para desgastar a los tremendos abridores de los Astros y luego caerle a palos a los relevistas, un cuerpo que sin ser débil, es donde algunas veces flaquean los de Houston.

Sin embargo, fueron agresivos, atacaron de entrada y les resultó magnífico porque anotaron cuatro veces y eso fue suficiente para el zurdo Paxton y compañía. El zurdo canadiense se mostró resplandeciente y dominó a los Astros en los momentos cumbres, dejando la sensación en los Yanquis que valió la pena la transacción realizada.

Ahora viene el sexto partido y los Astros tratarán de coronarse ante su gente, mientras que los Yanquis sueñan con un desfile en Nueva York.

 

 

 

 

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: