Hacia un cambio sostenible

El Gobierno actual ha utilizado el modelo de mantener la estabilidad macroeconómica. Lo ha hecho, sin embargo, con medidas fiscales y monetarias que no son sostenibles incrementalmente

En su presentación en Amcham, el doctor Arturo Cruz planteó la necesidad de proteger los logros productivos alcanzados de 1990 a la fecha, de tal forma que nuestra sociedad pueda lograr una transición hacia una democracia sostenible que evite los altibajos políticos y económicos que han caracterizado nuestra historia.

El Cafta, con mucha razón, es uno de estos logros señalados por Arturo.

Reforzando el punto de Arturo, pero ampliándolo para ver de manera plena lo que nos está ocurriendo actualmente, es importante señalar cuál puede ser el impacto de la situación actual en otros logros institucionales, también muy importantes, del período democrático. Dentro de estos logros, cabe destacar los alcanzados durante el gobierno de doña Violeta Barrios de Chamorro, ya que ya están en peligro de erosionarse si no hay cambios oportunos.

Las políticas monetarias, fiscales y sociales adoptadas por su gobierno, permitieron la reactivación y la evolución de instituciones vitales para una economía moderna, tales como las del sistema bancario e instituciones relacionadas con las microfinanzas y al mercado de valores.

El Gobierno actual ha utilizado el modelo de mantener la estabilidad macroeconómica. Lo ha hecho, sin embargo, con medidas fiscales y monetarias que no son sostenibles incrementalmente: existe un límite a la carga impositiva marginal y un límite a la contracción del crédito productivo. Es importante resaltar que la recaudación fiscal está directamente ligada a la producción nacional.

Por sí sola, y sin ninguna presión externa, la renuencia a aceptar un cambio crea un entorno que pone cada vez más a prueba la resiliencia del modelo, recordando a algunos el peligro que, en caso de que deje de funcionar, se repliquen los ochenta, con la hiperinflación y el colapso institucional que caracterizó ese período.

Debemos enfocarnos con cuidado y respondernos como sociedad preguntas tales como: cuál es el origen de la crisis, qué es lo que la mantiene, y de qué forma podemos detener la, hasta ahora lenta, descomposición, antes que nuevas medidas fiscales y monetarias antiproductivas la agraven.

El autor es economista, expresidente del Banco Central y actualmente es presidente de la Bolsa de Valores de Nicaragua.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: